lunes, 12 de febrero de 2007

Lo que las francesas aprendieron de la medicina de Guatemala

El sábado, por razones familiares, pasé el día en uno de los hospitales privados de Guatemala. Allí me encontré con un par de estudiantes de medicina francesas que vinieron a realizar sus prácticas a Guatemala. Curioso como siempre, les pregunté cómo vinieron a parar acá. En un español bastante bueno, me contaron que querían hacer sus prácticas en Latinoamérica, tanto para conocer la región como para perfeccionar su español, y que para ello enviaron solicitudes a cuanto hospital encontraron en Internet. El de Guatemala fue el que les respondió aprobando su estadía, así que se vinieron, según ellas de aventureras, a nuestro país.

Su sorpresa fue que se encontraron con un hospital (privado) que no tenía nada que envidiarle a los hospitales del mundo "desarrollado". De hecho, según estuvimos platicando con el Doctor Freddy Abed (en la foto con ellas) incluso se usan como norma cosas que en los países desarrollados sólo se usan en algunos casos especiales, como por ejemplo, mencionó, el uso del sensor de ondas encefálicas durante las anestesias. Este es un sensor que le ponen a uno en la frente para verificar qué tan dormido está uno durante una anestesia. El dice que acá se usa casi que por norma este sensor (por lo menos en su hospital) mientras que en los países desarrollados sólo se usa en casos especiales. Las estudiantes francesas confirmaron que en Francia sólo se utiliza cuando son operaciones en la cabeza. Yo puedo dar fe de que sí se usa acá, ya que hace un par de semanas me sedaron para realizarme un injerto e implante en el hueso nasal, no en un hospital sino en la clínica de mi dentista, el Doctor Jimmy Hazbun, y allí también me pusieron el famoso sensor en cuestión.

Las estudiantes francesas están muy contentas de haber venido a Guatemala y han aprendido mucho. Para que no crean que se van a llevar una idea equivocada de la realidad en nuestro país, esta semana van a estar visitando hospitales públicos, en donde de seguro van a ver el gran contraste que existe.

Como conclusión, creo que en Guatemala tenemos la capacidad de acceder a lo mejor de la tecnología médica actual, siempre y cuando pueda uno pagarlo o, como en mi caso, pueda acceder a ella a través de los seguros. Aquí se enfrenta uno a los dilemas de siempre: ¿cómo hacemos para que más personas tengan acceso a esta "mejor" medicina? La respuesta fácil para muchos es la "inversión social", es decir, invertir más dinero de los tributarios en los servicios de salud que brinda el gobierno, sin embargo, yo creo que esta es la respuesta equivocada. El gobierno nunca va a poder brindar un servicio tan bueno como la iniciativa privada, simplemente porque los incentivos están mal puestos. Yo creo que la única forma en que vamos a poder llevar mejores servicios de salud a los guatemaltecos es logrando que éstos mejoren sus ingresos personales para que, a través de ellos, cada uno pueda brindarse a sí mismo un cada vez mejor servicio. ¿Y cómo logramos esto? Pues no es a través de la famosa "redistribución de la riqueza", sino creando más riqueza. Y para ello se necesita atraer inversión, no espantarla, como generalmente se hace en Guatemala.

Technorati Tags: , , , , , , , ,

Nuevo Pie JJacobs - Capeuleu


Les presento el pie JJacobs-Capeuleu. Los queridos amigos de Capeuleu tuvieron a bien nombrar un pie de su diseño en mi honor. El Pie, de café con chocolate, está delicioso. Les agradezco mucho a todo el equipo de Capeuleu, especialmente a Federico por la amabilidad. No me creo merecedor de tal honor...

Technorati Tags: , , ,

viernes, 9 de febrero de 2007

Actualización de mis travesías por la Villalobos

Ya pasó la primera semana laboral del Transmetro, que sigue dando de qué hablar. Mientras tanto, yo he medido las distancias mencionadas en el post del martes. De la garita de la colonia donde vivo a donde la calle se junta con la Villalobos, hay 800 metros. Desde este punto hasta el puente sobre la entrada a la Cenma (el punto exacto del cuello de botella) hay 2.5 kilómetros.

El jueves salí a las 5:50 de mi casa y la cola llegaba hasta adentro de la colonia (en doble fila). Me llevó 30 minutos llegar hasta la Villalobos, y eso que debo confesar que en la última parte de la bajada me salté la cola. Normalmente no hago esto porque creo que no es lo "civilizado", sin embargo, de otra manera habría llegado tardísimo a la U (que conste que no es excusa, reconozco mi desliz). Si no hubiera saltado la cola, me habría tardado todavía otros 10 o 15 minutos.

Ya en la Villalobos, me llevó otros 30 minutos llegar hasta la entrada a la Cenma. Total: 50 minutos.

Hoy viernes salí a las 5:31 de la colonia, la cola en la Villalobos ya casi pasaba por la entrada a la colonia. Me tomó 20 minutos llegar a la entrada de la Cenma.

Por el momento, mi conclusión es que si no salgo junto con el bus del colegio de mi hija, es decir, entre las 5:25 y 5:30, me atrapa el tráfico y es un calvario llegar al trabajo.

El regreso:

La experiencia en la tarde ha sido distinta. De entrada, estoy saliendo peor que albañil para tratar de adelantarme a la hora del tráfico. En general he estado saliendo de la zona 10 entre 5:05 y 5:15. El tráfico en la Aguilar Batres todavía no está tan pesado, aunque la cola llega casi hasta el trebol. Luego de tomar algunos atajos (no lo puedo evitar, si hay algo que detesto es estar parado sin moverme) he estado llegando a mi casa entre 6:05 y 6:15, es decir, aproximadamente una hora, lo cual, considerando las circunstancias, creo que está bien. HOy será el primer viernes y tengo que ir a hacer un mandado antes de irme a la casa, por lo que ya les contaré cómo me fue.

Sugerencias:

He observado que uno de los principales problemas son los trailers que se descomponen en la subida. Ayer fueron un trailer y un camioncito, hoy dos trailers. Creo que evitar el transporte pesado a las horas pico aliviará un poco el tráfico, aunque no estoy convencido al 100% de que tal disposición sea correcta.

Un primo que también vive en la colonia me hacía la observación, muy atinada, que ya que el problema es el embudo, lo que hay que hacer es correr el embudo lo más lejos posible. El sugiere que el Transmetro llegue hasta amatitlán. En la muni de Villanueva parece que pensaron lo mismo, ya que a partir del lunes van a hacerun carril exclusivo para que las camionetas de Villanueva suban por la "bajada" (del lado izquierdo, pues) para que se vayan directo al Cenma. A ver qué pasa la semana entrante.

Los sigo informando de mis observaciones.

Technorati Tags: , , , ,

jueves, 8 de febrero de 2007

El cuello de botella


La vida será más difícil para quienes vivimos al sur de la ciudad.

Nota: Este artículo, publicado en Prensa Libre, es un resumen del post anterior.

Luego de tres días hábiles de funcionamiento del Transmetro, puedo decirles que la experiencia para quienes vivimos en los "suburbios" al sur de Guatemala no ha sido nada placentera.

Desde que iniciaron los trabajos del Transmetro, mi predicción, por puro sentido común, fue que el cuello de botella iba a ser el embudo que se forma cuando la carretera, que por unos 5 kilómetros tiene 4 carriles, se convierte en una de dos carrilles a partir de la entrada a la Central de Mayoreo, Cenma. Una vez se lograra pasar ese cuello de botella, y ya sin la interrupción de las paradas de las camionetas, el tránsito debería fluir relativamente bien. Esto se lo dije incluso a Fritz García-Gallont una vez que lo entrevisté en la radio, así como a otras personas que laboran en la Municipalidad y en el Transmetro. Ellos me argumentaron que si bien es cierto sí existía ese embudo, el hecho de que sobre los dos carriles de la Aguilar Bátres el tránsito fluyera de manera más rápida, haría que el embudo no lo fuera tanto. Además, se estaban privilegiando los intereses de quienes usan el transporte público, que son la mayoría, por encima de quienes andan en carro. Esa era la teoría. Veamos ahora la realidad.

Vivo apenas unos 3 o 4 kilómetros al sur de la entrada a la Cenma. Obviamente, entre más alejado esté uno de ese punto, más lo afecta el largo de la cola. En el mejor de los escenarios posible (quizá un domingo a las 3 de la mañana) lo menos que hago de mi casa a la oficina son 15 minutos. En el escenario normal en los últimos años, saliendo entre 6 y 7 de la mañana, me tomaba entre 45 minutos y una hora hacer ese recorrido.

Este lunes, salí a las 5:45 de mi casa, y la cola ya llegaba hasta adentro de la colonia donde vivo. Sólo llegar a la carretera me tomó 20 minutos. De allí, casi una hora para llegar a la entrada a la Cenma, y de allí, unos 20 minutos para la zona 10. En un primer análisis, mi teoría resultó correcta, me llevó más de una hora llegar de la colonia a la entrada a la Cenma, y apenas unos 20 minutos de allí a la zona 10.

Ese mismo día, un compañero de trabajo que vive en Amatitlán, salió de su casa a las 5:30 y llegó a la oficina a las 9:05 (3 horas y media). Con anterioridad, salía de su casa a las 7:40 y llegaba a la oficina a las 9:00. Una pequeña diferencia de dos horas.

Los dos días siguientes no fueron muy distintos.

Una temprana evidencia muestra que el embudo en mención es, en efecto, un grandísimo cuello de botella. Lo peor de todo es que se le complicó la vida a quienes andamos en carro, pero también a los que usan el transporte público, ya que ellos también vienen en esa desesperante cola, haciendo que esté muy lejos de ser realidad la promesa de que "aunque se frieguen los que andan en carro, por lo menos los de a pié, que son la mayoría, estarán mejor".

Artículo publicado en Prensa Libre el 8 de febrero de 2007.
Foto Prensa Libre: Esbin García.

Technorati Tags: , , , ,

martes, 6 de febrero de 2007

Mis experiencias en la Villalobos

Luego de dos días hábiles del funcionamiento del Transmetro, puedo decirles que la experiencia para quienes vivimos en los "suburbios" al sur de Guatemala no ha sido nada placentera.

Desde que iniciaron los trabajos del Transmetro, mi predicción, por puro sentido común, era que el cuello de botella iba a ser el embudo que se forma cuando la carretera que por unos 6 kilómetros tiene 4 carriles, se convierte en una calle de dos carrilles, a partir de la entrada al Cenma. Una vez se lograra pasar ese cuello de botella, y ya sin la interrupción de las paradas de las camionetas, el tránsito debería fluir relativamente bien. Esto se lo dije incluso a Fritz García-Gallont una vez que lo entrevisté en la radio, así como a otras personas que laboran en la Municipalidad y en el proyecto del Transmetro. Alguno de ellos me argumentó que si bien es cierto sí existía ese embudo, el hecho de que sobre los dos carriles de la Aguilar Batres el tránsito fluyera de una manera más rápida, haría que el embudo no lo fuera tanto. Esa era la teoría. Veamos ahora la realidad.

Yo tengo la suerte de vivir apenas unos 3 o 4 kilómetros al sur de la entrada al Cenma, en la colonia Colinas de Monte María Sur. Digo suerte porque, una vez la cola del tráfico pasa enfrente de la colonia, igual da si la cola llega al puente de Villalobos o a Amatitlán. Obviamente, entre más alejado esté uno de la entrada del Cenma, más lo afecta el largo de la cola. En el mejor de los escenarios posible (quizá un domingo a las 3 de la mañana) lo menos que puedo hacer de mi casa a mi oficina es 15 minutos. En el escenario normal en los últimos años, saliendo entre 6 y 7 de la mañana, me llevaba entre 45 minutos y una hora realizar ese recorrido.

Este lunes, salí a las 5:45 de mi casa, y la cola ya llegaba hasta adentro de la colonia (para quienes no conocen, de la entrada de la colonia hasta la carretera hay una bajada de como un kilómetro). Sólo llegar a la carretera me tomó como 20 minutos. De allí casi una hora para llegar a la entrada del Cenma, y de allí, unos 20 minutos para la zona 10. En un primer análisis, mi teoría era correcta, me llevó más de una hora llegar de la colonia a la entrada al Cenma, y apenas unos 20 minutos de allí a la zona 10. Ese mismo día, un compañero de trabajo que vive en Amatitlán salió de su casa a las 5:30 y llegó a la oficina a las 9:05 (3 horas y media).

Hoy, salí de la colonia a las 5:26. La cola todavía llegaba sólo a la mitad de la cuesta de Villalobos, y de allí a la entrada al Cenma, me llevó 20 minutos. De allí, otros 20 minutos a la zona 10, o sea que hice el recorrido en 40 minutos, pero saliendo una hora antes de lo que lo hacía. Por su parte, mi esposa salió hoy de la casa a las 5:40, y la cola ya llegaba hasta adentro de la colonia. le tomó más de una hora llegar hasta la entrada al Cenma. Según nos informó en la radio uno de los transportistas de Villa Nueva que fue a monitorear el tráfico hoy en la mañana, a las 7:00 la cola llegaba casi hasta Amatitlán.

Conclusión, el cuello de botella es un gran cuello de botella, lo que va a hacer todavía más dificil la vida para quienes vivimos al sur de la ciudad. Y eso, sin contar los problemas en sí en el Transmetro, que por lo menos en los primeros días de operación se ha saturado en las horas pico, haciendo que la promesa de que "aunque se fieguen los que andan en carro, por lo menos los de a pié, que son la mayoría, estarán mejor", esté muy lejos de ser una realidad.

De el tráfico de regreso todavía no puedo hablar, porque ayer tuve una actividad en la U y pasé por la Aguilar Batres hasta las 10 de la noche, aunque debo mencionar que todavía había un poco de tráfico.

Continuaré narrando mis aventuras entre el tráfico los próximos días.
Foto Prensa Libre: Esbin García.

Technorati Tags: , , , , ,

domingo, 4 de febrero de 2007

¡Chismosos al bote!

El Ministerio de Gobernación publicó un campo pagado hace unos días en el que hace una amenaza nada velada contra los chismosos. El campo pagado trata sobre los rumores "orquestados" contra instituciones bancarias, y dice que cuentan con información de inteligencia de que se van a realizar nuevos ataques contra algunas de las instituciones bancarias.

El punto es que en el campo pagado se advierte que las personas que retransmitan la información (o sea, los chismes y rumores) podrán ser acusados de colaborar con los criminales. Adicionalmente, advierten que utilizarán todas las herramientas que la ley contra el crimen organizado les permite (aunque la Constitución las prohiba) para interceptar llamadas, correos electrónicos y demás formas de comunicación, con tal de prevenir nuevos "ataques rumorísticos". Lo que implica que ahora usted no puede chismear tranquilo en ninguna parte. Ni se le ocurra hacerlo por correo electrónico, a menos que sepa como "anonimizarse" en la red. No vaya a caer en la tentación de enviar a su lista de contactos todos esos correos de chismes que le llegan. Pero más aún, cuídese de andar contando chismes por teléfono, ya que ninguna línea es ahora segura, ni las de "tierra" ni las celulares. Y cuando vaya a algún restaurante a juntarse con sus "contactos" y pasarles los chismes, asegúrese que nadie los logre escuchar, especialmente los meseros (se dice que muchos son "orejas").

Así que, si no quiere ir a parar al bote por chismoso, más le vale que se abstenga de participar en el deporte nacional por excelencia (es en éste en donde realmente destacamos, y no en la farsa del fútbol) de Guatebolas. Con lo que de seguro no cuentan las "autoridades" es que van a tener que construir muchísimas cárceles, ya que media Guatemala va a ir a parar al bote luego de esa amenaza.

La duda que me quedó es: ¿cuándo cambiaron el Código Procesal Penal para incluir al chisme y al rumor como delitos? ¿Usted sabe cuándo lo hicieron?

Technorati Tags: , , , , , ,

viernes, 2 de febrero de 2007

¡Vendo Offshores!

Por aquellas casualidades de la vida, y sin yo quererlo, resulta que en mi blog se anuncian empresas de abogados que venden empresas offshore nítidamente empacaditas. Si le da un vistazo a los anuncios de Google que aparecen en el blog (los seleccionan sus computadoras, no yo) resulta que algunas veces aparecen anuncios de abogados, tanto en España como en Panamá, que ofrecen venderle la empresa de sus sueños. Por curiosidad, me metí a verlos (recuerden que para eso de la curiosidad le gano al difunto minino) y resulta que la empresa española le vende a uno sociedades ya formadas, con capitales que van desde 3,000 hasta más de 3 millones de euros.

Por su parte, la empresa panameña también le ofrece a uno de todo, sociedades anónimas, fideicomisos, fundaciones, cuentas offshore; en fin, todo lo que uno pueda desear para esconder sus dineritos (o los de otros, como aparentemente hicieron los del BC). Según pude ver, estos abogados tienen muchas empresas ya registradas y cuando uno llega, le muestran la lista para que uno escoja. De hecho, en la de España, hasta tienen la lista de empresas disponibles en su sitio.

Si es tan fácil hacerlo (los panameños de una vez le dicen a uno que ni siquiera necesita viajar a Panamá) no es de extrañar que tan fácilmente se le pueda jugar la vuelta a las "autoridades", como lo hicieron, nuevamente, los del BC. Así que ya sabe, el reino de las offshore no está accesible sólamente para quienes tienen millones; están accesibles para cualquiera. ¿No sería ya tiempo de darle vuelta a la tortilla, y aprovechar las ventajas que presentan en lugar de que otros nos engañen utilizándolas? Se lo dejo como inquietud.

Technorati Tags: , , , ,

jueves, 1 de febrero de 2007

¿Quién debe pagar?

No buscan quién se las debe sino quién se las paga.

Creo que con medidas de hecho no se resuelven las cosas. Tratar de salir de la desgracia propia cargando a otros inocentes con nuestra carga, tampoco es la solución.

Las personas que depositaron sus ahorros a través del Banco de Comercio y que tienen muchas posibilidades de perder una buena parte, han empezado a recurrir a medidas de hecho para obligar a "las autoridades" a que les compensen con el dinero de los tributarios, el dinero que les estafaron.

Entiendo la desesperación que puede a uno embargarle al descubrir el engaño de que fue víctima, pero no creo que eso justifique el que busquemos resarcirnos a cualquier precio, indistintamente de quiénes sean los inocentes que paguen el pato.

¿No estamos, de esa manera, convirtiéndonos en lo mismo que condenamos? ¿En qué nos diferenciamos de aquellos que nos estafaron y nos robaron nuestro dinero? ¿Es correcto que busquemos quién nos las paga en lugar de quién nos las debe? ¿Es correcto que todos los guatemaltecos nos regresen un dinero que ellos no nos quitaron? ¿Quién nos debería pagar nuestras pérdidas?

Son todas preguntas que me hago y que esperaría que las personas que están ahora atravesando por este mal momento se hicieran. Entiendo que cuando es a uno que le pasa, lo más fácil es tratar de recuperar el dinero a como dé lugar, y no preocuparse de los dilemas éticos. Pero, lamentablemente, recapacitar en esos dilemas éticos, es lo único que nos puede separar de convertirnos nosotros mismos en eso que tanto, al momento, desdeñamos.

Es cierto: esos que nos estafaron podrán ser unos desgraciados y podemos desearles hasta de qué se van a morir, pero, ¿justifica eso entonces que nosotros veamos quién más nos las paga?

Pero alguien dirá que son las "autoridades" las culpables por no haber supervisado adecuadamente a los "banqueros", por lo que son ellos quienes tienen que pagar. Ahora bien, aún aceptando ese argumento, resulta que no son las "autoridades" quienes nos lo pagarían, es decir, no es que Oscar Berger vaya a sacar Q1,800 millones de su chequera personal, ni mucho menos Willy Zapata. Ellos lo que harían (de hecho, ya lo han hecho) es sacar la chequera del gobierno y girar un chequezote por esa cantidad casi inimaginable, para que se gire en contra de los dineros de los tributarios. No son los gobernantes los que pagan, sino otros ciudadanos, iguales a nosotros (de hecho, hasta nosotros mismos), quienes terminarán pagándonos.

Es cierto que la mayoría de ellos ni siquiera se darán por enterados y no lo "sentirán" (por aquello de que ojos que no ven, corazón que no siente"), pero eso no lo hace más justificable moralmente. Les recomiendo analizar si lo que están haciendo es la mejor vía para
solucionar su problema.

Publicado en Prensa Libre el 1° de febrero de 2007.
Foto Prensa Libre: Émerson Díaz.

Technorati Tags: , , , , ,

sábado, 27 de enero de 2007

Basura entra, basura sale

"Si los banqueros centrales desecharan todos los datos mal medidos, quedaría muy poca información sobre la cual basaran sus decisiones" Dicho por un ex Director de Investigaciones de la Reserva Federal de Estados Unidos, citado por Caroline Baum.


Esa es la cruda realidad. No sólo la Superintendencia de Bancos tiene mala información sobre lo que realmente pasa en los bancos. Casi toda la información con la que toman decisiones los burócratas a cargo del monopolio de emisión monetaria (el Banco de Guatemala, pues), a lo sumo, está mal medida. Es importante que entendamos que las cifras "macroeconómicas" son sólo estimados muy burdos de una realidad que, en la mayoría de casos es bastante distinta. Recordemos que apenas hace unas semanas supuestamente se cambió oficialmente la forma de "medir" el PIB, y ahora resulta que éste es un 15% menor de lo que era según el cálculo anterior. Digo supuestamente, porque, o no lo han hecho público todavía, o simplemente prefieren que sea algo que pase desapercibido, ya que no conviene a sus intereses. Una de las implicaciones más importantes de ese cambio, por cierto, es que la famosa carga tributaria por la que muchos se rasgan sus vestiduras, en realidad es mayor del 12% tan cacareado. ¿Ya lo sabía usted?

Technorati Tags: , , , , ,

jueves, 25 de enero de 2007

¿Qué hacer ahora?

Hacia una nueva realidad.

Los problemas en un par de bancos, varias financieras, y sus repercusiones en la psiquis de los guatemaltecos podrían tener serias consecuencias en nuestro futuro, si es que ahora no tomamos las decisiones correctas. Si no aprendemos la lección, nunca saldremos de ese círculo vicioso que nos mantendrá de crisis en crisis.

Soy consciente que la situación es difícil. Las personas están preocupadas, algunas han sacado su dinero de los bancos, no saben qué hacer con sus ahorros, no saben en quién confiar. Por otro lado, entiendo que también los banqueros -que, dicho sea de paso, no todos son pícaros estafadores como algunos los quieren generalizar, sino por el contrario, en su mayoría son empresarios correctos y muy trabajadores- también están preocupados.

No nos debe extrañar que, entonces, por todas partes surjan ideas, cada una más descabellada que la siguiente, de cómo frenar el problema.

Lamentablemente, la mayoría de las soluciones propuestas no hacen más que profundizar el problema. Por un lado, el Superintendente anda viendo cómo hace para que le den más dinero para capitalizar el FOPA "urgentemente". Por otro lado, los banqueros, también preocupados de que su negocio no se vaya al traste, han voluntariado los recursos de sus cuentahabientes para "capitalizar" al FOPA.

Los que sí llegaron a un extremo de populismo son los "nacionalistas" de la nueva UCN, quienes propusieron la utópica idea que el gobierno debe respaldar el 100% de los depósitos de los guatemaltecos. Cómo se ve que no han entendido para nada el problema. ¡Si la verdadera raíz
del problema son los incentivos perversos que el FOPA promueve!

Más sensata, por ejemplo, es la idea que ha abanderado, entre otros, el columnista César García, quien propone que en lugar del FOPA, los bancos deberían contratar un seguro privado que respalde los depósitos de los contribuyentes, lo que va a obligar a los banqueros a ser más precavidos, ya que le apuesto que las aseguradoras se encargarían de contarles las costillas a los bancos y establecerían primas más o menos acordes al nivel de riesgo real que representa cada banco. De hecho, considero que los bancos pueden tomar esta vía, indistintamente del sistema actual; claro, tiene un costo, pero es mucho más caro caer presa de la incertidumbre.

Y si me preguntan a mí, me decantaría por soluciones todavía más radicales. En lugar de irnos hacia más regulación, me iría hacia menos regulación. En lugar de darle poderes casi omnipotentes a algún burócrata (que casi siempre tiene conflictos de interés con quienes
supuestamente debe "supervisar") me iría por un sistema más libre, donde cada quien asuma la responsabilidad de sus decisiones y no dependa confiado en una falsa seguridad ofrecida por los políticos.

Publicado en Prensa Libre el 25 de enero de 2007.


Technorati Tags: , , ,

lunes, 22 de enero de 2007

Carta de un suicida...

"Mi adorada Luisa:

Discúlpame de todo corazón el haber hecho añicos tu vida; yo sé que tú me querés mucho... como la situacón allí en el banco va a tardar mucho tiempo en componerse y yo no quiero ser una carga para nadie, a pesar que yo se que tu nunca me abandonaste, yo he tomado la decisión de quitarme la vida... es una decisión personal y te ruego que la tomés así... Si el dinero se recupera, la mitad es para ti y la otra mitar para Claudia...

Luisita, mil perdones, pero no hay alternativa; te recomiendo mucho a Claudia, ya que con tu cariño ella se sentirá fortificada: Cuidá también a tu mamá y a Julián (esposo), que es un excelente hombre. Gracias por todo lo que me diste, y disculpame pero no hay alternativa, comprendeme, por favor. Te adoro.

Para Luisita."

Esta carta fue una de las tres escritas por Roberto Lemus, quien tenía depositados en el Banco de Comercio los ahorros de toda su vida. La publicó Siglo Veintiuno el pasado viernes. Cuando la leí, me impactó mucho. Es una de las muchas historias personales alrededor de las quiebras de los bancos. Quizá nunca nos enteremos a qué extremos de angustia fueron llevados a raíz de esta crisis los otros miles de personas involucradas. Pero así como esta, le aseguro que hay muchas. ¿Cómo hacer para que no se repitan? A nivel institucional, algo he dicho en mis columnas de las pasadas semanas, y creo que lo seguiré haciendo. A nivel personal, me encuentro en un gran dilema. Precisamente porque supuestamente uno como periodista tiene acceso a mucha información y a muchas fuentes, la gente le pregunta a uno: ¿qué hago con mis ahorros?

La verdad, es que no tengo una respuesta. En algún tiempo creí que podía dedicarme a asesor financiero, pero rápidamente (afortunadamente) me percaté que el dinero ajeno es todavía más peligroso que la mujer ajena. El tiempo me ha dado la razón. ¿Qué hacer con sus ahorros acumulados con tanto esfuerzo? No le puedo dar indicaciones específicas. Lo que sí le puedo decir es que todo lo que ha sucedido recientemente no hace más que abonar a la sabiduría del antiguo dicho popular: "No hay que tener todos los huevos en la misma canasta".

Si usted es uno de los afectados por esta crisis, por lo menos permítame hacerle una consideración. Aún cuando usted crea que el mundo se le acabará si no recupera su dinero. La cosa no es así. Yo soy firme creyente de que "mientras hay vida, hay esperanza". Alguien me podrá decir que para mí es fácil decirlo porque no soy de los afectados, pero créame que he pasado situaciones difíciles en la vida, y siempre, tarde o temprano, puede uno encontrar la luz al final del túnel. Que es difícil, es difícil, pero peor es dejarse vencer. Ojalá que usted decida, no dejarse vencer por las circunstancias, recuperarse y, ahora sí, no depender de una sola canasta.

Technorati Tags: , , , ,

powered by performancing firefox

jueves, 18 de enero de 2007

Pérdidas socializadas

El sistema que tenemos vuelve irresponsables a todos.

El cierre de dos bancos y el "rescate" que llevaron a cabo las autoridades monetarias son la mejor prueba de que el sistema actual está diseñado para fomentar la irresponsabilidad de todos, a sabiendas que siempre estarán los fondos de los tributarios babosos para taparle el ojo al macho.

¡Qué bonito! Unos empresarios que se dedican al negocio de la banca llevan a la quiebra su empresa, ya sea por equivocadas decisiones o, peor aún, por simple y llana estafa, y luego resulta que, con tal de evitar "las consecuencias", quienes terminan pagando las pérdidas no son los empresarios, sino todos los tributarios y todos los clientes de los bancos.

Este es un sistema perverso que fomenta la irresponsabilidad de todos.

Fomenta la irresponsabilidad de los banqueros, ya que saben que, en última instancia, las pérdidas las terminarán pagando 12 millones de babosos que en su mayoría ni se darán por enterados. Saben que, si tienen suerte, ni siquiera se les hará una persecución penal, y si no, lo único que necesitan es conseguirse unos buenos abogados que los defiendan y, a lo mejor, hasta consiguen de regreso su banco ya saneado de las pérdidas.

Fomenta la irresponsabilidad de las autoridades, ya que saben que por muy buenas o malas que sean sus decisiones, ellos no deberán pagar sus consecuencias. Saben que siempre se podrá echar mano de los recursos de los mismos 12 millones de babosos para sacar el clavo y salir en caballo blanco saludando con sombrero ajeno.

Fomenta también la irresponsabilidad de los usuarios de los bancos, ya que confían en que su dinero estará "protegido" por las autoridades y por el dinero de los otros 12 millones de babosos.

Lo irrisorio es que quienes defienden este sistema, lo venden bajo la idea de que con la supervisión gubernamental se evitarán los "excesos" del mercado. ¡Pajas! Si las "autoridades" que supuestamente tenían que estar supervisando se enteraron de los problemas apenas unas horas antes que el resto de la población (o si no, nos han estado baboseando todavía más). Dicen ellos que su "oportuna" acción salvó al sistema. Por supuesto, con recursos ilimitados de otros (nuevamente, los 12 millones de babosos) a los cuales echar mano, cualquiera puede evitar una "crisis".

¿Es veraz la acusación de que el actual sistema privatiza las ganancias pero socializa las pérdidas? Por supuesto. Eso está en el corazón de todo estado mercantilista y benefactor como el que tenemos. Qué bueno que por lo menos algunas personas ya entendieron esto. Ahora lo que necesitamos es encaminarnos a un sistema que fomente la responsabilidad individual, no la irresponsabilidad. Un sistema donde cada quien deba pagar las consecuencias de sus decisiones, y a eso, aunque les duela a muchos, no se llega dándole más poder a los políticos sino quitándoselo.

Publicado en Prensa Libre el 18 de enero de 2007.

Technorati Tags: , , , ,

miércoles, 17 de enero de 2007

Las 100 grullas que faltaron


¿Por qué el origami?, le pregunté a José Eduardo.
"Dicen que si uno hace mil grullas se le concede un deseo", me contestó el niño.
"Nuestro deseo era que mi abuelita se curara... pero nos faltaron 100 grullas", me dijo hoy en la mañana, con aires de tristeza e impotencia, en el velorio de su abuelita.

La curiosidad siempre me traiciona y no pude resistir preguntar por qué habían tantas figuras de origami regadas por toda la sala de la funeraria. Yo desconocía la historia de las grullas y la forma como me enteré de ella no podía ser más impactante. Al llegar a la oficina investigué un poquito y resulta que la grulla ("tsuru" en japonés) tiene una larga tradición. Según la leyenda, las grullas viven 1,000 años y han sido símbolo de paz y larga vida para los japoneses, chinos y coreanos. Parece ser que se acostumbra también llevarle una grulla de origami a los enfermos cuando se les visita, como forma de desearles que se repongan pronto.

Una leyenda japonesa indica que si uno hace 1,000 grullas de origami, se le concede el deseo de su corazón. Una de las historias más conocidas es la de la niña Sadako Sasaki quien, a sus 2 años de edad, fue una de las sobrevivientes de la explosión atómica en Hiroshima. Cuando tenía 12 años, como consecuencias de la exposición a la radiación desarrolló leucemia, de la que finalmente murió. Antes de morir escuchó la leyenda de las grullas y se puso a fabricarlas. No le dio tiempo de concluir su proyecto, pero sus compañeros lo terminaron. Su sueño la hizo famosa, al grado que se le erigió una estatua en el parque de la paz de Hiroshima y todos los años, el 6 de agosto, miles de grullas de origami provenientes de todas partes del mundo son depositadas bajo la estatua.

Así que, la próxima vez que vaya a visitar algún amigo enfermo, lo invito a tomarse el tiempo de hacerle una grulla de origami. Las instrucciones las puede encontrar aquí.

Yo, por mi parte, mantendré en mi oficina la que me regalaron hoy en la mañana en el velorio.


Technorati Tags: , , , , ,

lunes, 15 de enero de 2007

¡¡Los padres de la corrección política!!

De las cosas que se entera uno por pura casualidad. ¿Sabía usted quiénes fueron los padres de la criatura esa denominada "corrección política"? Pues nada más ni nada menos que el mismísimo Adolfo Hitler en persona, asesorado, como era de esperarse por el no menos famoso Joseph Goebbels. Sí, aquel Ministro de Propaganda que inmortalizó: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".

Va a creer usted que desde hace ya unos 70 años, Goebbels le recomendó a su amigo "Fito" que debía ser "políticamente correcto", así que éste en sus discursos, introdujo el ahora tan conocido y copiado "alemanes y alemanas..." Definitivamente, Salomón tenía mucha razón cuando dijo que no hay nada nuevo bajo el sol, lo que ahora es, ya fué. ¿Conocerán los políticamente correctos sus raíces nazis y quiénes son sus ancestros ideológicos?



Technorati Tags: , , , , , , , ,

domingo, 14 de enero de 2007

Liberalismo...

Por razones académicas me tocó darle una releída al libro "Liberalismo" de Ludwig von Mises. Encontré nuevamente algunas citas que creo importantísimas, por lo que las voy a estar subiendo al blog. Es especialmente interesante tomar en cuenta que el libro fue escrito por Mises en 1927, hace ya 80 años, sin embargo, los principios allí explicados no sólo continúan vigentes, sino que los acontecimientos mundiales durante esos años no han hecho más que validarlos.

Aquí les va una: " Pero el poder, como decía Jacobo Burckhardt, es malo per se, ejérzalo quien lo ejerza. Corrompe a quien lo maneja, induciendo al abuso".

Otra forma de decir la máxima de Lord Acton: "El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente".

Si les interesa conocer más de este libro, es el que estamos estudiando con el Doctor Julio César De León Barbero (quien, por cierto, escribió el prólogo para la edición en español más reciente) todos los lunes de 12:30 a 14:00 en el programa "Todo a Pulmón" por la Lite FM 100.9.

Technorati Tags: , , , , , ,

jueves, 11 de enero de 2007

¿Quién ganará?

¿La pregunta del millón?

En los inicios de un año electoral, la pregunta más usual que le inquieren a uno casi todas las personas con las que se encuentra es la misma (de seguro creen que porque uno se "mueve" en círculos más "informados" la bola de cristal le funciona mejor): ¿Quién cree que ganará las elecciones?

¿Será que gana Colom en la primera vuelta? ¿Será que Harold capturará el "voto evangélico"? ¿Podrá Giamattei sobreponerse a la historia y lograr por primera vez la reelección del partido oficial? ¿Logrará Pérez Molina mantener la distancia y enfrentar en segunda vuelta a Colom? ¿Podrá el Doctor Suger lograr la suficiente inercia para colarse en la segunda vuelta? Y así sucesivamente, la serie de preguntas que le hacen a uno y que de seguro rondan la cabeza de muchísimos guatemaltecos.

Ahora bien, si analizamos la pregunta y sus repreguntas, todas adolecen del mismo mal: están enfocadas en la silla presidencial.

Esa constante inquisición revela que no hemos logrado superar la etapa del caciquismo, en la que la gente espera que llegue "el hombre" o "la mujer" (para que vean que recién pasada la luna llena hasta yo puedo ser políticamente correcto) que van a ser lo suficientemente buenos, justos, honrados, probos, decentes, éticos, correctos, aparte de sabios, doctos, capaces, inteligentes, a la vez que de carácter y decididos, quienes le van a resolver todos sus problemas.

No hemos entendido, a pesar de la multiplicidad de decepciones a lo largo de los años, que nunca va a llegar el líder ideal. Nunca tendremos ese dirigente dechado de virtudes que a fuerza de su carácter y virtudes nos sacará del subdesarrollo y nos llevará triunfantes por la senda del progreso.

No hemos entendido, o no lo queremos hacer, que el problema no son los dirigentes, no son "el hombre" o "la mujer" que lleguen a los cargos de dirección pública. No. El problema no está en la persona que elegimos. El problema está en el sistema.

Y mientras no cambiemos el sistema, igual da quién llegue al poder. Los resultados, por supuesto, no serán iguales, pero tampoco serán tan distintos. Unos robarán más, otros robarán un poco menos. Unos tomarán algunas buenas decisiones, otros tomarán muchas malas decisiones. Unos trabajarán con toda la buena intención, otros simplemente llegarán a aprovecharse para su propio bolsillo. Pero al final, los resultados palpables serán bastante similares, y esperaremos otros 4 años para ver si ahora sí se aparece el buen líder que nos guiará hacia la utopía.

Entendámoslo de una vez. Mientras no se cambie el sistema, da igual quién gane. Seguiremos igual. Si queremos un cambio real que nos dirija en la senda del desarrollo, olvidémonos del caciquismo y enfoquémonos en donde se puede cambiar el sistema: en el Legislativo.

Publicado en Prensa Libre el 11 de enero de 2007

jueves, 4 de enero de 2007

Ira reprimida

¿Cuándo restaurarán la pena de muerte? ¿O se ejecutará "por cuenta propia"?

Hace un par de días conocimos la manera brutal en la que una niña, Evelin, de 6 años fue secuestrada, violada y cruelmente asesinada por un par de criminales, quienes lloriqueando, luego de la brutalidad de que hicieron gala, argumentaron estar bajo el efecto de drogas y cumpliendo con un ritual "satánico". La respuesta de la gente presente, y de mucha que luego se enteró de la macabra historia fue la misma: "no tenemos esperanza de que las instituciones oficiales hagan justicia, debemos hacerla por mano propia".

Circunstancias extremas como ésta tienen la propiedad de aflorar en las personas pasiones de otra manera reprimidas o por lo menos "domesticadas". Ahora bien, estas pasiones desbordadas son sólo la punta del iceberg de lo que puede estar pasando en las mentes y corazones de muchísimas personas.

Me impresionó mucho, por ejemplo, escuchar ayer en el programa radial de mi compañero Estuardo Zapeta, que la mayoría de personas que llamaron para comentar el asesinato de Evelin afirmaran públicamente que, de ser su hija la asesinada, no tendrían problemas en hacer justicia por su propia mano.

Uno de los radioescuchas explicó, a manera de ejemplo, que a una su conocida le asesinaron a su hijo y que ésta le comentó, meses después, que los responsables "también descansaban ya". Otro comentó que antes era opositor a que las personas se armaran, sin embargo, luego de que asaltaron a su hijo un par de veces y asaltaron también a su hija, ahora tenía escopeta en su casa.

Otro aspecto revelador e impactante, fue que todas las personas que llamaron solicitaban a las autoridades restablecer y ejecutar cuanto antes la pena de muerte, no solo contra este par de engendros, sino contra todos los que están pendientes de ser ejecutados desde que el vendedor de ilusiones (Portillo, pues) se lavó las manos dejando en el vacío legal el indulto y, como consecuencia, la pena de muerte.

Para terminar de exacerbar los ánimos, no tardarán los supuestos "defensores de los derechos humanos" en defender a los criminales, y olvidarse de las víctimas, como ha sucedido en tantos casos, particularmente argumentando que la pena de muerte es "muy cruel", como si el que una niña de 6 años sea violada y decapitada no lo fuera.

Si los politiqueros criollos tuvieran dos dedos de frente se percatarían que, aunque sea "políticamente incorrecto" (me refiero a esa corrección política que los colectivistas tratan de imponer) implementar nuevamente la pena de muerte en Guatemala, es muy políticamente viable (léase, genera votos) ya que una gran mayoría de la población está a favor de la misma (casi el 90%) y les garantizo que un buen porcentaje estarían dispuestos a ejecutarla ellos mismos, llevados por la desesperación.

Publicado en Prensa Libre el 4 de enero de 2007

jueves, 28 de diciembre de 2006

Inocente dinero

Te han acusado de muchos crímenes que no has cometido.

Has sido acusado injustamente de ser el principal engendro de maldad a lo largo de toda tu historia. Desde que iniciaste como humilde semilla, concha o cualquier otra medio que los primitivos humanos encontraron para realizar intercambios un poco más sofisticados que el trueque, te convertiste en el símbolo y estandarte de las más bajas pasiones que pueden manifestarse en los seres humanos.

Te han atribuido la responsabilidad de engaños, odios, rencores, envidias, codicias, concupiscencias, ansias, ambiciones desmedidas, fraudes, traiciones, rompimientos de familias, amistades perdidas, amores rotos, venganzas, quiebras, suicidios, muertes, guerras, incluso de enfermedades, dignidades y hasta virginidades perdidas.

No importó que con el tiempo fueras mutando a diferentes formas, pasando por metales preciosos hasta llegar al actual papel y monedas, indistintamente de si eras respaldado por bancos privados o, como en los años más recientes de tu vida, controlado férreamente por esos monopolios gubernamentales denominados bancos centrales.

El amarte ha sido considerado la raíz de todos los males. Lamentablemente para ti, la mayoría de personas no entendió esta máxima y te atribuyó, por una transitividad mal entendida, que tú eras la raíz de todos los males, sin percatarse que al señalarte con un dedo acusador, como siempre, por lo menos tres les apuntaban de regreso a ellos. Son ellos, somos nosotros, los que actuamos, no tú. Somos nosotros, los humanos, quienes podemos llegar a enloquecer por ti, pero eso no es tu culpa.

Lo peor de todo es que aunque te atribuyen toda esa maldad, a la hora de la hora, con algunas raras excepciones, lo que los humanos anhelamos no es a ti, directamente, sino lo que podemos obtener a través de ti. No eres tú lo que amamos, son los juguetes que podemos obtener por tu medio, es el poder que nos das, es el sentimiento de superioridad que nos brindas, todo lo cual, nuevamente, no es tu responsabilidad.

No eres tú el culpable. No eres tú el ambicioso. No eres tú el ruin. No eres tú el envidioso. Todo eso lo somos nosotros. Pero tú eres inocente. Ni siquiera eres culpable de haberte desaparecido de Guatemala en este fin de año, eso lo son los funcionarios que creen que saben mejor que los demás lo que más les conviene a éstos, y que en momentos como estos demuestran la "inocencia" de creer que ésa es la mejor, si no la única, forma de tenerte.

En este día de los "santos inocentes" quise reconocer a uno de los inocentes que más ha sido vituperado falsamente a lo largo de toda la historia de la humanidad: el inocente dinero.

Publicado en Prensa Libre el 28 de diciembre de 2006.

jueves, 21 de diciembre de 2006

P.C. Christmas

La Navidad, o el nacimiento de Jesús, es la nueva víctima de la absurda corrección política.

En estas doradas épocas del oropel de la corrección política, cuando uno supuestamente debe tener "respeto" de las minorías so pena de ser desterrado al ostracismo por "conservador y retrógrada", resulta que ni siquiera una conmemoración con eminentes raíces religiosas y espirituales, como lo es la Navidad, se escapa de los tentáculos de la corrección política, que parece empeñada en querer sepultar en el olvido los principios, valores y tradiciones judeo-cristianas.

Una investigación reciente del periódico británico The Daily Mail, por ejemplo, reveló que las víctimas más recientes de este ataque de la corrección política son las tarjetas de navidad. En una revisión de 5,500 tarjetas, encontraron que solamente 70 (poco más del 1%) hacían alguna mención al concepto "religioso" detrás de la celebración.

Tanto los mensajes como las imágenes que hacen referencia al nacimiento de Jesús, como por ejemplo, los ángeles anunciando su nacimiento a los pastores, el niño en el pesebre o los tres reyes magos, han desaparecido de las tarjetas. Incluso escenas no "religiosas" vinculadas con la navidad, como Santa Claus o el árbol adornado, también están desapareciendo. En algunos casos se llegó incluso a obviar completamente la Navidad, al grado que una tarjeta simplemente decía: Feliz Diciembre.

La corrección política también se manifiesta en otros ámbitos. Según un reporte de una empresa de derecho laboral, el 75% de las empresas británicas evitaron adornar sus instalaciónes con motivos navideños para evitar ser demandados por cualquiera que crea que la celebración es "ofensiva".

Pero la Navidad es sólo la punta del iceberg. El cristianismo en general está siendo blanco de la corrección política, no sólo en Inglaterra, sino en todas partes. Como lo describe Jeff Randall, editor del también británico diario The Telegraph: "A una minoría tiránica de secularistas intolerantes… las enseñanzas y guianzas del cristianismo tradicional les ofende, así que buscan eliminar de la vida pública todo rastro de ellas".

En Guatemala los políticamente correctos todavía no han logrado los éxitos que han tenido en otros países con relación al cristianismo y la Navidad, pero puede estar seguro que ganas no les faltan, así que, si no tiene el valor para soportar su ostracismo, empiece a acostumbrarse al nuevo lenguaje (que es por donde primero se cuelan): el niño dios o la niña diosa; el Santa Claus o la Santa Claus, los pastores y las pastoras, los reyes magos y las reinas magas, el burro y la burra, y así sucesivamente.

Nota: Si desea leer las notas que sirvieron de base para esta columna, puede encontrár los vínculos en la sección de foros de www.radiopolis.info.

Publicado en Prensa Libre el 21 de diciembre de 2006.

jueves, 3 de agosto de 2006

El doctor

Honor a quien honor merece.

Con motivo de su octogésimo cumpleaños, varios de mis colegas columnistas han celebrado a ese gran cubano con un inmenso corazón que tanto ha hecho y luchado por el bienestar de los guatemaltecos, el Doctor Armando De La Torre. A pesar de nunca haber recibido clases formales con él, lo considero uno de mis principales mentores, junto con el Dr. Manuel Ayau, por lo que en esta columna me quiero unir a ese tributo tan merecido.

Nuestra primera interacción (la cual él probablemente no recuerda) no fue muy agraciada, al grado que le llegué a tomar un poco de animadversión. En ese tiempo, hace una docena de años, yo trabajaba en la producción de un noticiario televisivo, dentro del cual transmitíamos las opiniones de varios columnistas. El Doctor era uno de ellos, y a mí me tocaba grabar sus participaciones. El proceso, con todo y lo tecnológicamente avanzado para su tiempo, no era tan rápido y directo como el Dr. hubiera querido, lo que en un par de ocasiones lo exasperó y ocasionó más de algún acalorado reclamo.

Unos años más tarde, como Director del CEES, me tocó organizar un seminario sobre ética dirigido por el Doctor. Debido a la experiencia previa, debo confesar que tenía muchas aprehensiones con la organización del seminario, sin embargo, fue allí donde empecé a conocer al verdadero Armando De La Torre: todo un caballero, defensor apasionado de lo que considera correcto, gentil, amable y genuinamente interesado por los demás, aunque siempre con sus arranques.

Conforme lo he ido conociendo, he entendido que esos arranques apasionados, a veces casi llegando a coléricos, son precisamente una parte muy importante de su personalidad. En el seminario, por ejemplo, Luis Enrique Pérez, compiló y luego nos compartió una lista de los temas que pueden "sacar de sus casillas" al Doctor. Recuerdo que la lista era encabezada por Fidel Castro (quien sabe, quizá dentro de poco tengamos que actualizar la lista), mientras que el segundo tema de la lista era la legalización de las drogas (de la que el Doctor es un férreo opositor).

Lejos estaba de imaginarme que unos pocos años después, el Doctor invitaría a Marta Yolanda Díaz-Durán, y ella a su vez a mí, a participar en un programa de opinión en radio, en lo que sería el inicio de nuestra aventura por el fascinante mundo de los programas radiales. Durante 5 años, tuvimos la oportunidad de compartir micrófonos con el Doctor casi todas las tardes. Todos los conocimientos, la sabiduría y la comprensión a que tuve acceso durante ese período son simplemente invaluables.

Con el pasar de los años he llegado a admirar de todo corazón al Doctor. Entre sus muchas cualidades, la que más admiro es su "juventud eterna", que es un gran reto para los que no hemos llegado a vivir, todavía, tanta juventud. Desde esta columna, Doctor, le deseo que tenga todavía muchísimos más años de juventud.

Publicado en Prensa Libre el 3 de agosto de 2006.