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jueves, 17 de julio de 2008

La Gran Estafa (IV)

He recibido muchos correos y mensajes sobre esta serie de artículos acerca del calentamiento global. Espero resumirlos y comentarlos al terminar de transcribir y resumir la conferencia de John Coleman sobre lo que él califica como la estafa del calentamiento global.

“Muchos científicos bien intencionados han hecho estudios que vinculan el incremento del CO2 en la atmósfera con el incremento de la temperatura. Se ha probado que su evidencia histórica está equivocada. El incremento de CO2 en la atmósfera sigue al calentamiento, quizá como un resultado del calentamiento, pero claramente no precede al calentamiento. No es la causa del calentamiento. Estudios de las temperaturas y el CO2 en el largo plazo lo comprueban. Sin embargo, los impulsores del Calentamiento Global continúan basando su posición en el argumento de que el CO2 tiene una influencia especial sobre el vapor de agua, el principal gas de efecto invernadero de la atmósfera. Dicen que el CO2 multiplica el efecto de invernadero del vapor de agua. A esto se le llama “forzamiento del CO2”. Sin este efecto, el CO2 no podría tener un efecto significativo en el calentamiento global, porque apenas es un microcomponente en la atmósfera, cerca de 38 moléculas de CO2 por cada cien mil moléculas de atmósfera.

“En esto se basa el capítulo 9 del informe del IPCC y también todos los modelos computarizados que predicen el Armagedón. Así que esta es la clave. Si es correcta, toda la histeria del calentamiento global es válida; si no, todo el argumento se cae. Para sustentarlo se han hecho muchos estudios científicos. Sin embargo, también se han hecho muchos estudios para tratar de comprobarlo y lo han encontrado equivocado. Para mí, el estudio más concluyente a la fecha es el realizado por Arthur B. Robinson, Noah E. Robinson y Willie Soon: “Efectos ambientales del incremento del dióxido de carbono atmosférico”. Para mí, son absolutamente convincentes. Sin embargo, creo que el debate sobre este tema continuará por algún tiempo.

“Aquí entra el tema político y mediático. Supuestamente el estudio del IPCC cuenta con el apoyo de 2,500 científicos; sin embargo, al investigar más, como lo hizo el Dr. John McLean, quien publicó un estudio detallado de las revisiones del IPCC, apenas hubo 23 revisores independientes del famoso capítulo 9 y, de ellos, solo cuatro apoyaron explícitamente la hipótesis. Eso dista mucho de los 2,500 y mucho más aún del ‘consenso’. Esta falta de consenso también la documentó el Dr. Vincent Gray, quien fue miembro del IPCC casi desde el inicio y fue uno de los revisores.

“Pero, como lo dice la ONU, los detalles no importan. No importa que 450 científicos hayan expresado su oposición a la histeria del Calentamiento Global en el Senado de Estados Unidos. No importa que miles de científicos hayan firmado una petición expresa contra el Protocolo de Kyoto. La voz de ellos parece no contar. Creo que el debate entre los científicos es la condición más saludable para nuestra sociedad. De los desacuerdos nace el estudio, las consideraciones y reconsideraciones. Declarar que el debate sobre el Calentamiento Global se acabó es anticientífico, regresivo y tonto. ¡Que florezca el debate!

Dejo hasta aquí el resumen de esta conferencia que plantea otra forma de ver las cosas de lo que es tradicional y “políticamente correcto”. Luego comentaré los mensajes recibidos.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 17 de julio de 2,008

sábado, 12 de julio de 2008

La Gran Estafa (III)

Continúo con el resumen de la exposición de John Coleman sobre lo que él califica como la estafa del calentamiento global. A raíz de mi trascripción de esta conferencia he recibido muchos correos, unos a favor y otros diciéndome hasta de qué me voy a morir, pero creo importante que la gente se entere que el debate no se ha terminado.

“Los simpatizantes de la teoría del calentamiento global no consideran los cambios climáticos naturales versus la influencia climática originada en la actividad humana. Todos sabemos que la Tierra ha pasado por constantes cambios climáticos naturales. No hay razón para presumir que estos cambios naturales no continúan ni continuarán en el futuro. Por ejemplo, está ampliamente documentado que el planeta está en un largo período con tendencia al calentamiento desde la última era glacial. Los ciclos solares y las variaciones en las corrientes marítimas producen fluctuaciones en esa tendencia, pero no son devastadoras. No veo evidencia convincente que los cambios naturales del clima hayan sido abrumados por las actividades de la humanidad.

“Lo que me regresa al libro del IPCC. Ya que todas las otras tácticas de los defensores del calentamiento global no han soportado el escrutinio de los pares científicos, ¿lo hará ésta? Todo se centra en el dióxido de carbono. Los defensores del concepto del calentamiento global antropocéntrico argumentan que el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera, como resultado de la quema de combustibles fósiles, nos lleva directamente hacia un incontrolable calentamiento en la temperatura global que se acelerará con el tiempo y producirá consecuencias climáticas desastrosas. Si su hipótesis está equivocada, toda la histeria sobre el calentamiento global se queda sin bases. Esta es, de hecho, su última piedra angular, su última opción. Todo lo demás que escuchamos es ruido. Lo único que realmente importa es el tema del forzamiento del CO2. Yo estoy seguro de que el forzamiento del CO2 no es válido. Lo digo sin temor a equivocarme, luego de leer muchos ensayos e investigaciones. Mi conclusión es que la hipótesis del forzamiento del CO2 no ha resistido la revisión de los científicos.

“El incremento del dióxido de carbono en la atmósfera fue primero estudiado y publicado por Roger Revelle, a quien se le conoce como el Abuelo del Cambio Climático. Él fue un gran científico, fundador del Instituto Oceanográfico Scripps y luego profesor en Harvard, en donde uno de sus alumnos fue Al Gore. Gore dice que su experiencia en la clase de Revelle fue fundamental para su campaña contra el calentamiento global. De manera interesante, años después, el mismo Revelle advirtió contra la presunción de que el CO2 fuera el motor del cambio climático.

“El CO2, el componente natural que los humanos espiramos al respirar, que las plantas utilizan en la fotosíntesis, que los océanos absorben y sueltan, es también el residuo de la combustión de los combustibles fósiles. Queda más o menos claro que mucha de la histeria sobre el calentamiento global proviene de ambientalistas que quieren terminar con la quema de combustibles fósiles. Tratan de enmarcar al dióxido de carbono como un contaminante que debe ser eliminado. Su caso no se sustenta. No es un contaminante. Y eliminar los combustibles fósiles no lo eliminaría, solo lo reduciría”…

Espero en la próxima columna terminar este resumen. Mientras tanto, puede revisar las fuentes en jorgejacobs.com.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 10 de julio de 2,008.

martes, 8 de julio de 2008

La Gran Estafa (II)

La semana pasada empecé a resumir una conferencia dictada por John Coleman en la que explica su oposición a la manipulación que se ha hecho del calentamiento global. Hoy sigo transcribiendo sus argumentos, pero debido a varios correos que recibí, hago algunas aclaraciones y ampliaciones.

Un lector me indicó que, para establecer mejor las credenciales de Coleman, debía explicar que no solo es un meteorólogo de muchísima trayectoria sino que además fue el fundador del Weather Channel: en efecto, es el mismo Coleman. Otro lector me pidió corregir el término “antropomórfico” y reemplazarlo por “antropogénico”; tiene toda la razón, utilicé un término incorrecto. Muchas personas me pidieron que les enviara el texto original de la conferencia, así que en mi blog (jorgejacobs.com) pondré el link a la misma y les recomiendo que revisen las referencias para que puedan formarse su propia opinión. Luego de las aclaraciones, regresemos a la conferencia.

“El calentamiento global causado por el hombre no es un problema. No hay una crisis por el cambio climático. En mis manos tengo el documento ‘Entendiendo y atribuyendo el cambio climático’, que es el famoso capítulo 9 del reporte del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Considero que este documento es la última esperanza de los defensores del Calentamiento Global. Me pregunto cuántos discípulos del calentamiento global lo han leído. Me pregunto cuántos lo entienden. Este documento pretende explicar cómo el dióxido de carbono, el CO2, impulsa un multiplicador de fuerza que convierte este minúsculo microcomponente de la atmósfera en ‘LA fuerza’ detrás de un calentamiento global incontrolable.

“Cuando se inició toda la histeria sobre el calentamiento global, lo que llamaba la atención era la gráfica de ‘palo de hockey’ sobre el promedio de temperaturas a lo largo de los milenios, la que aparece en el libro y la película de Al Gore. Se reproducía por todas partes. Era la imagen central del calentamiento global. Gracias a Dios por Stephen McIntyre y Ross McKitrick. Ellos lideraron la batalla por exponer esa gráfica como lo que realmente es: un fraude científico. Sus ensayos fueron publicados ampliamente y motivaron a otros científicos a realizar más estudios. Luego de unos pocos años de debate, la gráfica del ‘palo de hockey’ está muerta y enterrada.

“Pero había más mala ciencia para mantener en pie la batalla. Con mucha fanfarria, la NASA publicó ensayos que proclamaban estar detectando calentamiento global en las temperaturas promedio anuales de la Tierra. Se decía que cada año era más cálido que el anterior o que estaba entre los 10 más calientes registrados. Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes que Madhay Khandekar y Joseph D’aleo, así como muchos otros científicos demostraran la falta de exactitud y la manipulación de datos detrás de estos anuncios de la NASA. La NASA admitió sus errores y publicó las cifras corregidas, en las que resultaba que la década más caliente había sido la de 1930 y no la de 1990. Existen muchos problemas con la medición de la temperatura que se prestan a dar un alto margen de error o para manipulación. El punto es que cualquier calentamiento que haya habido no es grande, no está creciendo cada año, y no es necesaria o completamente causado por el hombre. Luego de mucho debate, otra de las piedras de toque de la histeria sobre el calentamiento global, el supuesto incremento en el promedio de temperaturas globales, cayó en descrédito”. Continuará.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 3 de julio de 2,008.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Gorequemada


¿Quién es el extremista cerrado a otras visiones?

Ahora que ya salimos del tema de las elecciones y en lo que esperamos las primeras decisiones de los nuevos gobernantes (aunque ya empezaron mal, como por ejemplo con el apoyo al Ietaap), me da tiempo de regresar a otros temas que se han quedado medio en el tintero, como por ejemplo las reacciones que recibí a raíz de mi artículo referente a la declaración de Al Gore de que “el debate se acabó” en cuanto a la hipótesis antropocéntrica del origen del calentamiento global.

Recibí varios correos y comentarios en el blog (jorgejacobs.blogspot.com), algunos a favor y otros en contra de mi postura. Quiero citar sólo un párrafo de uno de ellos, enviado por Carla, que creo que enmarca muy bien la postura de quienes me criticaron mi artículo y me permite ahondar la explicación:

“Soy una egresada de la Marro, te admiré pero veo que poco a poco te vas volviendo más dogmático y fanático con esto del liberalismo. Ahora cuestionas a líderes mundiales, ¡vamos a creer esto! Ahora encuentras complots y acuerdos de Al Gore, Discovery Channel, History Channel, National Geographic y demás organizaciones serias sobre que es ‘exagerado’ o mentira lo del calentamiento global.

Realmente deberías hacer una reflexión y autocrítica para darte cuenta de que vas con un grupito de fanáticos de la Marro, cada vez más y más para el punto de creer que son dueños de la verdad absoluta. Yo creo en Von Mises, en la teoría de la acción humana, la rebelión de Atlas y demás jergas, pero de eso a no comprender que el mundo no es blanco y negro, hay una gran distancia. El mundo es de matices, amigo, los fanáticos son los que creyéndose lo que ellos piensan como verdades absolutas asumen posiciones algo ridículas, tal y como tu artículo en Prensa Libre”.

Pues bien, le respondo a Carla y a todos los demás: el argumento utilizado le cabe precisamente a Al Gore et al., quienes creyéndose como verdad absoluta lo que piensan en relación con el calentamiento global, argumentan que “el debate se acabó”. Es decir, ellos tienen la verdad absoluta y no hay lugar para opiniones disonantes.

Si leen bien mi artículo anterior, verán que mi argumentación es precisamente en contra de esa arrogancia de declarar a los cuatro vientos que su punto de vista es la verdad “verdadera” y que no existe espacio para que alguien se oponga. Eso, a pesar de que, para principiar, ni siquiera hay un consenso en el “mundo científico” en relación con los orígenes antropocéntricos del calentamiento global y que, en última instancia, el conocimiento científico no ha avanzado por consenso democrático.

Es esa postura, más parecida a la de algún inquisidor de antaño, como Tomás de Torquemada, por ejemplo, la que rebato en mi artículo, sin siquiera entrar en los detalles, a los que espero llegar en un artículo posterior, como por ejemplo que la versión cataclísmica de Gore es exagerada, aun comparándola con la versión de sus compañeros Nobeles de la Paz del IPCC.


Publicado en Prensa Libre el 15 de noviembre de 2007.

Foto publicada en el Indianapolis Star.