Mostrando las entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de noviembre de 2009

Astrología Tributaria




















En Guatemala se intenta desarrollar una nueva rama de la ciencia económica…

Nuestros gobernantes ahora nos han impresionado, intentando extender los dominios de la ciencia económica al nivel de la astrología, basando sus decisiones presupuestarias en predicciones como salidas de una bola de cristal, al mejor estilo de los astrólogos charlatanes.

¿Será que pronto engrosarán las filas de los candidatos al Nobel de Economía?

“Hay algunos indicadores, incluso en Guatemala, de que comenzamos a salir de la crisis, y aunque puede ser lenta la recuperación, la crisis ya no es excusa para no mejorar la situación tributaria”, expresó el ministro de Finanzas Públicas de Guatemala en una entrevista reciente a Prensa Libre, justificando así un incremento en los impuestos anunciado por el presidente.

Este es el mismo ministro que hace un año declaró tajantemente que por Guatemala no pasaría la crisis. ¿Se recuerda? Utilizó esta afirmación para justificar un incremento en el presupuesto gubernamental para el 2009, el cual casi todos cuestionamos precisamente porque era más que obvio que nos encaminábamos hacia una crisis.

Pues bien, la bola de cristal del ministro no funcionó y este año nos dimos de frente con la crisis. Y, como era de esperarse, la crisis tuvo repercusiones en la recaudación fiscal, lo que obligó a los gobernantes, muy a su pesar, a recortar los gastos (por supuesto que no en “sus” proyectos). Todo el año se la han dado a quejarse de la baja en la recaudación por causa de la crisis y la han utilizado para justificar su incompetencia en resolver muchos de los problemas que aquejan al país.

De nuevo estamos ante la aprobación del presupuesto y las expectativas no son muy buenas, al grado que hasta ellos mismos se vieron obligados a presentar un presupuesto menor al de este año (cosa que no se había visto en décadas). Por supuesto que las malas lenguas indican que esta es solo una estrategia para decir que están preocupados por la “realidad”, pero que su verdadero propósito es que el proyecto de presupuesto no se apruebe, para operar el año entrante con el presupuesto actual.

Lo risible del caso es que el ministro nuevamente ha desempolvado su bola de cristal y ya pronosticó que la crisis pronto se va a acabar, así que no hay razón ni excusa para retrasar una reforma fiscal que le saque más dinero a los tributarios.

Considero que aun si fuera cierta la supuesta “salida de la crisis”, este es el peor momento para elevar las tasas de los impuestos. Como muy bien lo han visto en Alemania, donde representantes de los principales partidos políticos se han puesto de acuerdo en reducir los impuestos para de esa manera incentivar la economía y lograr una sólida recuperación, la situación todavía es precaria y lo que se necesita es incentivar la economía, no frenarla.

Pero no, a nuestros tecnócratas locales no les pasa nunca por la cabeza que lo que se necesita es reducir las tasas de los impuestos para incentivar a los consumidores a consumir más, a los productores que ya están en la economía formal a producir más y a los que no lo están a ingresar en ella. En sus absurdos análisis “ceteris paribus”, consideran que si suben las tasas, la recaudación se elevará proporcionalmente, sin siquiera percatarse de las consecuencias nefastas que ello tiene para la economía y, en última instancia, también para su sagrada recaudación. ¿Tan chueca estará su bola de cristal que ni eso les puede mostrar bien?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 5 de Noviembre de 2,009.

jueves, 8 de junio de 2006

Pérdidas fantasma

Elucubrar sobre supuestos ingresos fiscales que se tendrían si se eliminan exenciones es un espejismo.

Según un reporte de las autoridades, el gobierno habría "perdido" Q 2,937 millones debido a la Ley de Maquila. Como era de esperarse, la "recomendación" de las autoridades y alguno que otro despistado "consultor" es eliminar esta ley porque es un supuesto "incentivo perverso" y así recaudar mucho más. ¡Tonterías! Esas son pérdidas fantasmas que de todos modos no se "recaudarían" si se elimina la ley.

Los funcionarios públicos, los políticos, los burócratas internacionales y hasta muchos consultores (que viven todos de los impuestos que otros pagan y, por lo tanto, siempre serán parte interesada) difícilmente entenderán que todos los fondos que reciben primero deben ser creados por el trabajo, sudor, inventiva, creatividad, riesgo y aventura de los ciudadanos.

Nada cuesta a los funcionarios elucubrar sueños húmedos sobre los millones que podrían recaudar si los ciudadanos no se "aprovecharan" de las exenciones para pagar menos impuestos de los que, según ellos, deberían pagar. Sin embargo, siempre caen en el mismo simplista error de creer que la economía es un modelo matemático estático de libro de texto (ceteris paribus se le llama en el caló de los economistas, prestado del latín, que se utiliza algo así como, siendo todo lo demás igual), en donde si cambian una variable, todo lo demás sigue igual y que entonces lo único que hay que hacer es proyectar el resultado con esa sóla variable cambiada y todas las demás igual.

Pero la realidad es muy distinta. Las "variables" en la economía no son robotíos ni máquinas indiferentes a su entorno, sino seres humanos que toman muchas decisiones diariamente con base en todas las variables a su alcance, ya sea que lo hagan de una manera muy racional y esquematizada o simplemente al "feeling" y que cualquier cambio en las variables probablemente haga que sus decisiones sean distintas.

Volviendo a las declaraciones iniciales. Los funcionarios creen que si quitan la ley de Maquila, todo seguirá igual, las mismas empresas seguirán haciendo los mismos productos de la misma manera (ceteris paribus) y entonces, como por arte de magia, sus ingresos subirán Q 2,937 millones anuales. Nada que ver. La sola intención de reformar o eliminar dicha ley hará que muchas personas recapaciten sobre sus decisiones de inversión.

Siendo las cosas así, ¿de dónde saldrá todo ese dinero con el que los burócratas sueñan? De ninguna parte. No existirá. Nunca. Si lo que quieren es recaudar más, lo que necesitan es que la economía crezca más, y para ello lo que tienen que hacer es generalizar el "fomento de las inversiones" es decir, eliminar para todos los impuestos directos, y no, como pretenden, ponérselos a quienes ya se los quitaron.

Publicado en Prensa Libre el 8 de junio de 2006.

jueves, 27 de abril de 2006

ISR: una propuesta

Una propuesta para resolver los problemas económicos y fiscales de Guatemala


Siempre que hemos propuesto la eliminación del impuesto al rendimiento de las inversiones (más conocido como impuesto sobre la renta, ISR) el argumento que utilizan los gobernantes para desechar la propuesta es: "¿y cómo hacemos para reemplazar los ingresos provenientes del ISR, mientras se cumple lo que ustedes dicen de que la economía va a crecer y van a mejorar los ingresos provenientes de los otros impuestos?".

Pues hoy quiero hacer una propuesta para responder a ese argumento: Utilizar las reservas internacionales para compensar temporalmente ese supuesto "hoyo" que se haría en las finanzas gubernamentales.

Estoy convencido que los beneficios para todos, incluído el gobierno, de eliminar el ISR serían tan grandes y vertiginosos que no se justifica la preocupación, sin embargo, para quienes no pueden sacar de su cabeza el concepto de una economía estática, hago esta propuesta, y la respaldo con una de esas hojas de proyecciones que tanto les fascinan.

Hice una prueba de qué pasaría si se elimina el ISR (y sus comodines –todos los que en la nomenclatura del Ministerio de Finanzas son impuestos directos), asumiendo un modelo estático en donde la variable que cambiaría es que la tasa de crecimiento de los ingresos por los impuestos "indirectos" (nuevamente, según la clasificación del MinFin) se incrementaría de una manera más rápida. Mantuve el crecimiento de los ingresos tributarios en la misma proporción que ha traído desde 1997 al 2005.

La diferencia entre los ingresos tributarios así calculados y los provenientes de los impuestos "indirectos" la cubrí con las reservas internacionales. Planteo tres escenarios, uno en que la tasa de crecimiento de los "indirectos" se incrementa un 50%, otro al 75% y otro en el que se duplica.

Aún cuando creo que estos escenarios son demasiado conservadores, en el del 50% (es decir, que los indirectos crecen a una tasa del 15.35% en lugar de la histórica de 10.23%) en ocho años éstos sobrepasarían las proyecciones actuales incluyendo los impuestos directos.

En el segundo, subiendo la tasa de crecimiento al 17.90%, los indirectos alcanzarían el estimado actual en el quinto año. Y en el tercer escenario, subiendo la tasa de crecimiento al 20.46%, en apenas 4 años los indirectos sobrepasarían la proyección. En ninguno, las reservas bajan más de la mitad.

Por supuesto, estos escenarios asumen una visión errada de la economía, como si ésta fuera estática, pero la economía es muy dinámica y estoy convencido que los cambios serían mucho más dramáticos y rápidos; pero, nuevamente, hago este ejercicio para quienes se siguen escudando en esa visión estática para no hacer nada. Si quiere ver la hoja con las proyecciones, la puede encontrar aquí:

Archivo de Proyecciones


Artículo publicado el día 27/04/06 en Prensa Libre