Mostrando las entradas con la etiqueta año nuevo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta año nuevo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de enero de 2011

La decisión


La decisión más importante para su vida.

No, no le voy a hablar sobre la decisión electoral que este año nos toca hacer. De esa tendremos mucho tiempo para conversar. Le voy a hablar sobre una decisión más sencilla pero que de seguro tendrá consecuencias más trascendentales en su vida.

La decisión es muy simple: ¿qué va a hacer usted en este año que recién empieza? Pareciera una decisión fácil, pero la realidad es que la mayoría no llegamos ni a febrero en la consecución de esos propósitos y nos pasamos el resto del año dejándonos llevar por la corriente, hasta que, a fin de año, nuevamente nos entra la cosquillita de los propósitos y el ciclo se vuelve a repetir.

No me lo tiene que confesar a mi, pero le aseguro que en la mayoría de los casos, esta es la experiencia. Según algunos estudios que han hecho al respecto, menos del 5% de las personas se mantienen firmes durante el año en la persecución de esos propósitos. Coincidentemente son el 5% que, generalmente, viven mejor. Y no me refiero solamente al bienestar financiero sino a todas las áreas de la vida. ¿Le gustaría a usted estar en ese 5%?

Le comparto un poco lo que he aprendido con el pasar del tiempo. La recomendación más importante es que no se ponga tantos objetivos ya que lo más probable es que no logre ninguno. Idealmente debería definir un sólo propósito en el año en cada una de cuatro areas: salud, finanzas, desarrollo personal y vida social. El orden es importante porque si no está bien de salud, todo lo demás es irrelevante; si no está bien económicamente, será difícil ocuparse de las otras áreas; y por último, debe usted desarrollarse para tener algo que darle a los demás.

Si bien es cierto es importante fijarse los propósitos, lo más difícil es ejecutarlos. Aquí he encontrado diferentes fórmulas. Una que recomiendan mucho es que, una vez tiene uno un objetivo claro y medible, debe empezar de allí para atrás a especificar todos los pasos necesarios para alcanzarlo y, una vez tiene toda la secuencia, es muy fácil seguir los pasos. De allí, sólo tiene que llevar control de lo que tiene que lograr en este mes, en esta semana y en este día e irremediablemente llegará a alcanzar su cometido. En teoría, esta es la fórmula perfecta para lograr cualquier propósito. En la práctica, he encontrado que es muy difícil pensar en toda la secuencia de antemano, por lo que en muchas ocasiones me he quedado en el arranque sin poder concretar todos los pasos y, por lo mismo, llegar al más importante: el primero.

Recientemente me encontré otro método que se ajusta más a mi forma de ser denominado: “divide y conquistarás”. Una vez tiene sus objetivos, establezca más o menos dónde debiera estar al final del trimestre (digamos, el 1 de abril) y póngalo en un lugar visible. Que no le importe lo que deberá hacer en el segundo trimestre, eso lo verá en abril. Luego, al inicio de cada semana, planifique las cosas que tiene que hacer esa semana para acercarse al objetivo del trimestre. Qué tenga que hacer la próxima semana, que no le importe. Y por último, al inicio de cada día (o mejor aún, al final del anterior), planifique lo que tiene que hacer ese día para acercarse al objetivo de la semana. No se preocupe por lo que deba hacer mañana, solo lo de hoy. ¿Es un método exacto? No, y probablemente no llegue con precisión al objetivo que se propuso en el año, pero lo importante es que de seguro estará más cerca y adicionalmente, tendrá lo más importante: lo que tiene que hacer hoy. Le deseo muchos éxitos en el 2,011.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 6 de enero de 2,011.

viernes, 15 de enero de 2010

10


El 2,010 será muy especial, de usted depende...


Hoy se cierra un nuevo ciclo de nuestra vida, el año 2009. Ha sido un año difícil en muchos sentidos, que nos ha dejado muchas lecciones, en el que tuvimos que enfrentar muchos retos, pero que a la vez también nos trajo muchas satisfacciones. Pero como toda conclusión de ciclo, a la vez es el inicio de uno nuevo, en este caso del año 2010.

Este año será muy especial. Primero por esa magia que encierra el número 10, que para algunos es símbolo de perfección, de lo más alto o del número de camisola preferido… lo cierto es que es un número con significado especial. Pero no es sólo el número.

En el plano internacional se espera que sea el año del reinicio de otro ciclo, este no de años, sino de la economía, luego de la crisis reciente. Quizá no sea un despegue tipo transbordador espacial, sino más bien uno tipo “Arabá” (para quienes se recuerdan qué es eso…), pero despegue al fin. Que no implica que no haya nuevas crisis, ya que, mientras no se cambie también este sistema de bancas centrales, siempre tendremos esos ciclos de altas y bajas, tomando en cuenta que el mismo “remedio” que le aplicaron a la crisis es la semilla de la próxima. Pero mientras dure, aprovechemos este nuevo ciclo.

En el plano local, pues nos espera un año duro, dado que será el año preelectoral, en donde casi todos se reacomodan para el banderazo final y otros muchos empiezan a ver cómo se les acaban sus días del chorro y empiezan a desesperarse por jalar cuanta agua para su molino se pueda… Será también el año de un nuevo intento de paquetazo fiscal, donde quizá se empiecen a conocer las realidades que tanto tratan de esconder en los programas de la solidaridad. Pero también será un nuevo año en donde la violencia será el común denominador, ya que no se ve que las instituciones encargadas de velar porque haya seguridad y se imparta justicia vayan a ser muy distintas de lo que lo han sido hasta la fecha. Será también un año crítico porque se elegirá la nueva Corte de Constitucionalidad.

Pero también será un año de esperanza porque el Congreso tendrá que decidir que la propuesta de reformas a la Constitución planteadas por ProReforma sea consultada a la ciudadanía. Este, sin lugar a dudas, puede llegar a ser el mejor momento del 2010 para Guatemala.

Y en el plano personal, creo que también puede llegar a ser un muy buen año para todos nosotros. Las circunstancias nos pueden ser adversas, pero de nosotros depende qué decisiones vamos a tomar frente a esas circunstancias. Así que le propongo que desde hoy se prepare para ese nuevo año, para ese nuevo ciclo. Y aunque algunos digan que es la mentira más grande, le propongo que reflexione sobre las metas que debería cumplir en el 2010, las ponga por escrito y se comprometa consigo mismo a darles seguimiento durante todo el año.

El problema usual con los “propósitos de año nuevo” es que la mayoría lo hacemos simplemente del diente al labio, como un simple capricho, pero sin proponernos realmente cumplirlos. Si nos enfocamos y realmente nos ocupamos en ellos, por supuesto que los podemos cumplir.

No pierda más el tiempo. Póngase una meta en cinco áreas vitales: la económica, la salud, su desarrollo personal, sus relaciones y el área espiritual. Con eso es más que suficiente. Escríbalas, póngalas donde las pueda ver y enfóquese en ellas durante todo el año. Si no lo logra todo, aún así le garantizo que estará mejor que si no hubiera hecho nada. ¡Feliz Año 2010!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 3 de diciembre de 2,009.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Reflexiones

Hay mucho por qué estar agradecidos y mucho que buscar el año que viene.

Estas épocas siempre me ponen reflexivo, sin embargo unas cuantas charlas, un par de películas y libros añadieron todavía más a ese ánimo reflexivo de "fin de año". Mi conclusión es que éste ha sido un buen año y tengo muchas cosas por las cuales estar agradecido y que el 2008 se presenta también como un buen año, si tan sólo nos ocupamos en buscar nuestros objetivos.

El 2007 fue un buen año para mí. Me trajo muchas bendiciones y tengo muchísimas cosas por las cuales estar agradecido. Le agradezco a Dios, primeramente por mi familia, mi esposa y mi hija: son las mejores joyas que me pudo dar y sin ellas mi vida estaría vacía. También estoy muy agradecido porque, luego de casi 20 años de separación, finalmente este año mi familia volvió a reunirse.

También estoy agradecido por los amigos que tengo. Con algunos trabajo todo el tiempo, a otros apenas los veo quizá una vez al año, pero poco a poco, esos lazos de amistad van creciendo a veces incluso más que los familiares. Este año debo agradecer también que nuevas personas se han incorporado a ese círculo de amigos, en especial, las madres y los niños del Hogar Rafael Ayau.

También estoy agradecido por la salud y las oportunidades que hemos tenido este año. Por las muchas satisfacciones, batallas, éxitos, alegrías, tristezas y muchos conocidos que el trabajo en los medios me ha permitido experimentar y conocer. Por haberme iniciado formalmente en el hobby de la fotografía. Incluso hasta las cosas que al principio parecían malas, como el tener que mudarme por causa del Transmetro, al final resultaron siendo una bendición.

En fin, para mí el 2007 ha sido un buen año y deseo con todo corazón que también lo haya sido para usted.

Ahora nos enfrentamos al nuevo reto, al nuevo año, al 2008. Como soy optimista a más no poder, creo que el nuevo año también será muy bueno. Qué vaya a suceder, no tengo la más remota idea, así como hace un año no sabía que viviría en otra casa, que tendría nuevos amigos, las batallas que me tocaría pelear.

Lo que sí podemos hacer es trazarnos metas, objetivos, que nos den un norte hacia dónde dirigirnos y saber que, si bien es cierto hay muchas cosas y circunstancias que no dependen de nosotros, siempre, ante cualquier situación, tendremos la oportunidad de decidir si queremos ser dueños de nuestro destino y responsabilizarnos por las decisiones que tomamos o simples "víctimas" de las circunstancias en busca de alguien a quien echarle la culpa de nuestras desgracias.

En una de las lecturas recientes encontré una cita de Benjamín Franklin que me gustó: "mantente siempre en guerra contra tus vicios, en paz con tus vecinos, y que cada año nuevo te encuentre como una mejor persona". Le deseo que el año entrante usted pueda volver su mirada atrás y ver que, en efecto, es una mejor persona. ¡Feliz 2,008!

Publicado en Prensa Libre el jueves 27 de diciembre de 2007.