viernes, 15 de enero de 2010

El Show

La coreografía mágica está preparada para obtener el verdadero objetivo, mientras la gente ve para otro lado...

Luego de todo el show montado alrededor del presupuesto, ahora el partido oficial está montando el show del paquetazo fiscal. Parece ser que el propósito principal de ambos shows es lograr poner las manos sobre una cantidad cada vez más grande de dinero, con cada vez menos restricciones. Hasta ahora, va ganando la estrategia y la han coreografiado al estilo del mejor ilusionista.

Durante el primer acto —el del presupuesto—, el Gobierno se montó en el caballito de la austeridad y se presentó como la primera administración en la historia en plantear un presupuesto menor al del año anterior. Se rasgaron las vestiduras y le echaron la culpa a los “politiqueros" de la competencia —que no oposición— de obstaculizar la aprobación de su “pequeño” presupuesto. El ministro de Finanzas actuó tan bien su parte que hasta amenazó con renunciar al puesto si el Congreso no le aprobaba el presupuesto.

Al final, lograron su objetivo: el presupuesto no se aprobó, se quedaron con el presupuesto anterior, mayor y con menos candados, y se pudieron dar el lujo de echarle la culpa a los otros. La conclusión del primer acto fue aceptar que se van a ver “obligados” a gastar más, pero eso no era lo que querían. Sí, como no. ¿Y la renuncia del ministro? Ya se le olvidó, o lo que es lo mismo, era pura promesa de político.

Pero ya tenían preparado el segundo acto —el del paquetazo—, y el intermedio casi ni se sintió. Ni lentos ni perezosos, utilizaron la falta de aprobación del presupuesto “pequeño” como palanca para apuntalar su paquetazo fiscal. “Ahora que nos obligaron a gastar más”, dicen, “dennos los fondos para gastarlos”. Y así como quien dice nada, se recetaron un incremento de impuestos que, en algunos casos, llega al 900 por ciento y se les ocurrió la brillante idea de ponerle un impuesto del 50 por ciento al minuto de comunicación por celular.

Durante la semana han estado preparando el montaje para el clímax del segundo acto, que esperan sea hoy. Organizaron una manifestación “espontánea”, programada para hoy, con el fin de presionar a los diputados a que aprueben el paquetazo. El guión del segundo acto demandaba crear la apariencia de “espontaneidad”, por lo que el presidente ha negado cualquier involucramiento en la “voluntad” de las personas por apoyar el paquetazo.

Por supuesto, no contaban con que algunos actores independientes se les salieran del guacal, como por ejemplo, la diputada que publicó el análisis de las cifras de los proyectos de Cohesión Social, en donde claramente se ve que el argumento que han utilizado para justificar el paquetazo, a saber, que hacen falta recursos para la seguridad, la salud y la educación, es engañoso —por no decir mentiroso y malintencionado—, ya que es precisamente a esas tres áreas a las que más recursos le quitaron este año para alimentar al monstruito insaciable.

Y tampoco contaban con que otros actores independientes, entre ellos algunos de mucho peso local y el de más peso internacional, les darían un ultimátum.

Así que, el escenario está montado para el clímax de la obra. Las presiones y los intereses son muchos. El desenlace de la obra todavía es de pronóstico reservado. ¿Qué pasará? ¿Quién tendrá más fuerza en el pulso?

Si no fuera porque las consecuencias del final del segundo acto nos atañen a todos, le diría que no hay más que sentarnos a presenciar el final de la obra. Pero en este caso, todos jugamos una parte de la obra. ¿Cuál parte jugará usted?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 10 de diciembre de 2,009.

Foto: Comisión de Finanzas del Congreso

El Dilema Catracho


Reconocer o no reconocer las elecciones... ésa es la pregunta...

Luego de las elecciones de este domingo reciente, el panorama parece empezar a aclararse para los hondureños. Luego de medio año de incertidumbre, las elecciones se llevaron a cabo de manera pacífica, ordenada y con bastante afluencia; y a los políticos alrededor del mundo no les ha quedado otra que empezar a ver cómo se comen sus anteriores palabras y darle la vuelta a esta hoja. Mis respetos para los hondureños.

Este caso en particular para mí es muy importante, debido a los lazos que me unen a muchísimos hondureños que por casi un cuarto de siglo cobijaron a mis papás en su país. No tengo palabras cómo expresar la gratitud hacia ellos, por todas las atenciones, cariños y cuidados con que los trataron durante tanto tiempo, y aún ahora, que ya se regresaron a Guatemala, siguen demostrándoles su cariño y atención.

Aunque a la “comunidad internacional” nunca le cayó el norte de que la Constitución de Honduras es muy estricta con el tema de la reelección (su historia y razones tendrá), el hecho es que esta en efecto es muy tajante sobre este tema, y Mel se había pasado no solo sobre lo que dice la Constitución explícitamente, sino sobre órdenes judiciales dictadas en su contra, lo que validaba el que fuere removido de su cargo. El grave error que cometieron los militares, y ya ellos mismos lo han reconocido (aunque todavía no han deducido responsabilidad a quienes tomaron esa decisión), fue no acatar la orden de la Corte Suprema, de llevarlo a los tribunales, sino sacarlo del país, lo que también viola la Constitución de aquel país.

Pero ese capítulo parece quedar ya atrás. Las elecciones del domingo son un gran ejemplo del valor y determinación del pueblo catracho de volver a la normalidad. Una de las personas que viajó como observadora a las elecciones contaba ayer en nuestro programa de radio que presenció una situación en la que un reportero de televisión entrevistaba a una señora hondureña al llegar al centro de votación y le preguntaba por quién iba a votar (cosa que es ilegal hacer en Honduras el día de las elecciones), sin embargo, la señora no se inmutó y le respondió al reportero que “ella votaba por la democracia”.

Y, en efecto, ese parece ser el sentir de la mayoría de los hondureños. Lo que quieren es ya volver a la normalidad y olvidar este absurdo capítulo de su historia.

A los políticos foráneos que rápido saltaron a defender a Mel sin siquiera detenerse un momento a averiguar qué realmente estaba pasando en Honduras y lo que establece su Constitución, ahora no parece quedarles otra que hacerse los desentendidos un tiempo y luego reconocer al nuevo presidente y gobierno de Honduras.

Esta semana ni Cantinflas podría haberse imaginado todas las declaraciones que se han echado muchos políticos. Que si reconocen pero no reconocen las elecciones; que es un proceso democrático pero no es democrático, y así por el estilo.

Cuando escribo este artículo todavía están en el Congreso Nacional de Honduras discutiendo si se puede o no regresar a Mel a la presidencia. Las opiniones legales de todas las instituciones a que el Congreso se las solicitó, indican que no hay forma legal de regresarlo. Lo más probable es que así voten y, como dijo el mismo Lobo, “Zelaya ya es historia”.

Cómo va a terminar todo esto, no lo sé. Lo único que sé es que los hondureños le dieron una gran lección al mundo de que por lo menos allí, los gobernantes no están por encima de la ley.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 3 de diciembre de 2,009.

jueves, 14 de enero de 2010

Sólo dar y dar

La "solidaridad" del gobierno se ha convertido en realidad en "sólo dar y dar" de los tributarios...

El lunes por la noche nos cayó de sorpresa el nuevo paquetazo fiscal. La celeridad de la presentación, aunado a la conveniencia de que Joviel ya tenía organizada e incluso anunciada su manifestación en “apoyo a la Reforma Tributaria” para el día siguiente, y varias declaraciones de diputados dejan entrever esta como una estrategia bien planificada para que todo pase y no pase nada.

Hay que entender este paquetazo en el contexto de la aprobación del presupuesto de malgasto de los funcionarios públicos. Normalmente, el presupuesto sube año con año; sin embargo, en esta ocasión, debido a un tardío reconocimiento de la crisis mundial (no debemos olvidar que el año pasado la excusa para aprobar el presupuesto fue la declaración del ministro de Finanzas de que “a Guatemala no le iba a afectar la crisis”), el Ejecutivo presentó al Congreso un presupuesto menor al del año pasado.

Ahora bien, si el presupuesto no es aprobado antes del martes entrante, se quedaría vigente el del año pasado, que es mayor que el propuesto y no contaría con limitaciones para transferencias. El ejecutivo ha estado haciendo una gran campaña mediática en apoyo del nuevo presupuesto; sin embargo, a mí me ha quedado la duda de si ese supuesto apoyo no es más que una cortina de humo para luego argumentar que hicieron todo lo que pudieron por el presupuesto menor, pero los diputados no lo aprobaron, con lo cual se podrían fácilmente lavar las manos.

Luego, salieron esta semana con su paquetazo, que dicen debe aprobarse esta semana junto con el presupuesto, porque, si no, no van a tener fondos para ejecutarlo. Ya unos diputados, incluso oficiales, declararon de manera “no oficial” que esto no es más que una estrategia para entrampar el presupuesto y que este no se apruebe, lo que les dejaría las manos libres para gastarse a su sabor y antojo los dineros de los tributarios. Yo me inclino porque este es el tiro de los gobernantes. El tiempo lo dirá.

En cuanto al paquetazo en sí es una propuesta absurda que demuestra que los gobernantes no han entendido que ya no pueden seguir explotando a la gallina de los huevos de oro y lo que deben hacer es conseguirse más gallinas.

Siempre que presentan aumentos a los impuestos tratan mañósamente de esconder los efectos diciendo que “solo es un aumento de 1 a 2 por ciento”, cuando lo que realmente están haciendo es aumentar en cien por cien, o lo que es lo mismo, duplicando los impuestos. Este es el caso del ISO y del Impuesto de Timbre. En el caso de la tarifa del ISR, la están subiendo 20 por ciento. ¡En el impuesto al papel sellado el incremento es de 900 por ciento!

Lo peor de todo es el caso del impuesto a las llamadas telefónicas. Dicen ellos que apenas son 15 centavos por minuto. Lo que no dicen es que la tasa promedio actual es alrededor de los 30 centavos, con lo que ¡el impuesto incrementaría el costo de las llamadas 50 por ciento! Puesto en términos más entendibles, si usted ahorita gasta Q200 mensuales en celular, ahora gastará Q300, asumiendo que continúa gastando lo mismo, que es lo que los ingenuos del gobierno creen. Lo más probable es que usted ahora trate de hablar menos por el teléfono, para seguir gastando los Q200.

Lo que más molesta es que se den el lujo de hacer estos planteamientos cuando no han hecho nada por resolver ni los problemas de la violencia, ni mucho menos los escándalos de corrupción que a diario y casi por docena salen a luz. ¡Qué de al pelo!

Publicado en Prensa Libre el jueves 25 de Noviembre de 2,009.

CEES


Las ideas tienen consecuencias...

Ayer se cumplieron 50 años de la fundación del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES). Esta institución ha sido de vital importancia para Guatemala. Ha sido un faro de libertad que ha permitido que en nuestro país se conozcan y aprecien los principios de una sociedad de personas libres y responsables como en pocos lugares del mundo. Para mí, es una institución muy querida y respetada.

Recuerdo muy bien la primera vez que llegué. Fue hace más de 16 años. En ese tiempo estaba en una casa antigua de la zona 4. Me invitaron al almuerzo de los lunes. Hasta donde sé, esa reunión de los lunes ha sido una tradición casi inamovible durante los 50 años de vida de la institución. Nunca imaginé, esa primera vez, que mi vida, de allí en adelante, estaría vinculada al CEES y a los almuerzos de los lunes.

De esa reunión, y de las muchas que siguieron, surgieron amistades entrañables que hasta la fecha aprecio y me enorgullecen sobremanera. La amistad se ha ido fortaleciendo a medida que hemos recorrido el camino de las ideas, lleno de mucho aprendizaje, de muchas aventuras, de muchas batallas, de muchas alegrías y tristezas, pero siempre con mucho ánimo, convencidos todos de que trabajamos por un futuro mejor para los guatemaltecos.

El amor y la pasión por la libertad, que ya era incipiente en mi corazón y mente cuando llegué al CEES, se fortalecieron gracias al apoyo, las enseñanzas, las discusiones, con un grupo de personas verdaderamente comprometidas, de ánimo y principios inquebrantables, que han sido un verdadero ejemplo para mi vida y para la de muchos otros.

De los fundadores, sólo conocí a Manuel Ayau, Félix Montes y Estuardo Payo Samayoa. De lo que conozco de la historia, un grupo de amigos, liderados por el doctor Ayau, inconformes con las teorías económicas que en aquellas épocas prevalecían, se empezaron a reunir para estudiar economía. Conforme avanzaron en su estudio fueron decantándose por el liberalismo clásico y la escuela austríaca de economía. Luego, decidieron fundar el CEES, para dar a conocer lo que estaban aprendiendo.

Más adelante, convencidos de la necesidad de educar a las generaciones venideras en los principios de la libertad, se dedicaron a la tarea de fundar una universidad, la que ahora conocemos como Francisco Marroquín.

Mucho ha sucedido en 50 años. En Guatemala pasó el conflicto armado, en el mundo pasó la Guerra Fría. Pero los principios que llevaron a ese grupo de amigos a fundar el CEES se mantienen. La batalla de las ideas continúa y seguirá por siempre. Que “el precio de la libertad es una eterna vigilancia” sigue siendo tan válido ahora en el siglo XXI como cuando se planteó hace varios siglos. Y esa es una labor que, en Guatemala, el CEES ha sabido sobrellevar con mucho éxito.

Nos pueden tildar de extremistas, de intransigentes, de retrógrados, y de cuanto otro épiteto se le pueda ocurrir a los enemigos de la libertad, pero de lo que nadie nos puede acusar es de flaquear en la defensa de los principios de la libertad.

Estamos claros de qué es lo que se necesita en Guatemala y el mundo: más libertad. Y seguiremos, mientras Dios nos de la vida, defendiendo el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de todas las personas, porque estamos convencidos de que ese es el camino hacia la paz y el desarrollo.

Me considero muy dichoso de haberme topado con el CEES y sus miembros. ¡Brindo por los siguientes 50 años!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 19 de noviembre de 2,009.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El Muro


Prefirió morir libre y con dignidad, que vivir esclavo...

Mi nombre es… no, no importa cómo me llamaba, al fin y al cabo fui uno más de los muertos anónimos tratando de escapar de la dictadura en la otrora Alemania Oriental. Lamentablemente, yo no lo logré. Pero mi historia es como la de tantos miles y millones de personas que cayeron víctimas de la utopía de la “igualdad para todos”. Desde este lado del Aqueronte, cuento mi historia, por si le puede servir a quienes todavía no lo han cruzado.

Crecí en la Alemania de la posguerra, viendo cómo muchos de nuestros familiares y conocidos un día desaparecían y luego nos enterábamos que habían huido hacia Occidente. Yo no entendía mucho lo que pasaba, y cuando le preguntaba a mis padres por qué nosotros no nos íbamos, siempre me decían que había que esperar un poco, que la decisión era muy difícil, muy arriesgado, que era dejar atrás lo poco que todavía teníamos; en fin, siempre tuvieron alguna excusa para no tomar la decisión de dejarlo todo atrás y escapar hacia la libertad.

Cuando finalmente tuve la edad para decidir por mí mismo si quería seguir bajo la dictadura o huir, el destino pareció jugarme una mala pasada. Un día antes de mi cumpleaños nos enteramos que algo estaba pasando en el área de Berlín donde se unían el sector occidental con el oriental. Tratamos de acercarnos, pero nos lo impidió una multitud de soldados y policías. Poco a poco, los rumores nos alcanzaron: los rusos decidieron cerrar Berlín, ya nadie podría escapar por allí. Empezó la construcción de lo que luego sería conocido como el Muro de Berlín o, más adecuadamente, el Muro de la Vergüenza.

Durante mucho tiempo intenté adaptarme al sistema, pero cada vez me sentía más miserable. Ya no podía soportar el tener que fingir todo el tiempo estar satisfecho con nuestra forma de vida, cuando mi interior clamaba por la libertad. Era insufrible el ir cada día a la fábrica donde todos hacíamos como que trabajábamos, no porque nos agradara ni porque estuviéramos contentos o motivados, sino por temor a que algún compañero nos denunciara y nos quitaran las tarjetas de racionamiento o, peor aún, que nos consideraran una “amenaza” para el sistema y nos llegaran a sacar a medianoche de nuestras casas, para perdernos en el laberinto de prisiones y campos de concentración que cubrían la tierra.

Eran pocos los amigos que tenía, y realmente no podía confiar ni siquiera en ellos, porque todos teníamos más de algo que esconder y que podía ser usado por los de la Stasi para obligar a cualquiera a denunciar incluso a sus familiares. Así que no es que fueran malas personas mis amigos, pero el instinto de sobrevivencia puede traicionar a cualquiera. Así que todos vivíamos en la más terrible soledad.

Llegó el momento en que, simplemente, ya no podía soportar más. Nunca leí a los grandes escritores liberales del pasado (aunque ahora me he topado con algunos de ellos, de este lado del Aqueronte), pero algo en mí me llevaba a rebelarme contra toda esta farsa. Así que un día tomé la decisión: cruzaría el Muro.

Sabía que las posibilidades de éxito eran muy escasas. Los guardias, las ametralladoras, los perros, el alambre de púas, todo estaba en mi contra. Sabía que era prácticamente un suicidio, pero prefería morir libre y con dignidad, que vivir esclavo. Y así lo hice. La metralla me alcanzó. Los guardias me veían impávidamente mientras la vida se me escapaba por las heridas. Caronte también. Espero que ustedes corran mejor suerte.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 12 de Noviembre de 2,009.

Astrología Tributaria




















En Guatemala se intenta desarrollar una nueva rama de la ciencia económica…

Nuestros gobernantes ahora nos han impresionado, intentando extender los dominios de la ciencia económica al nivel de la astrología, basando sus decisiones presupuestarias en predicciones como salidas de una bola de cristal, al mejor estilo de los astrólogos charlatanes.

¿Será que pronto engrosarán las filas de los candidatos al Nobel de Economía?

“Hay algunos indicadores, incluso en Guatemala, de que comenzamos a salir de la crisis, y aunque puede ser lenta la recuperación, la crisis ya no es excusa para no mejorar la situación tributaria”, expresó el ministro de Finanzas Públicas de Guatemala en una entrevista reciente a Prensa Libre, justificando así un incremento en los impuestos anunciado por el presidente.

Este es el mismo ministro que hace un año declaró tajantemente que por Guatemala no pasaría la crisis. ¿Se recuerda? Utilizó esta afirmación para justificar un incremento en el presupuesto gubernamental para el 2009, el cual casi todos cuestionamos precisamente porque era más que obvio que nos encaminábamos hacia una crisis.

Pues bien, la bola de cristal del ministro no funcionó y este año nos dimos de frente con la crisis. Y, como era de esperarse, la crisis tuvo repercusiones en la recaudación fiscal, lo que obligó a los gobernantes, muy a su pesar, a recortar los gastos (por supuesto que no en “sus” proyectos). Todo el año se la han dado a quejarse de la baja en la recaudación por causa de la crisis y la han utilizado para justificar su incompetencia en resolver muchos de los problemas que aquejan al país.

De nuevo estamos ante la aprobación del presupuesto y las expectativas no son muy buenas, al grado que hasta ellos mismos se vieron obligados a presentar un presupuesto menor al de este año (cosa que no se había visto en décadas). Por supuesto que las malas lenguas indican que esta es solo una estrategia para decir que están preocupados por la “realidad”, pero que su verdadero propósito es que el proyecto de presupuesto no se apruebe, para operar el año entrante con el presupuesto actual.

Lo risible del caso es que el ministro nuevamente ha desempolvado su bola de cristal y ya pronosticó que la crisis pronto se va a acabar, así que no hay razón ni excusa para retrasar una reforma fiscal que le saque más dinero a los tributarios.

Considero que aun si fuera cierta la supuesta “salida de la crisis”, este es el peor momento para elevar las tasas de los impuestos. Como muy bien lo han visto en Alemania, donde representantes de los principales partidos políticos se han puesto de acuerdo en reducir los impuestos para de esa manera incentivar la economía y lograr una sólida recuperación, la situación todavía es precaria y lo que se necesita es incentivar la economía, no frenarla.

Pero no, a nuestros tecnócratas locales no les pasa nunca por la cabeza que lo que se necesita es reducir las tasas de los impuestos para incentivar a los consumidores a consumir más, a los productores que ya están en la economía formal a producir más y a los que no lo están a ingresar en ella. En sus absurdos análisis “ceteris paribus”, consideran que si suben las tasas, la recaudación se elevará proporcionalmente, sin siquiera percatarse de las consecuencias nefastas que ello tiene para la economía y, en última instancia, también para su sagrada recaudación. ¿Tan chueca estará su bola de cristal que ni eso les puede mostrar bien?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 5 de Noviembre de 2,009.

viernes, 30 de octubre de 2009

La noche anterior...







Foto: Prensa Libre, Danilo López.







El nuevo enemigo es ProReforma.

“Compañeros, tenemos que ponernos de acuerdo para la manifestación pacífica que realizaremos mañana”, dijo uno de los líderes del grupo. Los trabajos de preparación para la actividad del día siguiente estaban casi concluidos. Se habían preparado las mantas con los mensajes que se quería plantear, las bolsas con alimentos, los palos, los machetes, los gorgoritos. Aunque no eran tantos los que estaban, los ánimos estaban desbordados.

“Dijimos que serían cien mil personas, pero la verdad es que no logramos que los que siempre nos financian nos dieran suficientes fondos para contratarlos a todos, dicen que porque la crisis internacional los ha afectado también a ellos, así que tendremos que hacer las manifestaciones con los que estamos, pero no hay problema, siempre nos pasa lo mismo, lo importante es el efecto mediático que tendremos, y para eso no importa cuántos somos, sino a cuánta gente logramos fregarle su día”, dijo otro de los dirigentes.

“Lo mejor de mañana es que tendremos dos oportunidades que no se presentan tan seguido. La primera es que nuestra manifestación pacífica aparecerá hasta en las crónicas deportivas, no sólo nacionales sino internacionales, gracias a la Vuelta Ciclística que a puro tubo tendrá que pasar cerca de uno de nuestros bloqueos. Lo que no hemos decidido todavía es si nos portamos masacres y no los dejamos pasar ni siquiera a ellos, o nos portamos magnánimos y hacemos un alto en nuestra manifestación pacífica para que pasen los compañeros ciclistas. Al fin y al cabo, los compañeros ciclistas también son del pueblo como nosotros, que los explotan las empresas esas que dizque los financian…”, prosiguió el dirigente.

“La segunda oportunidad de trascender también a los medios internacionales es por la visita del presidente de México. Pero para que nos tomen en cuenta los noticieros internacionales, especialmente los mexicanos, tenemos que ser ‘relevantes’, así que en esta ocasión manifestaremos no solamente por temas nacionales, sino que también vamos a hacerlo para solidarizarnos con nuestros compañeros del sindicato de la Luz y Fuerza del Centro. A esos pobres cuates el Calderón los puso de patitas en la calle de la noche a la mañana y ni tiempo les dio de reaccionar. ¡Tenemos que apoyarlos!”, increpó el dirigente.

“Ahora tenemos también un nuevo enemigo: ProReforma. Esos oligarcas se quieren recetar el poder con cucharón y nos quieren quitar nuestros logros. No se dejen engañar. Hablan palabras bonitas, dicen ellos que lo que quieren es que todos seamos iguales ante la ley, pero esa es la estratagema para que caigamos de babosos. Lo que quieren es quitarnos todas nuestras conquistas que tanto nos ha costado ir ganando a base de mucho sudor, lágrimas, manifestaciones, bloqueos, quemas de llantas y negociaciones con los políticos. ¡No podemos permitir que eso suceda! ¡Defenderemos nuestras conquistas a toda costa!” Y todos los presentes apoyaron animadamente esta moción.

“Y si les preguntan los periodistas, digan que también manifestamos porque nos den tierras, porque se nacionalice la electricidad, porque den más presupuesto para salud y educación, porque se prohíban las minas y las hidroeléctricas. Gánense bien la paga del día. No le tengan miedo a los policías; ya está pactado que no les van a hacer nada…”, fueron las indicaciones finales del líder. La reunión se dispersó inmediatamente; debían descansar para el día de arduo trabajo que les esperaba.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 29 de Octubre de 2,009.

jueves, 22 de octubre de 2009

Honestidad Intelectual

Las personas intelectualmente honestas son de admirar.

Es tan difícil encontrar honestidad intelectual hoy en día, particularmente entre los “líderes”, que cuando uno encuentra algunos de esos casos lo menos que puede hacerse es reconocerlos y ponerlos como ejemplo. Esta semana, me enviaron un artículo que me llamó poderosamente la atención precisamente por esto.

Robert L. Bernstein, quien fuera uno de los fundadores de la organización Human Rights Watch (HRW), su presidente por más de 20 años y presidente fundador emérito actual, publicó hace un par de días un artículo en el New York Times con el que —dice— lamentablemente se tiene que unir a quienes critican a la organización. Su queja tiene que ver específicamente con la situación en Medio Oriente y el conflicto árabe-israelí, en la que argumenta que la posición de la organización está polarizada en contra de Israel, pero hace un interesante relato de cómo se llegó allí y la diferencia entre las sociedades “abiertas” y las “cerradas”.

Explica Bernstein que la misión original de la organización era abrir las sociedades cerradas, defender las libertades básicas y apoyar a los disidentes. Para su referencia, a continuación transcribo (y traduzco) algunos párrafos de su artículo:

“En HRW siempre reconocimos que las sociedades abiertas, democráticas, tienen fallas y cometen abusos. Pero veíamos que tienen la habilidad de corregirlos, a través de un debate público vigoroso, una prensa adversa y muchos otros mecanismos que fomentan la reforma. Por eso fue que buscamos marcar una línea clara entre los mundos democráticos y los no democráticos, en un esfuerzo para darle claridad a los derechos humanos...

“Cuando dejé la presidencia, en 1998, HRW estaba activa en 70 países, la mayoría de ellos sociedades cerradas. Ahora la organización, con creciente frecuencia, hace a un lado su distinción tan importante entre las sociedades abiertas y las cerradas…

“En ninguna parte es esto tan evidente como en el Medio Oriente. La región está poblada por regímenes autoritarios con historiales de derechos humanos horrorosos. Sin embargo, en los años recientes, HRW ha escrito muchas más condenas por violación a las leyes internacionales contra Israel que contra cualquier otro país en la región…

“A la organización le concierne expresamente cómo se pelean las guerras, y no las motivaciones. Para ser exactos, aún las víctimas de agresión están obligadas por las leyes internacionales de la guerra y deben hacer todo lo posible para evitar víctimas civiles. Sin embargo, existe una gran diferencia entre males cometidos en defensa propia y los perpetrados intencionalmente…

“Solo retornando a su misión con que fue fundada y al espíritu de humildad que la animó puede HRW resurgir como una fuerza moral en el Medio Oriente y el resto del mundo. Si no lo hace, su credibilidad sufrirá y su importante papel en el mundo disminuirá significativamente”.

Para comprender mejor la importancia de las declaraciones de Bernstein, solo hay que compararlas con unas más cercanas, como las de Manuel Zelaya, quien hace también un par de días indicó que “bajo un régimen totalitario, los procesos electorales se vuelven un fraude”. Estamos de acuerdo, don Manuel, la pregunta es ¿por qué lo aplica sólo cuando le conviene? Y la pregunta a la “comunidad internacional” es la misma.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 22 de Octubre de 2,009.

Justicia

Hemos avanzado, pero podemos hacerlo mucho más.

La elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y los magistrados de las Cortes de Apelaciones ha representado un gran cambio en la participación de la ciudadanía en temas que nos son comunes a todos y que tienen gran impacto en nuestras vidas. También nos ha mostrado los males que tiene el sistema y la necesidad de cambiarlo. Precisamente por eso es tan necesario el cambio que propone ProReforma.

Ahora que muchos han conocido más de cerca las complicaciones que tiene nuestro sistema político actual, es más relevante revisar lo que propone ProReforma para mejorar la administración de justicia, a través de reducir lo más que se pueda la injerencia política. Para ello propone varios cambios, entre los que destacan el carácter vitalicio de los magistrados, la conformación de las comisiones de postulación y la elección por sorteo en el Senado.

El carácter vitalicio es muy importante, por más razones de las que parecen aparentes. Primero, se les quita a los magistrados la necesidad de “quedar bien” con los políticos si desean continuar en los cargos. En el sistema actual, debido a que el plazo es de cinco años y se pueden reelegir, los magistrados con intenciones de ser reelectos tienen todos los incentivos para ser y dejarse manipular por los diputados, de quienes dependerán para que les “permitan” continuar. El carácter vitalicio les da independencia de los políticos.

Otra ventaja del carácter vitalicio es que solo la primera vez se va a elegir a todos los magistrados. Después, casi todas las demás elecciones de magistrados serán individuales (a menos que se murieran juntos varios en algún accidente o algo similar) lo que permitiría que se haga un mejor escrutinio de los candidatos por parte de la ciudadanía y la comisión de postulación. Pero adicionalmente, esto permite continuidad en la labor de la Corte, y no el borrón y cuenta nueva de cada cinco años con el sistema actual.

Algunos podrán creer que el carácter vitalicio de los magistrados sería un gran mal, porque si son corruptos, negligentes o incompetentes, se les tendría que aguantar durante mucho tiempo sin poder cambiarlos. Primero, no es que sean irremovibles; sí hay forma de removerlos del cargo, pero solamente si incurrieren en faltas que lo ameriten. Eso, añadido al proceso de selección, reduciría considerablemente ese riesgo.

Y en el proceso de elección, se reduce la injerencia política a través de dos cambios: la conformación de la comisión de postulación y la forma en que se eligen. La comisión de postulación estaría integrada solo por los decanos de las facultades de Derecho, más el presidente del Colegio de Abogados y el presidente del Tribunal de Honor de ese mismo Colegio. Todo el proceso de selección de los candidatos se debe hacer a través de audiencias públicas (como lo estableció también la Ley de Comisiones Postuladoras aprobada recientemente).

Por último, de entre los candidatos seleccionados por la Comisión Postuladora, los magistrados serían electos en el Senado por sorteo. Este último detalle busca, por un lado, evitar las componendas políticas, ya que ni los diputados ni los Senadores serían quienes los elegirían finalmente, y por el otro, se evita también el que los magistrados les “deban” el puesto a los políticos, como un diputado les indicó claramente a los magistrados recién electos.

¿Es perfecto el sistema que propone ProReforma? No. Pero de seguro es muchísimo mejor y menos político que el que tenemos actualmente.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 15 de Octubre de 2,009.

Injusticia

El problema es el sistema, la solución es ProReforma.

































Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 8 de Octubre de 2,009.

El enemigo perfecto

Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

Los argumentos para oponerse a ProReforma van desde los muy bien pensados e intencionados hasta los verdaderamente absurdos y malintencionados. Uno de los primeros compara la propuesta de ProReforma con una Constitución ideal y perfecta, para luego descalificarla porque no llega a ese ideal y no es perfecta. Creo que ese tipo de comparación es un error; si se quiere comparar con algo, debe comparársele con la realidad actual.

¿Y cuándo se ha hecho esa comparación contra el ideal?, preguntará alguien. Pues se hace siempre que alguien utiliza el argumento de que la propuesta está bien pero debería también incluir esto o aquello, que se debería aprovechar para modificar también esto otro, y así sucesivamente. Y como ProReforma no propone esas cosas adicionales que la convertirían en una propuesta “perfecta” para la persona en cuestión, entonces la descalifica porque no es lo “suficientemente” buena como podría ser.

Y hay que ser muy claros al afirmar que la reforma que se propone no es perfecta, y nunca lo será; a lo más que podemos aspirar es a dar pasos que nos permitan ir mejorando en la dirección correcta.

Pero, ¿por qué no buscar de una vez ese ideal? podría preguntarse más de alguien. Le voy a explicar por qué.

Voy a basar mis argumentos en un proverbio de uso conocido que reza: Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

No existe tal cosa como la perfección ni lo ideal. Estos conceptos varían de persona a persona y nunca, pero nunca, se puede llegar a un consenso de que algo es perfecto para todos. Trataré de explicarlo de la siguiente manera:

Como parte de la campaña de difusión de ProReforma se presentaba un anuncio que incluía la fotografía de una chatarra como analogía a nuestro actual sistema de gobierno, y la comparación no podría ser más acertada porque, efectivamente y gracias a un sistema de privilegios e incentivos perversos, nuestro país actualmente es una carcacha oxidada, sin llantas y corroída —y deje eso, agréguele “tirada” y nos entenderemos mejor—. Las instituciones de seguridad y justicia son, en lugar de insecticida, un abono fecundo para que delincuentes nos tengan de rodillas y viviendo en una constante paranoia.

Si usted fuera dueño de una de estas chatarras y quisiera hacer uso de ellas, pensaría primeramente en hacer los cambios necesarios para que el vehículo tenga llantas, que funcione el motor y se apreste a encender, y no pensaría en ponerle aros de aluminio, pintura de la era espacial o instalar un equipo de sonido como el del estadio Santiago Bernabeu.

Hoy los guatemaltecos tenemos en la propuesta de ProReforma la mejor opción para hacer caminar a un país que está totalmente estancado, corroído y desmantelado. Es la oportunidad para empezar a movernos hacia ese futuro mejor que soñamos para nosotros y para nuestros hijos. Seguramente cuando nuestro país haya arrancado y se mueva en una mejor senda que la actual, otros cambios que sean oportunos podrían hacerse, pero lo primero es lo primero y quiero reiterar que lo perfecto es enemigo de lo bueno, y lo único que los argumentos del perfeccionismo ocasionan es el estancamiento y continuidad de ese proceso de podredumbre que nos acerca más y más hacia la debacle del país.

No sé usted, pero yo creo que ya no tenemos tiempo de estar pensando en ponerle alas o un cohete de propulsión a chorro a Guatemala. La decisión está entre la inanición o el movimiento.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 1 de Octubre de 2,009.

¡Ahí viene el lobo!

Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar.

La situación en Honduras se ha vuelto crítica con el regreso de Zelaya. En qué parará este impasse es algo que no creo que alguien realmente pueda saber. Lo que sí creo importante es que saquemos alguna enseñanza de toda esta triste situación. Y creo que la más importante es que es mejor resolver los conflictos cuando todavía no lo son que cuando ya se convirtieron en una crisis de implicaciones internacionales.

En el caso hondureño, si bien es cierto la gota que rebalsó el vaso fue el tema de la reelección, la cual está muy ex profesa y tajantemente prohibida en la Constitución hondureña, el problema venía de mucho atrás. Se veía venir con todos los abusos de poder de Zelaya desde tiempo atrás. Y es que los políticos en general, y los que tienen manías dictatoriales en especial —como suelen ser muchos de los gobernantes latinoamericanos, de antes y de ahora—, siempre tratarán de ver hasta dónde pueden estirar la pita. Son como los niños, que siempre andan viendo hasta dónde pueden llegar antes de que los castiguen.

Y así como los niños sin supervisión podrán cometer cada vez peores cosas hasta llegar a convertirse en verdaderos monstruos, así también los políticos, si no se les ponen límites, se aprovecharán del poder hasta llegar al punto donde convertirán a todos los habitantes de un país, primero en súbditos y luego en esclavos. Esa, de hecho, es la razón de ser de las constituciones: limitar el poder de los gobernantes para que no se conviertan en déspotas.

Y para quien no se haya percatado, eso es precisamente lo que ha pasado en Venezuela y en los demás países bajo su influencia. La estrategia es la misma: ir de paso en paso, lentamente, sin prisa. No porque no la tengan, sino porque saben que de esa manera las personas no se van a percatar cómo van perdiendo la libertad, hasta que ya es demasiado tarde.

El primer paso es utilizar los recursos públicos para comprar la voluntad de los pobres, lo que les garantiza el “poder” en las urnas. El siguiente es debilitar las instituciones del “Estado”. Si no pueden infiltrarlas, las compran; si no, las cambian. El siguiente paso es garantizar su permanencia en el poder, para ello deben eliminar los obstáculos que, debido a la triste historia de dictadorzuelos tropicales que aqueja a casi todo el continente, la mayoría de constituciones recientes tenían.

Luego se dedican a minar lo que quede de institucionalidad, incluyendo a la oposición política, a manera de garantizarse el control absoluto. El último obstáculo para sus aspiraciones dictatoriales suelen ser los medios de comunicación. Esto es debido a que primero necesitan estar bien atrincherados en el poder —en los tres poderes, digo— antes de emprender la lucha contra la libertad de expresión.

En este punto se encuentra Venezuela, y los demás países bajo su influencia van en ese camino. Honduras se les salió del guacal, pero están haciendo hasta lo imposible para regresarlos a su camino.

¿Qué pasa después? La dictadura y la esclavitud. Y todo porque las personas cuando vieron que los politiqueros daban un paso, creyeron que no era importante. Cuando daban el siguiente, tampoco le pusieron atención. Y así sucesivamente, hasta que la dictadura les llegó a tocar la puerta. ¿Nos quedaremos sentados viendo cómo nos llega la tempestad? Yo creo que la única solución que tenemos ante ese esquema es Pro Reforma.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 24 de septiembre de 2,009.

Lunes Negro

Si no se corrigen las raíces, similares ramas resurgirán.

Esta semana se cumplió un año de la quiebra de la empresa Lehman Brothers y las secuelas del pánico financiero que aceleró esa quiebra. Al 15 de septiembre del 2008 se le denominó “Lunes negro”, ya que la quiebra de Lehman desencadenó un efecto dominó a todo lo largo y ancho del mundo financiero. Pero ese día, el gran público sólo empezó a enterarse del tamaño de los problemas que se venían, no las causas que los iniciaron. Y el problema es ese precisamente: que casi todos se han enfocado en los efectos y no en las causas. Lo que hace previsible que, tarde o temprano, volveremos a tener situaciones similares.

Como muy bien lo dijo Jorge Santayana: “Si no aprendemos de los errores del pasado estamos condenados a repetirlos”. Y luego de escuchar y leer algunos de los comentarios sobre este aniversario, me temo que “estamos condenados a repetirlo”.

Se puede hablar mucho sobre las reglas de mark-to-market de los fondos de inversión, de una mayor supervisión sobre las entidades financieras, de más controles, etcétera, etcétera, etcétera, pero eso solo es podar las ramas, no cortar las raíces de los problemas.

Lo que pasa es que las principales raíces del problema, como la manipulación de la economía por parte de los bancos centrales y el “fomento” del crédito a personas no sujetas de crédito por parte de los gobernantes, no son temas “políticamente atractivos”. Es mucho más atractivo para los políticos hablar de la “avaricia” y los fraudes de los banqueros e inversionistas, y no digamos del “bien mayor de la sociedad”, que les sirve para justificar cualquier decisión, por absurda e ilógica que pueda ser.

Quizá una de las peores consecuencias de esta crisis es que los políticos, además de evadir la raíz del problema, incrementaron exponencialmente lo que se denomina “riesgo moral” (moral hazard, en inglés). En este contexto, podemos abreviarlo como que se elevó el grado de irresponsabilidad en las decisiones que tomen las personas, ya que, en última instancia, por muchos riesgos locos que tomen, saben que siempre estará el Tío Sam dispuesto a “salvarlos” en el último momento y permitirles que se puedan salir con la suya.

Y alguien podría argumentar que el problema es que nadie podía saber lo que estaba pasando, pero eso es completamente falso. Las “autoridades” tenían conocimiento desde el 2004 que habían problemas en Fannie Mae, pero no hicieron nada. Para no ir más lejos, los ejecutivos de Goldman Sachs, desde finales del 2006, se percataron de que había problemas en las hipotecas y empezaron a deshacerse de los activos con potenciales problemas que tenían, lo que les permitió salir bien librados de la crisis. Y la pregunta es si los ejecutivos de Goldman Sachs se percataron de lo que sucedía y corrigieron a tiempo, ¿qué pasó con todos los demás? ¿Merecen ser “rescatados” con los dineros de los tributarios?

El caso de AIG es similar. El anterior CEO de AIG estuvo durante dos años advirtiendo que los nuevos ejecutivos de la empresa la estaban llevando a la quiebra, pero nadie le hizo caso. Eso sí, cuando tronó, el Gobierno puso US$85 mil millones —que ahorita ya van por US$180 mil millones— con tal de rescatarlos de sus problemas.

Definitivamente, no se aprendieron las lecciones de la crisis. No debería extrañarnos que en unos años tengamos una igual o peor. Las raíces del problema están vivitas y coleando, y muy bien abonadas.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 17 de septiembre de 2,009.

sábado, 12 de septiembre de 2009

"Hate"

El artículo de Marta Yolanda Díaz-Durán con señalamientos al vicepresidente Rafael Espada, aparte de acciones legales, le ha atraído una buena cantidad de amenazas y hate mail, algunas de las cuales se esconden tras el anonimato e incluso endilgándoselas a otras personas. ¿Será esta una nueva arma de intimidación de los gobernantes para tratar de acallar las críticas en su contra?

La mayoría de las amenazas y el hate mail han llegado a través de Internet, en los espacios que el mismo medio en que publicó su columna brinda para que los lectores puedan comentar los artículos. En este caso particular, no solo son comentarios a la columna que publicó Marta Yolanda, sino también a otras columnas publicadas por otros periodistas, como Estuardo Zapeta o Karen Cancinos.

Por lo ilustrativo de sus autores que pueden ser los mensajes, transcribo aquí algunos ejemplos:

“¿Realmente importa que los muy ricos se maten entre ellos debido a que a veces no se ponen de acuerdo en el reparto de las transas con el Gobierno? No, no nos importa…”.

“Pobre esta señora que trata de llamar la atención, fabricándose su propio cuento de brujas, este tipo de gente deberíamos mandarlos con los golpistas hondureños y aislarlos permanentemente…”.

“Por mí, los ricos y los mareros, que se maten unos a otros…”.

“Por lo que sea, esta comunicadora debe cuidarse, un atentado puede venir de la izquierda, derecha, centro y sus respectivos medios”.

“(…) Un par de plomazos Doc Espada y esta perra rabiosa se muere. Simple y sencillo. (…) Revisen el historial de doña Marta Yolanda y verán que siempre tira la piedra y esconde la mano”.

Este último, que fue publicado como comentario a la columna de Karen Cancinos del viernes recién pasado, representa quizá el extremo de cómo se deben “resolver” los problemas: a plomazos.

Por la gravedad de la amenaza y debido a que se utilizó para firmarlo un nombre completo, hicimos algunas averiguaciones y llegamos con la persona, cuyos dos nombres y apellidos coincidían con los puestos en el comentario. No fue tan difícil porque era conocido de algunos amigos, quienes nos dieron fe de que no podían creer que él escribiera semejante amenaza. Cuando lo contactamos, resultó que él ni enterado estaba de tal amenaza, e inmediatamente envió una nota al medio solicitando que ésta fuese retirada del sitio, lo que prontamente hicieron.

O sea que, al final, no solo amenazan, sino que lo hacen de manera anónima y, todavía peor, endilgándole a alguien más la responsabilidad de la amenaza. El colmo de la ironía es que acusan a Marta Yolanda de “tirar la piedra y esconder la mano”, cuando quienquiera que haya sido que puso el comentario hizo exactamente eso. ¿Será porque el león juzga por su condición? En el caso de Marta Yolanda es claro que esa acusación no tiene ningún sustento: ella siempre ha hecho frente a las consecuencias de sus actos.

Lo cierto es que si creen que con eso ayudan al vicepresidente, están equivocados: lo pintan todavía peor, si así piensan los que supuestamente lo apoyan.

Y para estar en sintonía con los actuales gobernantes, que en todas partes ven conspiraciones y planes de desestabilización, me pregunto: ¿serán estos comentarios parte de un “plan de desestabilización” gubernamental para tratar de amedrentar a la opinión pública, para que mejor se quede callada y no se meta en líos con los “poderosos”?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 10 de septiembre de 2,009.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Aparte de violentos, anónimos y cobardes










"Un par de plomazos Doc Espada y esta perra rabiosa se muere. Simple y sencillo. ... Revisen el historial de doña Marta Yolanda y verán que siempre tira la piedra y esconde la mano."
Los defensores del Vicepresidente Espada publicaron el anterior mensaje como comentario al artículo que Karen Cancinos publicó el viernes 4 de septiembre en Siglo Veintiuno. El sólo comentario los pinta como violentos y totalmente irrespetuosos de la vida de los demás, pero si uno urga un poco más, resulta que también son cobardes y hacen exactamente lo que acusan a Marta Yolanda de hacer: "tirar la piedra y esconder la mano". Resulta que investigamos y contactamos a la persona que aparece firmando la nota y él nos informó que no había escrito semejante cosa y hasta envió una aclaración al diario. O sea que no sólo amenazan, sino que de allí le echan el muerto a alguien más. Valientes defensores tiene el vicepresidente.

jueves, 3 de septiembre de 2009

La espada-mordaza

La persecución contra Marta Yolanda Díaz-Durán es una afrenta contra la Libertad de Expresión.





(Foto: Prensa Libre)







El lunes, Marta Yolanda Díaz-Durán publicó un artículo titulado “El beso de Espada”, en el que señala al vicepresidente Rafael Espada de haber traicionado la confianza que Rodrigo Rosenberg depositó en él, antes de ser asesinado. El vicepresidente respondió indignado, negándolo, y arremetió legalmente contra Marta Yolanda, acusándola en el Ministerio Público por injuria, calumnia y difamación. Ayer, el presidente Colom se subió al barco de Espada y argumentó que todo es parte de un “plan desestabilizador” en contra de su gobierno. ¿Será este el inicio de la represión contra la prensa por parte de los actuales gobernantes?

Yo confío plenamente en las declaraciones de Marta Yolanda, a quien me une más de una década de amistad y de trabajo periodístico, por lo que puedo dar fe de su integridad y honestidad. Además, yo estuve presente en una de las ocasiones en las cuales nos contaron sobre la reunión. Si eso no fuera suficiente para algunos, los invito a que reexaminen el video de Rodrigo y se fijen especialmente en su mención del vicepresidente.

Aun así, creo que el punto va más allá de la famosa reunión. Lo que está en juego en esta reacción de los gobernantes es la libertad de todos los habitantes de Guatemala. Como ha quedado claro durante toda la historia, y quienes la desconozcan no tienen que hurgar mucho, ya que tenemos varios ejemplos actuales y cercanos, a los gobernantes nunca les ha gustado ese concepto de la libertad de expresión, porque saben que mientras más ignoren las personas sus actuaciones, más poder e impunidad tendrán.

Por eso es que los gobernantes, particularmente los que tienen delirios dictatoriales —sino, miremos el ejemplo de la ley de delitos mediáticos de Chávez—, siempre van a tratar de intimidar a las personas, los periodistas, la oposición, con tal de mantener a todos en la ignorancia y poder servirse de las arcas públicas a su sabor y antojo. Y no crea que eso solo pasa en Venezuela. Desde el año pasado, Espada y Colom han amenazado con proponer incrementos en las penas en contra de la difamación, para que nadie se atreva a cuestionarlos.

No caiga de baboso en el engaño. Fíjese bien que la acusación no fue presentada por Espada, sino por la “Vicepresidencia”, argumentando que atenta contra su “institucionalidad”. El tema no es la columna de Marta Yolanda, el tema es la libertad de expresión de todos nosotros, porque usarán esta acusación para justificar una nueva “ley mordaza”, para evitar los “excesos de los periodistas”. De hecho, algunos diputados ya lo empezaron a mencionar en los corrillos del Congreso.

Los gobernantes actuales a todo le ven cara de “plan de desestabilización”. Que si la hambruna, que si la violencia, que si el caso Rosenberg, que si la columna de Marta Yolanda.

No hay tal plan de desestabilización. Lo que hay es una marcada, abundante y generalizada incompetencia y corrupción en la administración pública que por todos lados echa agua. Por eso es que no les gusta la libertad de expresión. Preferirían que todos nos quedáramos callados y agacháramos la cabeza. Pero cada vez hay más personas en Guatemala que ya no se tragan los cuentos y lloriqueos de los politiqueros.

Lo que sí reconocemos es que quienes tienen el poder y lo están usando son ellos, así que de una vez los responsabilizamos —y a sus enemigos políticos, por supuesto— por cualquier cosa que le pueda suceder a la periodista Marta Yolanda Díaz-Durán.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 3 de septiembre de 2,009.

Voto tapado

El voto secreto de los postulantes es una afrenta a las aspiraciones de una Guatemala mejor.




(Foto: Prensa Libre)



La disposición de los miembros de las comisiones de postulación para magistrados de la Corte Suprema de Justicia y las cortes de Apelaciones de que se pueda utilizar el voto secreto en sus decisiones es un gran golpe para las aspiraciones de muchos guatemaltecos que deseamos vivir en paz en Guatemala.

Alguien podrá creer que esto es una exageración, pero no lo es. Ellos van a hacer el primer tamiz para escoger a las máximas autoridades del Organismo Judicial, para mí, el más importante de los tres organismos que conforman el Gobierno, ya que es el principal responsable de velar porque se imparta justicia en el país.

Siempre he sido de la idea de que las funciones básicas, primordiales, y hasta únicas de un gobierno son brindar seguridad e impartir justicia a los habitantes de un país. Y son precisamente esas funciones las que peor realiza el Gobierno de Guatemala. No voy a tocar en este momento la parte que le corresponde al Ejecutivo, ya que lo he hecho en otras muchas ocasiones, y ya nos ha quedado claro que esa no es una de las prioridades de la administración actual. Pero debemos ser conscientes de que una gran responsabilidad recae también sobre el Organismo Judicial.

Y es que tenemos que ponernos en el contexto actual, en donde nuestro país es uno de los que sufre más muertes violentas per cápita en el mundo. Y aunque no lo fuera, por aquello de que mal de muchos consuelo de tontos, lo cierto es que el promedio en Guatemala se encuentra entre 17 y 19 muertes violentas diarias. Y eso simplemente es inaceptable.

Lo peor de todo es que de esos asesinatos, la mayoría queda impune. Según un estudio presentado recientemente, 98 de cada cien asesinatos quedan en la completa impunidad. Quien se inventó eso de que no existe tal cosa como un crimen perfecto, de seguro nunca escuchó hablar de Guatemala, porque aquí se puede asesinar a alguien a plena luz del día, con muchos testigos alrededor, y aún así tener la certeza de que solo uno que tenga demasiada mala suerte va a tener que pagar por ese crimen.

De allí, la importancia de quiénes lleguen a dirigir el Organismo Judicial. Sobre sus hombros recaerá la responsabilidad de que se imparta justicia, y quizá logren que los guatemaltecos podamos vivir un poco más tranquilos.

Por eso es que se le ha dado tanta relevancia a este proceso de selección de las comisiones de postulación. Por eso es que se ha buscado que el proceso sea lo más transparente posible, para que tengamos alguna certeza de que quienes lleguen a ocupar esos cargos por lo menos no sean de entre los peores que se postulen.

Pero ahora, luego de todo ese tortuoso proceso para lograr siquiera algo de transparencia en esta elección tan importante para el futuro de todos los que vivimos en el país, los miembros de las comisiones, con cinco honrosas excepciones, han salido con la excusa de que temen por sus vidas y por las “presiones”, y que mejor prefieren hacer secreta su escogencia.

Esa postura es inaceptable. Todos los miembros de las comisiones sabían a lo que se metían. Si no tienen el coraje para cumplir su responsabilidad, mejor que renuncien, pero que no nos salgan con excusas timoratas. Simplemente es inaceptable tal actitud. Lástima que, una vez más, las aspiraciones de los guatemaltecos que deseamos vivir en paz se vean frustradas.

Por eso es que hay que ir a la raíz de los problemas, y la única propuesta actual para arreglarlos de raíz es ProReforma.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 27 de agosto de 2,009.

jueves, 20 de agosto de 2009

Honduras

En Honduras la situación se resolverá con las elecciones y la entrada de una nueva administración.


El lunes por la noche me informaron que un grupo de empresarios iría al otro día a Honduras, a una reunión con Roberto Micheletti, y me invitaron a acompañarlos como periodista. Era una invitación muy tentadora. Además de que le tengo un cariño muy especial a Honduras, por haber recibido con gran hospitalidad a mis padres durante 24 años, no hay duda que, para bien o para mal, el señor Micheletti ya escribió su nombre en la historia. Así que, sin tiempo para muchas reflexiones, acepté acompañarlos.

A las 7 horas estábamos ya en el aeropuerto; sin embargo, por alguna “inexplicable” razón, la persona encargada de recibir el pago del impuesto de salida se desapareció casi dos horas. ¿Sería una casualidad del destino o simplemente alguien quería “trocear” el viaje? No sé, lo cierto es que nos retrasaron dos horas.

Fueron varias las avionetas en las que viajó la comitiva a Honduras. Del aeropuerto nos llevaron en un bus a la Casa Presidencial. Allí nos trasladaron a un salón que entiendo es el del gabinete. A los pocos minutos, ingresó Micheletti.

Habló durante algunos minutos con la delegación. Explicó a grandes rasgos la situación actual, agradeció la visita y exhortó a los empresarios a invertir en Honduras. Explicó que respetan la propiedad privada, le dan la bienvenida a todos los que deseen invertir allá, ofreciéndoles seguridad jurídica. Así también indicó que las puertas están abiertas para todos los que quieran llegar a Honduras a ver cómo está la situación, por qué se destituyó a Zelaya, qué fue lo que se hizo y cómo se ha mantenido la institucionalidad. Informó también que el proceso eleccionario sigue en camino, que las elecciones se llevarán a cabo el 29 de noviembre, y el nuevo gobierno tomará posesión el 27 de enero del año entrante.

Luego estuvimos en una conferencia de prensa en la que participaron también representantes de la Fenagh, que es más o menos el equivalente de la Cámara del Agro de Guatemala. Había reporteros de muchos medios de comunicación de Honduras y algunos internacionales. Alguien me dijo que incluso estaban los de Telesur, pero no lo pude comprobar.

Después, almorzamos con un grupo de los miembros de la Fenagh, quienes nos ampliaron interioridades del gobierno de Mel Zelaya y su abierto desprecio por la institucionalidad, manifestado e incluso llegar a burlarse en los medios oficiales de las resoluciones de los tribunales.

Nos contaron del proceso paulatino de deterioro de la institucionalidad y acaparamiento de poder que se dio durante la administración de Zelaya, conforme iba dando sus pasos y la gente no se oponía a sus excesos. En pocas palabras, reconocieron que Zelaya pudo llegar a los excesos que llegó simplemente porque la gente lo veía violar la ley, y nadie se atrevía o se molestaba en oponerse. Todos tomaron la actitud de que, mientras no se meta con mi pedacito, no me importa lo que haga. Al final, todos tuvieron que llegar a la conclusión de que “ningún negocio vale la pérdida de la libertad”.

Como ya lo dije en algún momento, considero que Zelaya fue quien primero rompió la Constitución, y lo que pasó después fue una consecuencia directa de esas ilegalidades. A como veo la situación actual, este impasse en Honduras no se resolverá, hasta que se elija y tome posesión un nuevo gobierno. La pregunta que a nosotros nos compete es ¿pondremos nuestras barbas en remojo para que no nos pase lo que les pasó allá?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 20 de agosto de 2,009.

Celu-ricos

Si se mueve, póngale impuestos; si todavía se mueve, regúlelo; si se detiene, subsídielo. R. Reagan

Foto de Claudio Olivares.

Uno esperaría cada día escuchar menos absurdos, pero los políticos siempre tienen la capacidad de asombrarnos. Ahora se les ocurrió para "financiar" el presupuesto del año entrante un impuesto especial al uso de los celulares. Como otras muchas de las decisiones que toman los gobernantes, esto no es más que una nueva tontería, además, inconstitucional.

La idea fue planteada inicialmente hace un par de semanas por Marco Vinicio Cerezo Blandón, quien declaró que este impuesto era una de las opciones que se estaba considerando. El presidente Colom desmintió que se fuera a plantear tal impuesto, sin embargo, hace un par de días el viceministro de Finanzas, Erick Coyoy confirmó que la comisión creada para ver cómo financian el presupuesto de malgasto de los políticos del año entrante sí está considerando ese impuesto.

Aunque no es el tema central que quiero tratar, dejo en el tintero el hecho que Colom, una vez más, se presenta a lo mínimo como desinformado de lo que hacen sus subalternos, si es que no como nuevamente mintiendo sobre las verdaderas intenciones de "su gobierno".

Creo que la sola consideración de tal impuesto es un reflejo de la desesperación de los gobernantes por meter sus manos en los bolsillos de los tributarios de Guatemala. De "técnicos" no tienen nada, basta con ver que el año pasado se hicieron las bestias diciendo que a Guatemala no llegaría la crisis para justificar un incremento en el presupuesto. Ahora este año nos están saliendo con que "ya se va a acabar la crisis" y que entonces no hay por qué pensar en recortes de presupuesto. ¿En qué país viven? Sencillo, en uno en el que sólo les quedan dos años para pasar a "mejor vida". No nos engañemos: los guatemaltecos y la carabina de Ambrosio les tienen sin el más mínimo cuidado.

Primero que nada, ese impuesto es inconstitucional. Sé que a los políticos y a muchos pragmáticos que les siguen el juego, la Constitución les viene del norte, pero, aunque les duela, es la que establece las reglas del juego en nuestra sociedad. Y una de las reglas que instituye muy claramente es la prohibición de la doble tributación. Si no entienden el conflicto constitucional que presenta ese impuesto, es un argumento más para desestimar sus "ideas".

Por si no fuera suficiente la inconstitucionalidad del impuesto, es también importante considerar el efecto económico que tendría. Como acostumbran los políticos y los "técnicos", sus análisis siempre los hacen "ceteris paribus", como si las personas no tomáramos diferentes decisiones si nos cambian las premisas. Como aparentemente se plantea el impuesto, en algunos casos podría implicar encarecer más de 20% las comunicaciones. Ellos creen que eso es insignificante, pero si a usted le aumentan el 20% de los costos en sus insumos, le aseguro que no es una trivialidad.

Pero el peor argumento es el que utilizó una supuesta "defensora de los derechos del consumidor", Marielos Araujo, quien declaró a este matutino: "…un impuesto de ese tipo obviamente afecta; sin embargo, se debe considerar que las personas que usan celular tienen capacidad para pagarlo". Ese es el famoso argumento de que "sólo le va a afectar a los ricos" con el que se han justificado casi todos los impuestos en la historia. Es bueno saber que en Guatemala ya hay más de 14 millones de "ricos".

Con "defensores" así, para qué quiere uno enemigos.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 13 de agosto de 2,009.

Garra Peluda

A nadie debería extrañar que Chávez siga al pie de la letra el manual de la dictadura socialista.

La “ley especial sobre delitos mediáticos”, propuesta la semana pasada por el gobierno “bolivariano”, no es sino un paso más de la estrategia de los dirigentes socialistas para implementar su dictadura: siguen develando, paso a paso, la garra peluda. La única forma de implantar el “paraíso socialista” es privando de la libertad a sus súbditos, convertidos poco a poco en esclavos, aprovechando la ingenua colaboración de los tontos útiles de siempre. Lo importante aquí es aprender la lección, que la libertad no se pierde de una sola vez, se va perdiendo poco a poco, y si no nos percatamos del proceso, tampoco vamos a darnos por enterados, hasta que estemos esclavizados.

En Internet ha circulado la historia de un estudiante, procedente de un país comunista, que cuenta cómo se atrapan los puercos salvajes. Según esa historia, primero se les deja comida en un valle; cuando los puercos se acostumbran a la comida gratis, se construye una pared a la par de donde llegan a comer. Cuando ya se acostumbraron a la pared, se les construye otra pared, y así sucesivamente, hasta que los puercos se acostumbran a ir a comer gratis a un lugar casi completamente cerrado. Al final, solo falta cerrar la puerta y los puercos quedan presos. Así es como se pierde la libertad, de poco en poco, mientras la gente se acostumbra a las dádivas “gratis”.

Ese proceso es el que ha seguido al pie de la letra Hugo Chávez. Amigos rusos me cuentan que es un guion escrito y financiado por Putin. Y ese mismo proceso es el que está impulsando en los países del Alba y Petrocaribe. ¿Vamos a poner nuestras barbas en remojo o esperar a que nos llegue el fuego?

Para su referencia, transcribo algunos extractos de la dichosa ley:

“Pueden incurrir en la comisión de los delitos previstos en la presente ley (…) los dueños y cualquier otra persona que ejerza cargos directivos en medios de comunicación (...) productores nacionales independientes, periodistas, locutores, conferencistas, artistas y cualquier otra persona que se exprese a través de cualquier medio de comunicación (…)”.

“Constituyen delitos mediáticos, las acciones u omisiones que lesionen el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, que atenten contra la paz social, la seguridad e independencia de la nación, el orden público, estabilidad de las instituciones del Estado, la salud mental o moral pública, que generen sensación de impunidad o de inseguridad y que sean cometidas a través de un medio de comunicación social”.

Si a eso se le añade el ataque frontal del gobierno “bolivariano” contra emisoras de radio y televisión que no se “alinean” con las autoridades, se ve claramente cómo todo va encaminado a una dictadura “socialista” que ni siquiera se toma ya la molestia de esconderse bajo el disfraz de “democracia”, sino pretende acallar cualquier oposición.

Solo basta leer las declaraciones del director del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), Diosdado Cabello, cuando dijo que iban a combatir el “latifundismo mediático”: “Es agradable que después de tanto tiempo, por la vía de una ley, se pueda hacer esto en la lucha contra el ‘envenenamiento’ de una sociedad donde la libertad de expresión no debe ser ‘la libertad más sagrada’ (…)”.

En tanto, los gobernantes hipócritas y sus representantes en la OEA se rasgan las vestiduras con el caso de Honduras, pero desvían la vista ante todo lo que sucede en el Alba.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 6 de agosto de 2,009.

viernes, 31 de julio de 2009

¿Blasfemia?












La "guerra contra las drogas" es una broma de mal gusto de los gobernantes.

El director de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca, más conocido como el Zar Antidrogas, Gil Kerlikowske, declaró hace un par de días en México: “Los narcotraficantes no son más que criminales y terroristas, y la legalización no es claramente la respuesta que sería suficiente para la gente de cualquier país”. Creo que el señor Kerlikowske está completamente equivocado, y el problema del narcotráfico nunca se va a resolver con la dichosa “guerra contra las drogas”, y eso lo sostengo, aunque para muchos la sola mención de la legalización de las drogas sea poco menos que blasfemia.

Cuando el entonces senador Obama se encontraba en campaña presidencial dijo que la “guerra contra las drogas es un completo fracaso”; ya de presidente parece que la cosa cambió. Y lejos de variar la actual política de criminalización contra la producción, distribución y consumo de las “drogas”, se afianza más en su administración la ilógica persecución de estos “delitos”.

Hay dos razones importantes por los que a mi parecer la denominada “guerra contra las drogas” es un caso perdido.

La primera obedece a una cuestión moral. ¿Qué derecho tienen los gobernantes para decidir qué deben los ciudadanos consumir o no? ¿No son acaso los ciudadanos lo suficientemente capaces para decidir qué es bueno para ellos o qué no lo es? La intromisión de los gobernantes en asuntos privados de las personas es causa de muchos males para sus pueblos.

La segunda, de orden económico, indica que cuando se prohíbe el consumo de algún bien o servicio por ley, pero sigue existiendo demanda, se crea una escasez artificial que incrementa su precio, razón por la que siempre existirá alguien dispuesto a correr el riesgo de producirlo, comercializarlo y venderlo, obteniendo grandes ganancias. No importa con cuántos capos acaben, siempre habrá alguien dispuesto a ocupar su vacante.

Y en esta reflexión tomo el caso de las bebidas alcohólicas, tanto por su popular consumo como por ser un ejemplo claro, histórico y comprobable, puesto que los estadounidenses ya pasaron por ese proceso en la década de 1920, con la prohibición de su consumo. Lejos de alcanzar los objetivos por los que se impuso, esta prohibición terminó haciendo todo lo contrario, dando origen a las mafias. Si nota un leve parecido entre este caso y el de la guerra contra las drogas, es pura coincidencia o alucinación suya.

Pero los políticos como Kerlikowske —a pesar de sus raíces policiales— y aquellos afines al combate de las drogas argumentarán que quienes producen y comercializan la droga son criminales despiadados que incurren en una serie de delitos, incluidos asesinatos, secuestros y demás. Eso es cierto, pero es un efecto, no la causa. ¿Acaso son delincuentes los productores y vendedores del alcohol y sus derivados? ¿Acaso quiénes venden cigarrillos andan secuestrando y matando a los otros vendedores? Lo que es más, ambos son de los principales recolectores de impuestos en todo el mundo.

De nuevo, los gobernantes se hacen de la vista gorda de las relaciones de causa y efecto; solo se centran en los efectos que les convienen, de la prohibición, y no en la causa que es la prohibición misma. Desde cualquier perspectiva, la guerra contra las drogas está completamente perdida, y la única forma de acabarla es atacando su origen: legalizar la producción, distribución y consumo de las drogas.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 30 de Julio de 2,009.

lunes, 27 de julio de 2009

Los Globonos

Cada vez que salen a colación, están más grandes.

Los gobernantes dicen que necesitan más fondos. Pretenden conseguirlos endeudándonos a través de bonos. En lo que no se ponen de acuerdo es en la cantidad. Primero dijeron que Q1 mil 500 millones; luego que Q1 mil 800 millones; después resultó que Q2 mil 500 millones, y la cifra más reciente ya va por Q3 mil millones. ¿Cuánto irán a pedir finalmente cuando lleguen al Congreso? Estos más que bonos, parecen globos, y no de los que usan para despistar.

Lo que peor cae de todo este affaire es que ellos se equivocan en sus cálculos, y después quieren que seamos nosotros, nuestros hijos y nuestros nietos quienes carguemos con la responsabilidad de sus desatinos.

El problema viene desde el año pasado, cuando el ministro de Finanzas juró a diestra y siniestra que Guatemala era “inmune” a la crisis, que a nosotros no nos iba a afectar. Poco faltó para que dijera: “¿Crisis?, ¡chis!”. Pero él mismo estaba muy claro, o debería haberlo estado, que desde antes que tomaran posesión, la situación no apuntaba bien. El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) —indicador de corto plazo que sirve para tener una idea de cómo se encuentra la economía— venía en franca picada desde finales del 2007, y durante el 2008 en ningún momento dio siquiera alguna falsa señal de que fuese a cambiar la tendencia. Y eso sin tomar en cuenta que la mayoría de los indicadores a nivel internacional apuntaban a que la situación no iba a mejorar muy pronto que se diga.

Aún así, el ministro tuvo el descaro de hacer esas famosas declaraciones, quiero creer que a sabiendas de que mentía, porque la alternativa demostraría demasiada incompetencia. Lo importante es que se basaron en la supuesta inexistencia de la crisis para pedir y lograr que les aprobaran un presupuesto completamente alejado de la realidad. Ese mismo presupuesto que el presidente dijo que serviría sólo para sus proyectos, y que si queríamos seguridad, que se hiciera todavía más grande.

Pues bien, ya pasados seis meses del año en que resulta que sí existía una crisis, en la que los ingresos de la mayoría de los guatemaltecos se han reducido y que la consecuencia lógica ha sido que los ingresos tributarios también han disminuido, resulta ser que al Gobierno no le alcanza el dinero para todo lo que quería gastarse.

Esa, debo hacer la salvedad, es la situación de casi todos los guatemaltecos, no solo del Gobierno; sin embargo, a cada uno de nosotros nos toca ver cómo hacemos para apretarnos el cinturón, y resistir la época de crisis en lo que llegan tiempos mejores.

No obstante, los gobernantes no utilizan esa lógica. La suya es una lógica perversa que dice: “no importa que me haya equivocado en mi apreciación de cómo iba a estar el año, lo importante es que nos gastemos todo lo que nosotros mismos soñamos que podríamos gastarnos, y por tanto, lo que tenemos que hacer no es reducir nuestros ‘sueños’ de gasto, sino gastarnos la plata y dejar que los que vienen atrás la paguen”.

¡Qué de al pelo! Ellos cometieron la insensatez de despreciar todas las llamadas a la cordura que se les hicieron para bajarlos de la nube en que andaban, y ahora pretenden seguir agarrados de la nube, fregando a todos los demás. Lo peor de todo es que lo hacen de la manera más cínica y descarada del mundo, haciéndose las “inocentes palomas” que no tienen nada de responsabilidad en meterse ellos solitos en el lío en donde están metidos. ¡No a los bonos! ¡Apriétense el cinturón ustedes también!

Artículo publicado el jueves 23 de julio de 2,009.

sábado, 18 de julio de 2009

¿Golpe?
















"Huguito, el pastorcito mentiroso, asustando con el petate del golpe".


El viernes pasado fue un día en que Guatemala estuvo en el centro de las noticias porque —por alguna insólita coincidencia— dos presidentes sudamericanos levantaron la voz de alarma de un supuesto golpe de Estado fraguándose en nuestras fronteras.

Hugo Chávez, presidente venezolano, indicó que “le constaba” que había en marcha un plan para darle golpe de Estado a Colom. Evo Morales, por su parte, dijo en otra conferencia de prensa que todo el caso de Rodrigo Rosenberg era un montaje de la oligarquía, que se inventó un muerto para “asar” a Colom.

¿Qué podemos decir? La verdad, ante tantos disparates a veces se queda uno sin palabras; sin embargo, con todo y todo, es importante hablar sobre esas declaraciones de esos presidentes, ya que nos afectan directamente a todos los guatemaltecos.

Para variar, el presidente Colom, en lugar de responder ante esas declaraciones fuera de lugar de los presidentes, lo que hizo fue chapotear: “Es responsabilidad del presidente Chávez y de Evo también. Aquí hay muchas agencias de inteligencia de varios países, y ellos sabrán lo que están diciendo, y tendrán su respaldo…”. En lugar de reclamarles, se lavó las manos y todavía nos informó que esos gobiernos tienen espías en nuestro país y de seguro tienen mejor información que la que tiene el presidente guatemalteco. ¿Será que entre los espías se cuentan los asesores que Chávez “gentilmente” le envió a Colom?

Si bien es cierto, ésta podría ser una de las tantas peroratas y sinsentidos que dice Chávez cada vez que encuentra un micrófono (para muestra un botón: la semana antepasada dijo que Obama era un “prisionero” del imperio Yankee, y ahora lo denosta y lo ataca con mucha vehemencia), también es cierto que hay otros factores que apuntan en la dirección de que es un plan bien orquestado que podría tener dos intenciones: una, asustar con el petate del muerto de los golpes (ya que también dijo que en otros países se fraguaban) para que a nadie se le ocurra seguir el ejemplo de los hondureños, y otra, preparar el terreno para las “reformas” que plantea el manual de procedimientos chavistas.

Apuntala esta segunda posibilidad el hecho de que a ambos presidentes el mismo día se les “ocurrió” tocar el tema. Luego, el fin de semana, circularon correos contando la “trama” que se tenía preparada para los primeros días de esta semana, con el propósito de soliviantar los ánimos y causar caos y confusión en el país, parte de cuya trama se cumplió, aunque no con las consecuencias anunciadas.

En cualquiera de los casos, no es más que una nueva mentira con la que Hugo Chávez intenta inmiscuir su mano en otros países para lograr su propósito de convertirse en lo que dice más odiar: un imperialista. Y como tal se le debe tomar, como una mentira más del pastorcillo al que ya nadie le debería hacer caso.

Porque si a esas vamos, no hay que olvidar que la única persona que aquí en Guatemala ha amenazado con un golpe de Estado es un diputado del partido oficial, quien unos días antes del asesinato de Rodrigo Rosenberg expresó que el presidente Colom podría considerar disolver el Congreso.

Aquí no hay riesgos de golpe de Estado. Estamos en riesgo todos, pero de morir víctimas de la violencia y la criminalidad que ha fortalecido sus tentáculos gracias al desgobierno de las autoridades. Pero de eso ni hablan, porque “no les interesa”.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 16 de julio de 2,009.

jueves, 9 de julio de 2009

Hipocresía política





Foto: ElHeraldo.hn

Ofrecen el cielo en la tierra, pero a la hora de la hora, entregan el infierno.

A como pinta la cosa, es muy probable que hoy sea el inicio del fin de la crisis en Honduras. Ya Hillary les dijo a Micheletti y a Zelaya que se tienen que sentar a resolver este “impasse”, y Óscar Arias se apuntó a ser el mediador en las conversaciones. ¿Cómo va a terminar todo? Es una incógnita, aunque pareciera que la suerte ya está echada.

Lo más probable es que las conversaciones en Costa Rica den como resultado que se adelanten las elecciones para que lo más pronto posible tome posesión un nuevo gobierno y a Zelaya se le “amnistíe” de todos sus pecados constitucionales a cambio de que no insista en volver como gobernante.

Por supuesto que la negociación no será tan fácil como algunos quisieran creer, ya que ni Micheletti ni Zelaya, mucho menos Chávez, van a querer ceder en sus posturas, pero tarde o temprano tendrán que hacerlo, o simplemente la situación se seguirá complicando.

En todo esto sostengo lo que dije la semana pasada, que al final a la mayoría de los políticos las constituciones les vienen del norte. El desenvolvimiento de la crisis en Honduras no hace más que retratar a la mayoría de los políticos de América como los hipócritas y doblecara que realmente son. Casi todos los mismos políticos que hace poco más de un mes se rasgaban las vestiduras por la “babosada” de la Carta Democrática de la OEA que impedía a Cuba ser parte de ese organismo y que también criticaban agriamente a los Estados Unidos por el “bloqueo” comercial a la isla caribeña, ni siquiera chistaron, un mes después, en rasgarse otra vez las vestiduras, pero esta vez, defendiendo la sagrada Carta Democrática de la OEA y estableciendo un bloqueo comercial criollo contra Honduras. ¿Es ese un reflejo de su coherencia o de su hipocresía?

Para variar, quien siempre se lleva las palmas en este teatro de lo absurdo que es la política latinoamericana es Chávez, quien llegó al colmo de decir que “la junta militar hondureña está apoyada por el imperio yanqui”, pero rápido hizo la aclaración de que no se refería a Obama: “Yo creo que Obama es un prisionero del Imperio”. ¿Alguien entiende semejante declaración?

Creo que los funcionarios hondureños actuaron bien al restablecer el orden constitucional que Zelaya había quebrantado; sin embargo, creo que ellos también cometieron muchos errores que ahora tendrán que pagar en esta negociación. Fue incorrecto que sacaran de Honduras a Zelaya. Lo debieron arrestar y juzgar en el país por las violaciones a la ley que había cometido. Fue incorrecto que para “establecerse” atentaran contra la libertad de expresión y cayeran en la censura. Fue incorrecto que limitaran las garantías constitucionales de los hondureños con la excusa del toque de queda.

Ante los errores y violaciones constitucionales de ambas partes, creo que la única salida que van a encontrar es esta negociación. Lamentablemente, la que sale perdiendo es la institucionalidad y el respeto a la Constitución en Honduras, en primera instancia, pero también en toda Latinoamérica, ya que, una vez más, se afirma el precedente de que los políticos están por encima de la ley.

Por lo menos espero que esta crisis sirva para que la ciudadanía abra bien los ojos y que no se deje engañar por cualquier político que venga a ofrecerle el cielo en la tierra, pero que luego lo lleve al infierno en la tierra. ¡Urge Pro Reforma!

Artículo publicado en Prensa Libre, el jueves 9 de julio de 2,009.

jueves, 2 de julio de 2009

¿Y la Constitución?






Foto: El Heraldo de Honduras.





Mientras no se hagan respetar las Constituciones, los politiqueros siempre harán de las suyas.


La principal lección que nos deja la crisis actual en Honduras es que las Constituciones de los países deben respetarse, y que a los politiqueros del mundo, lo que digan de las mismas, les viene del norte; mientras las puedan violar impunemente.

Creería que casi a nadie le queda la duda de que Mel violó flagrante y repetidamente la Constitución hondureña, si hasta él mismo lo reconoció tímidamente en su discurso en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La violó desde el 2008, al no enviar el presupuesto de este año y utilizar las cuentas del Gobierno a su discreción y sin control. La violó con todo el proceso de la “cuarta urna” y, en este caso, adicionalmente desobedeció sentencias judiciales. Estas violaciones eran suficientes para quitarle el antejuicio, entablarle juicio y separarlo del cargo.

Sin embargo, también creo que aunque Mel logró lo que pocas personas en la historia han conseguido, como es unificar a todas las instituciones gubernamentales, a casi todos los partidos políticos, el suyo incluido, a muchas organizaciones y a la mayoría de la población en su contra, no se siguió el debido proceso para hacerlo pagar sus repetidas violaciones a la Constitución. Y esto fue un grave error que cometieron quienes lo removieron. Error que ahora están pagando por medio de la “condena” internacional.

Lo correcto debió ser que el Congreso le quitara el antejuicio, luego de que se le entablara un proceso y que por ello se le separara del cargo. Si era necesario encarcelarlo, pues se le debió apresar en una cárcel hondureña y no echarlo del país. Si Mel regresa, habrá que seguir el debido proceso para enjuiciarlo.

Y aquí es donde entra la doble moral de los politiqueros de la región. Ahora todos se rasgan las vestiduras e invocan la Carta Democrática Interamericana de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para restaurar a Mel como presidente de Honduras, cuando hace no muchas semanas hasta él mismo la calificó de “babosada”, ya que obstaculizaba el ingreso de Cuba a la OEA. En comparación, me llama la atención la declaración de la Human Rights Foundation, la cual solicita a la OEA activar la Carta Democrática contra el nuevo Gobierno de Honduras, pero, a la vez, critica a Insulza por no activarla contra los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador porque, a su criterio, estos gobiernos también violan la Carta Democrática.

Es interesante que ni en la OEA ni en la ONU se le haya dado importancia a las violaciones constitucionales de Mel. ¿Será que para ellos las violaciones constitucionales solo son importantes cuando se hacen contra uno de “ellos” (y no me refiero a los “países”, sino a los políticos), pero si es uno de “ellos” quien las comete, no tiene importancia? Esa parece ser la “moral” de los politiqueros miembros de la OEA y la ONU. Y eso sin mencionar el caso de Irán.

Pero más cercano a nosotros, los presidentes de Nicaragua, El Salvador y Guatemala decidieron “cerrar” las fronteras con Honduras para todo el tránsito comercial. Y yo me pregunto ¿en qué parte de la Constitución de Guatemala se basó el presidente Colom para arrogarse tal autoridad? ¿Será que la excusa de la “prioridad de recuperar el orden institucional en Honduras” es suficiente para que en Guatemala el presidente haga un rollito de papel toilet con la Constitución?

Insisto, mientras no hagamos respetar nuestras constituciones, los politiqueros locales las violarán impunemente, de una u otra forma. ¡Urge ProReforma!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 2 de julio de 2,009.