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jueves, 20 de agosto de 2009

Garra Peluda

A nadie debería extrañar que Chávez siga al pie de la letra el manual de la dictadura socialista.

La “ley especial sobre delitos mediáticos”, propuesta la semana pasada por el gobierno “bolivariano”, no es sino un paso más de la estrategia de los dirigentes socialistas para implementar su dictadura: siguen develando, paso a paso, la garra peluda. La única forma de implantar el “paraíso socialista” es privando de la libertad a sus súbditos, convertidos poco a poco en esclavos, aprovechando la ingenua colaboración de los tontos útiles de siempre. Lo importante aquí es aprender la lección, que la libertad no se pierde de una sola vez, se va perdiendo poco a poco, y si no nos percatamos del proceso, tampoco vamos a darnos por enterados, hasta que estemos esclavizados.

En Internet ha circulado la historia de un estudiante, procedente de un país comunista, que cuenta cómo se atrapan los puercos salvajes. Según esa historia, primero se les deja comida en un valle; cuando los puercos se acostumbran a la comida gratis, se construye una pared a la par de donde llegan a comer. Cuando ya se acostumbraron a la pared, se les construye otra pared, y así sucesivamente, hasta que los puercos se acostumbran a ir a comer gratis a un lugar casi completamente cerrado. Al final, solo falta cerrar la puerta y los puercos quedan presos. Así es como se pierde la libertad, de poco en poco, mientras la gente se acostumbra a las dádivas “gratis”.

Ese proceso es el que ha seguido al pie de la letra Hugo Chávez. Amigos rusos me cuentan que es un guion escrito y financiado por Putin. Y ese mismo proceso es el que está impulsando en los países del Alba y Petrocaribe. ¿Vamos a poner nuestras barbas en remojo o esperar a que nos llegue el fuego?

Para su referencia, transcribo algunos extractos de la dichosa ley:

“Pueden incurrir en la comisión de los delitos previstos en la presente ley (…) los dueños y cualquier otra persona que ejerza cargos directivos en medios de comunicación (...) productores nacionales independientes, periodistas, locutores, conferencistas, artistas y cualquier otra persona que se exprese a través de cualquier medio de comunicación (…)”.

“Constituyen delitos mediáticos, las acciones u omisiones que lesionen el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, que atenten contra la paz social, la seguridad e independencia de la nación, el orden público, estabilidad de las instituciones del Estado, la salud mental o moral pública, que generen sensación de impunidad o de inseguridad y que sean cometidas a través de un medio de comunicación social”.

Si a eso se le añade el ataque frontal del gobierno “bolivariano” contra emisoras de radio y televisión que no se “alinean” con las autoridades, se ve claramente cómo todo va encaminado a una dictadura “socialista” que ni siquiera se toma ya la molestia de esconderse bajo el disfraz de “democracia”, sino pretende acallar cualquier oposición.

Solo basta leer las declaraciones del director del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), Diosdado Cabello, cuando dijo que iban a combatir el “latifundismo mediático”: “Es agradable que después de tanto tiempo, por la vía de una ley, se pueda hacer esto en la lucha contra el ‘envenenamiento’ de una sociedad donde la libertad de expresión no debe ser ‘la libertad más sagrada’ (…)”.

En tanto, los gobernantes hipócritas y sus representantes en la OEA se rasgan las vestiduras con el caso de Honduras, pero desvían la vista ante todo lo que sucede en el Alba.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 6 de agosto de 2,009.

jueves, 15 de febrero de 2007

Neoliberales culpables

Finalmente entendí que los neoliberales, en efecto, tienen parte de la culpa.

Desde hace ya bastantes años, los socialistas, socialistoides, izquierdistas, colectivistas o como quiera usted llamarlos les han echado la culpa de todas las desgracias, particularmente en Latinoamérica, a los “neoliberales”. Finalmente he llegado a la conclusión de que tienen toda la razón.

Aunque usted no lo crea, yo, uno de los libertarios más extremistas, estoy de acuerdo con los colectivistas.

Los neoliberales tienen parte de la culpa de la pobreza, porque se han aprovechado del Gobierno para su propio beneficio, saqueando las arcas públicas a través de privatizaciones, concesiones, contratos para realizar “obra pública”, asesorías, consultorías y demás hierbas.

Los neoliberales tienen parte de la culpa por querer implementar un modelo “mixto”, en donde el “mercado” funcione bajo el ojo cautelar del “Estado” y evitar así que los “excesos del mercado” se pasen trayendo a los pobres consumidores.

Los neoliberales tienen parte de la culpa por intentar hacer que la gestión pública sea eficiente, aun si para ello se debe pasar por encima de los controles que permitirían un mínimo de transparencia.

Los neoliberales tienen parte de la culpa por incrementar impuestos para cumplir con las “metas de recaudación” que les permitan hacer “inversión social” y con ello aliviar la presión política sobre sus gestiones. Y así como esas, muchas otras decisiones y políticas que han implementado.

Debo confesar que me costó mucho llegar a esta conclusión. Durante mucho tiempo reñí con ese concepto hasta que, finalmente, vi la luz.

Lo que pasa es que los colectivistas, en su simpleza, le han puesto el mote de neoliberales a quienes siempre han vivido a expensas del “Estado”, que han “mamado de la teta del Estado”, que se han aprovechado de sus influencias y conectes para hacer negocios millonarios a la sombra del Gobierno. A esos que también los verdaderos liberales y/o libertarios denostamos, precisamente por aprovecharse del erario para su bolsillo, a esos que en otros tiempos se les llamaba “mercantilistas”.

En efecto, los neoliberales de hoy son nada más y nada menos que los mercantilistas de siempre. Cuando los colectivistas se refieren despectivamente a los neoliberales, en realidad están hablando de los mercantilistas, que son quienes, de la mano de los tecnócratas internacionales, han implementado las “reformas” por ellos denostadas.

Los liberales y/o libertarios también creemos que los neoliberales, es decir, los mercantilistas, tienen la culpa de mucha de la pobreza en Latinoamérica, ya que tanto los colectivistas, como los neoliberales, lo que han hecho es tratar de hacer que funcione un socialismo light, que es el verdadero responsable de la pobreza en nuestro continente.

Publicado en Prensa Libre el 15 de febrero de 2007

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