Mostrando las entradas con la etiqueta Muni. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Muni. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de febrero de 2007

Actualización de mis travesías por la Villalobos

Ya pasó la primera semana laboral del Transmetro, que sigue dando de qué hablar. Mientras tanto, yo he medido las distancias mencionadas en el post del martes. De la garita de la colonia donde vivo a donde la calle se junta con la Villalobos, hay 800 metros. Desde este punto hasta el puente sobre la entrada a la Cenma (el punto exacto del cuello de botella) hay 2.5 kilómetros.

El jueves salí a las 5:50 de mi casa y la cola llegaba hasta adentro de la colonia (en doble fila). Me llevó 30 minutos llegar hasta la Villalobos, y eso que debo confesar que en la última parte de la bajada me salté la cola. Normalmente no hago esto porque creo que no es lo "civilizado", sin embargo, de otra manera habría llegado tardísimo a la U (que conste que no es excusa, reconozco mi desliz). Si no hubiera saltado la cola, me habría tardado todavía otros 10 o 15 minutos.

Ya en la Villalobos, me llevó otros 30 minutos llegar hasta la entrada a la Cenma. Total: 50 minutos.

Hoy viernes salí a las 5:31 de la colonia, la cola en la Villalobos ya casi pasaba por la entrada a la colonia. Me tomó 20 minutos llegar a la entrada de la Cenma.

Por el momento, mi conclusión es que si no salgo junto con el bus del colegio de mi hija, es decir, entre las 5:25 y 5:30, me atrapa el tráfico y es un calvario llegar al trabajo.

El regreso:

La experiencia en la tarde ha sido distinta. De entrada, estoy saliendo peor que albañil para tratar de adelantarme a la hora del tráfico. En general he estado saliendo de la zona 10 entre 5:05 y 5:15. El tráfico en la Aguilar Batres todavía no está tan pesado, aunque la cola llega casi hasta el trebol. Luego de tomar algunos atajos (no lo puedo evitar, si hay algo que detesto es estar parado sin moverme) he estado llegando a mi casa entre 6:05 y 6:15, es decir, aproximadamente una hora, lo cual, considerando las circunstancias, creo que está bien. HOy será el primer viernes y tengo que ir a hacer un mandado antes de irme a la casa, por lo que ya les contaré cómo me fue.

Sugerencias:

He observado que uno de los principales problemas son los trailers que se descomponen en la subida. Ayer fueron un trailer y un camioncito, hoy dos trailers. Creo que evitar el transporte pesado a las horas pico aliviará un poco el tráfico, aunque no estoy convencido al 100% de que tal disposición sea correcta.

Un primo que también vive en la colonia me hacía la observación, muy atinada, que ya que el problema es el embudo, lo que hay que hacer es correr el embudo lo más lejos posible. El sugiere que el Transmetro llegue hasta amatitlán. En la muni de Villanueva parece que pensaron lo mismo, ya que a partir del lunes van a hacerun carril exclusivo para que las camionetas de Villanueva suban por la "bajada" (del lado izquierdo, pues) para que se vayan directo al Cenma. A ver qué pasa la semana entrante.

Los sigo informando de mis observaciones.

Technorati Tags: , , , ,

jueves, 8 de febrero de 2007

El cuello de botella


La vida será más difícil para quienes vivimos al sur de la ciudad.

Nota: Este artículo, publicado en Prensa Libre, es un resumen del post anterior.

Luego de tres días hábiles de funcionamiento del Transmetro, puedo decirles que la experiencia para quienes vivimos en los "suburbios" al sur de Guatemala no ha sido nada placentera.

Desde que iniciaron los trabajos del Transmetro, mi predicción, por puro sentido común, fue que el cuello de botella iba a ser el embudo que se forma cuando la carretera, que por unos 5 kilómetros tiene 4 carriles, se convierte en una de dos carrilles a partir de la entrada a la Central de Mayoreo, Cenma. Una vez se lograra pasar ese cuello de botella, y ya sin la interrupción de las paradas de las camionetas, el tránsito debería fluir relativamente bien. Esto se lo dije incluso a Fritz García-Gallont una vez que lo entrevisté en la radio, así como a otras personas que laboran en la Municipalidad y en el Transmetro. Ellos me argumentaron que si bien es cierto sí existía ese embudo, el hecho de que sobre los dos carriles de la Aguilar Bátres el tránsito fluyera de manera más rápida, haría que el embudo no lo fuera tanto. Además, se estaban privilegiando los intereses de quienes usan el transporte público, que son la mayoría, por encima de quienes andan en carro. Esa era la teoría. Veamos ahora la realidad.

Vivo apenas unos 3 o 4 kilómetros al sur de la entrada a la Cenma. Obviamente, entre más alejado esté uno de ese punto, más lo afecta el largo de la cola. En el mejor de los escenarios posible (quizá un domingo a las 3 de la mañana) lo menos que hago de mi casa a la oficina son 15 minutos. En el escenario normal en los últimos años, saliendo entre 6 y 7 de la mañana, me tomaba entre 45 minutos y una hora hacer ese recorrido.

Este lunes, salí a las 5:45 de mi casa, y la cola ya llegaba hasta adentro de la colonia donde vivo. Sólo llegar a la carretera me tomó 20 minutos. De allí, casi una hora para llegar a la entrada a la Cenma, y de allí, unos 20 minutos para la zona 10. En un primer análisis, mi teoría resultó correcta, me llevó más de una hora llegar de la colonia a la entrada a la Cenma, y apenas unos 20 minutos de allí a la zona 10.

Ese mismo día, un compañero de trabajo que vive en Amatitlán, salió de su casa a las 5:30 y llegó a la oficina a las 9:05 (3 horas y media). Con anterioridad, salía de su casa a las 7:40 y llegaba a la oficina a las 9:00. Una pequeña diferencia de dos horas.

Los dos días siguientes no fueron muy distintos.

Una temprana evidencia muestra que el embudo en mención es, en efecto, un grandísimo cuello de botella. Lo peor de todo es que se le complicó la vida a quienes andamos en carro, pero también a los que usan el transporte público, ya que ellos también vienen en esa desesperante cola, haciendo que esté muy lejos de ser realidad la promesa de que "aunque se frieguen los que andan en carro, por lo menos los de a pié, que son la mayoría, estarán mejor".

Artículo publicado en Prensa Libre el 8 de febrero de 2007.
Foto Prensa Libre: Esbin García.

Technorati Tags: , , , ,

martes, 6 de febrero de 2007

Mis experiencias en la Villalobos

Luego de dos días hábiles del funcionamiento del Transmetro, puedo decirles que la experiencia para quienes vivimos en los "suburbios" al sur de Guatemala no ha sido nada placentera.

Desde que iniciaron los trabajos del Transmetro, mi predicción, por puro sentido común, era que el cuello de botella iba a ser el embudo que se forma cuando la carretera que por unos 6 kilómetros tiene 4 carriles, se convierte en una calle de dos carrilles, a partir de la entrada al Cenma. Una vez se lograra pasar ese cuello de botella, y ya sin la interrupción de las paradas de las camionetas, el tránsito debería fluir relativamente bien. Esto se lo dije incluso a Fritz García-Gallont una vez que lo entrevisté en la radio, así como a otras personas que laboran en la Municipalidad y en el proyecto del Transmetro. Alguno de ellos me argumentó que si bien es cierto sí existía ese embudo, el hecho de que sobre los dos carriles de la Aguilar Batres el tránsito fluyera de una manera más rápida, haría que el embudo no lo fuera tanto. Esa era la teoría. Veamos ahora la realidad.

Yo tengo la suerte de vivir apenas unos 3 o 4 kilómetros al sur de la entrada al Cenma, en la colonia Colinas de Monte María Sur. Digo suerte porque, una vez la cola del tráfico pasa enfrente de la colonia, igual da si la cola llega al puente de Villalobos o a Amatitlán. Obviamente, entre más alejado esté uno de la entrada del Cenma, más lo afecta el largo de la cola. En el mejor de los escenarios posible (quizá un domingo a las 3 de la mañana) lo menos que puedo hacer de mi casa a mi oficina es 15 minutos. En el escenario normal en los últimos años, saliendo entre 6 y 7 de la mañana, me llevaba entre 45 minutos y una hora realizar ese recorrido.

Este lunes, salí a las 5:45 de mi casa, y la cola ya llegaba hasta adentro de la colonia (para quienes no conocen, de la entrada de la colonia hasta la carretera hay una bajada de como un kilómetro). Sólo llegar a la carretera me tomó como 20 minutos. De allí casi una hora para llegar a la entrada del Cenma, y de allí, unos 20 minutos para la zona 10. En un primer análisis, mi teoría era correcta, me llevó más de una hora llegar de la colonia a la entrada al Cenma, y apenas unos 20 minutos de allí a la zona 10. Ese mismo día, un compañero de trabajo que vive en Amatitlán salió de su casa a las 5:30 y llegó a la oficina a las 9:05 (3 horas y media).

Hoy, salí de la colonia a las 5:26. La cola todavía llegaba sólo a la mitad de la cuesta de Villalobos, y de allí a la entrada al Cenma, me llevó 20 minutos. De allí, otros 20 minutos a la zona 10, o sea que hice el recorrido en 40 minutos, pero saliendo una hora antes de lo que lo hacía. Por su parte, mi esposa salió hoy de la casa a las 5:40, y la cola ya llegaba hasta adentro de la colonia. le tomó más de una hora llegar hasta la entrada al Cenma. Según nos informó en la radio uno de los transportistas de Villa Nueva que fue a monitorear el tráfico hoy en la mañana, a las 7:00 la cola llegaba casi hasta Amatitlán.

Conclusión, el cuello de botella es un gran cuello de botella, lo que va a hacer todavía más dificil la vida para quienes vivimos al sur de la ciudad. Y eso, sin contar los problemas en sí en el Transmetro, que por lo menos en los primeros días de operación se ha saturado en las horas pico, haciendo que la promesa de que "aunque se fieguen los que andan en carro, por lo menos los de a pié, que son la mayoría, estarán mejor", esté muy lejos de ser una realidad.

De el tráfico de regreso todavía no puedo hablar, porque ayer tuve una actividad en la U y pasé por la Aguilar Batres hasta las 10 de la noche, aunque debo mencionar que todavía había un poco de tráfico.

Continuaré narrando mis aventuras entre el tráfico los próximos días.
Foto Prensa Libre: Esbin García.

Technorati Tags: , , , , ,