jueves, 26 de enero de 2012

La Reforma

Si no pensamos en el largo plazo, nunca lo alcanzaremos. 

La administración de Otto Pérez Molina al parecer se ha propuesto como uno de sus objetivos principales que a como dé lugar se apruebe su reforma fiscal. Creo importante hacerle un llamado al presidente y su equipo a que piense bien los pasos por seguir, ya que cualquier decisión que tomen tendrá repercusiones por mucho tiempo. Si realmente están interesados en el futuro de Guatemala, creo que deben considerar no solo lo que les “conviene” al Gobierno y a los gobernantes, sino lo mejor para todos.

Porque el argumento utilizado siempre, incluyendo en esta ocasión, para justificar los paquetazos fiscales es que el dinero no alcanza. Pero creo que es más importante pensar en hacer lo necesario para que la mayoría esté mejor y no solo que los gobernantes tengan más recursos.

Desde hace mucho tiempo he propuesto acciones que considero, en el largo plazo, son las que mejor contribuirían a que todos estemos mejor, tanto los ciudadanos como los gobernantes. Lamentablemente, me he encontrado con muchas personas, incluso políticos, que están de acuerdo con que eso es lo que se debería hacer, pero el problema es que “de seguro va a tomar mucho tiempo para que se vean los resultados, y los gobernantes no cuentan con ese tiempo”.

En efecto, creo que toma tiempo para que se vean los resultados de las soluciones correctas, pero esa no es excusa para no tomarlas, ya que entonces estamos condenados a que siempre se tomarán malas decisiones, a sabiendas de sus consecuencias, ya que el largo plazo es muy largo para los gobernantes de turno.

Si este es el caso, por lo menos deberían ser sinceros y reconocer que no están tomando “decisiones de Estado” preocupados por el bien de la mayoría, sino que lo que les interesa es poner sus manos en la mayor cantidad de dinero de los tributarios —y eso sin considerar que pueda utilizarse para la corrupción, sino aún considerando que lo van a utilizar de manera correcta—, y hacerlo ya, porque su tiempo es muy corto.

Y ¿cuáles son esas decisiones que creo que se deberían tomar? Pues si realmente quieren que todos los guatemaltecos prosperemos, lo que debemos buscar es incentivar la inversión, que es la única manera a través de la cual se puede generar riqueza. La mejor política contra la pobreza es crear riqueza. No hay de otra. Toda acción que hagan los gobernantes para “combatir la pobreza” no es más que un placebo, si no se está generando más riqueza.

Lo ideal sería eliminar el ISR, cuyo efecto directo es desincentivar las inversiones y, por tanto, a quienes más afecta es a los pobres que no encuentran empleo porque no hay suficiente inversión, pero como sé que eso nunca lo aceptarán, por lo menos se debería tratar de que obstaculice lo menos posible las inversiones. De los regímenes que tienen actualmente, considero que al que deberían bajarle la tasa es al general, el del 5%, ya que eso incentivaría a más personas y empresas a pasarse a ese régimen, a la vez que podría conducir a reducir la informalidad. El efecto: se desperdiciarían mucho menos recursos, tanto del lado privado como del de la SAT en estar jugando al gato y al ratón en el régimen optativo y se sentarían las bases para ampliar la base tributaria.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 26 de enero de 2,012.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jorge y que piensas de incentivar empresarios a invertir en el interior del pais bajando el ISR hasta eliminarlo, a mas distancia de la ciudad menos ISR

esamjfreak dijo...

haber. ahora hay q hacer lo que Baldizon estuvo prometiendo.. hahahahaha.