viernes, 26 de febrero de 2010

Pititangaffaire

¿Sería en una pititanga así en la que se gastaron nuestros impuestos?























¿o en una así?













Por lo visto, no es la cantidad sino el descaro lo que indigna...

A la mayoría de guatemaltecos, acostumbrados durante años a ver camadas de “nuevos ricos” cada cuatro años, el que se “pierdan” 80 millones de quetzales por aquí o se descubran desfalcos de cientos de millones por allá, parece ya no calarles. Pero el que funcionarios se gasten unos cientos de quetzales en una pititanga roja y pastillas contra la disfunción eréctil parece ser que rebalsó el nivel de tolerancia de los guatemaltecos. ¿Tendrá alguna consecuencia este nuevo escándalo? Aparte de los chistes recurrentes sobre la firmeza de la vicepresidencia, lo dudo.

Y ¿por qué el pesimismo? Porque otra constante en Guatemala es la impunidad con la que mucha gente pasa “a mejor vida” gracias a su paso por la administración pública, desde presidentes —¿de dónde cree que sacó Portillo los US$70 millones que pasó por EE. UU. y por los que piden su extradición?—, vices, ministros, diputados, alcaldes, secretarios y así sucesivamente.

Es cierto que algunos son más descarados que otros, pero son pocos los que se salvan. Al fin y al cabo, no por nada dice la sabiduría popular que “en arcas abiertas hasta el justo peca”, y aquí tenemos una gran arca abierta de casi 50 mil millones de quetzales anuales. ¿Por qué habríamos de esperar que los funcionarios públicos, la mayoría muy distantes del “justo” calificativo, actuaran de manera distinta? Por ello es que es tan importante cambiar el sistema. Si no se cambian las reglas, no podemos esperar otra cosa. Aunque lleguen algunos más “justos”, igual pararán pecando. No nos engañemos.

A pesar de todo, es bueno que se descubran casos tan emblemáticos como el de la pititanga, porque nos muestran al grado de cinismo y descaro que pueden llegar los funcionarios públicos que creen que están por encima de la ley y que nunca les contarán las costillas.

Hay que aclarar que nos enteramos del affaire, única y exclusivamente, por el trabajo de periodistas, ya que la Contraloría de Cuentas lo único que ha dicho es que quienes recibieron “doble sueldo” lo deben devolver. A estas alturas, ya debería haber informado al MP qué funcionario del Plan Trifinio presentó en su informe de gastos las facturas por las pastillitas y la pititanga, y no me extrañaría que hasta las del motel hayan presentado.

Quien no le atina una tratando de desligarse de la gran responsabilidad que tiene, aunque sea porque entre los involucrados esta su “hombre de confianza”, es el vicepresidente. Primero, pide que se auditen 10 años, para que vean que no solo en su administración ha habido corrupción, sino también en las anteriores. ¡Como que eso fuera la gran excusa! Luego dice descaradamente que eso de los dobles sueldos no es nuevo y siempre ha existido en la administración pública, nuevamente recurriendo al argumento de que si otros cometen el mismo delito y no los han cachado, ¿por qué me acusan a mí?

Después dice que los guatemaltecos deberíamos estarle muy agradecidos porque pidió que se investigara el asunto. Y no contento con tantos traspiés, concluye diciendo: “Por primera vez hacemos algo honesto…” ¿Eso es una aceptación explícita que todas sus anteriores actuaciones son deshonestas?

Pero las preguntas principales de este affaire siguen sin responderse: ¿quién o quiénes compraron las pastillitas y la pititanga? ¿Quién las utilizó? Si no van a pagar las consecuencias de sus delitos, por lo menos que carguen con la vergüenza —como si eso les importara—.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 25 de febrero de 2,010.

jueves, 18 de febrero de 2010

Fomento a los Merolicos





Con la moda de leyes para gorronear a expensas de los tributarios, los merolicos también quieren...



Anteproyecto de Ley

Exposición de motivos:

Los merolicos hemos existido en la cultura guatemalteca desde tiempos inmemoriales. Nuestro aporte a la historia de Guatemala es tan importante, que muchos de nuestros miembros han llegado a ocupar los más altos cargos de la Nación, incluidos algunos como presidentes de todos los organismos del Estado.

El Congreso de la República,

Considerando

Que es obligación constitucional del Estado estimular, proteger, fomentar, conservar, rescatar y divulgar la cultura nacional en todas sus manifestaciones.

Considerando

Que es necesaria la creación de condiciones adecuadas generales para el adecuado funcionamiento y fomento de los merolicos en Guatemala.

Decreta

La siguiente:

Ley de la Industria Merolica

Artículo 1. Por su carácter formativo de identidad colectiva y por ser parte integral del patrimonio cultural de la Nación, se declara de utilidad colectiva e interés nacional la promoción y el desarrollo de la actividad merolica…

Artículo 4. Se crea el Instituto Nacional de la Industria Merolica, que se denominará IDEALICA, como entidad descentralizada del Estado… para proteger y fomentar el patrimonio nacional aportado por los merolicos…

Artículo 6. Se crea el Consejo Nacional de la Industria Merolica –CONALICA… Para supervisar que los del IDEALICA no se pasen de merolicos…

Artículo 11. Los del IDEALICA crearán el reglamento de esta ley, en el que incluirán todo lo que no pudimos meter en la misma, so pena de que no nos la aprobaran…

Artículo 12. La Comisión Merolica Guatemalteca (CMG) es una instancia sin ánimo de lucro adscrita al IDEALICA, que intentará traer merolicos de otros países a Guatemala…

Artículo 14. Todos los merolicos, incluidos los que se dedican a la política, deberán registrarse ante la Comisión Merolica Guatemalteca antes de dedicarse a esta actividad. Deberán registrar también cada discurso antes de presentarlo, para verificar que cumple con los altos estándares éticos de los merolicos guatemaltecos…

Artículo 20. Se crea el Fondo de la Industria Merolica (FILICA) para que funcionen todos los anteriores. Sus fondos provendrán de:

a. Un aporte anual de Estado del cero punto cero veinticinco por ciento (0.025%) del Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado.

b. Un cinco por ciento de la tarifa cobrada a los usuarios de cable.

c. Un tres por ciento de la boletería cobrada en salas de cine, teatro o cualquier otra forma de exhibición por la cual se cobre.

d. Un uno por ciento sobre la venta de todo el equipo en donde se pueda difundir, ver o leer cualquier mensaje de un merolico…

e. Un uno por ciento sobre la venta de cualquier equipo e insumo en el que se podría grabar la participación de un merolico.

f. Un uno por ciento de todo lo que ganen los merolicos que se dedican a la política —especialmente de lo que ganan “bajo la mesa”—.

¿Le suena ridículo? Pues está copiado casi literal de la propuesta Ley del Cine.

Artículo publicado el jueves 18 de febrero de 2,010.

Para una explicación excelente de lo que son los merolicos, le sugiero leer este artículo escrito por Alberto Peralta de Legarreta. (La foto la tomé de su post).

jueves, 11 de febrero de 2010

¿Es usted demócrata?

¿Tiene derecho la población a elegir lo que más le conviene?










Mi artículo de la semana pasada, sobre la importancia de que sea la población quien decida si acepta o no las reformas a la Constitución propuestas por ProReforma, generó muchos comentarios. De los mismos deduzco que muchos defienden la "democracia" del diente al labio, pero a la hora de la hora preferirían la tiranía.

Debo aclarar que no defiendo la democracia como un fin en sí misma, sino simplemente como un sistema de toma de decisiones públicas que debe estar enmarcado dentro de un estado de Derecho en donde se respeten los derechos individuales de todas las personas. Esto tiene como corolario que ni aún la "mayoría" pueda utilizar el poder ni la "democracia" para violar los derechos de ninguno de los habitantes de un país, por muy minoría que sean.

Dicho esto, estoy convencido de que la propuesta de ProReforma, a mi mejor juicio y entender, lo que busca es precisamente que vivamos en un estado de Derecho en donde se respeten los derechos individuales de todos los habitantes de Guatemala. Y como siempre hay quienes dicen que uno solo habla y critica pero no propone soluciones, pues esta es la solución que proponemos.

Ahora bien, quienes no creen que este sea el camino a seguir, sino otro, yo los invito a que también hagan uso de las herramientas de la democracia para proponer sus soluciones. Si no está de acuerdo con la propuesta de ProReforma porque no cree que sirva o cree que es perjudicial, no menoscabe la "democracia" oponiéndose a que se lleve a Consulta Popular, sino haga una campaña planteando sus argumentos para convencer a la gente que vote en contra de ProReforma. ¿O es que no cree en realidad en la democracia?

Si usted cree que las reformas que hay que hacer son otras y no estas, lo invito a que siga el procedimiento que establece nuestra Constitución, como ya lo hicimos en ProReforma. Plantee su propuesta, consiga por lo menos a cinco mil personas que la apoyen —en ProReforma conseguimos más de 73 mil— y preséntela al Congreso para que luego vaya a Consulta Popular. Ese es el procedimiento a seguir y en ProReforma ya lo hicimos. ¿Por qué no lo hace usted?

Hay otros dos argumentos que surgen en muchos comentarios. Uno es que el "pueblo" guatemalteco es muy ignorante y analfabeta y por lo tanto no tiene criterio para tomar decisiones tan importantes. A ese argumento respondo: primero, que no hay que despreciar el sentido común de las personas, por muy "ignorantes" o analfabetas que sean. Segundo, este realmente es un argumento en contra de la democracia, ya que lo mismo se podría decir de la elección de presidentes y diputados. Tercero, si usted realmente cree eso, entonces lo que debería hacer es proponer una reforma constitucional que establezca requisitos mínimos para los votantes, como por ejemplo, que hayan cursado la primaria. Si eso es lo que realmente cree, sea consecuente y pida esos cambios, pero no se oponga a la consulta de ProReforma menospreciando a los guatemaltecos que no son tan inteligentes como usted.

Por último, hay otro argumento que indica que Guatemala "no está preparada para la igualdad ante la ley", aduciendo que hay muchas desigualdades. Yo creo que ese argumento está equivocado. Lo que se quiere es que todos nos desarrollemos y todos prosperemos, y para ello se necesita un sistema en el que se respeten igualmente los derechos de todos, de pobres y ricos, analfabetas y letrados, indígenas y ladinos, hombres y mujeres. ¿Usted qué opina?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 11 de febrero de 2,010.

Foto: proreforma.org.gt

jueves, 4 de febrero de 2010

ProReforma Democrática


Lo más democrático que se puede pedir es que sea la población la que decida...

La solicitud de reformas a la Constitución que presentó la asociación ProReforma al Congreso, con la participación de más de 73 mil ciudadanos guatemaltecos debe ser puesta a consideración de toda la población, para que sea esta la que decida si la aprueba o no. Si supuestamente “toda” la gente se opone, ¿cuál es el miedo de realizar una Consulta Popular?

ProReforma es el mejor ejemplo que tenemos en Guatemala de un grupo de personas que se unen porque quieren vivir y dejar a la posteridad un mejor país que el que encontraron, y lo pretenden hacer a través de los mecanismos pacíficos y de derecho que nuestro marco constitucional actual establece.

A diferencia de muchos otros, no utilizamos la violencia, ni la coerción, ni las amenazas, ni el asesinato, ni los secuestros, ni siquiera las “medidas de hecho” con las que pretenden o han pretendido en el pasado imponer por la fuerza su visión del mundo a los demás.

Somos un grupo de personas pacíficas, preocupadas por la terrible realidad actual de Guatemala y convencidas de que el problema principal no es necesariamente las personas que nos han gobernado —lo que no los exculpa de sus errores y pecados—, sino el sistema actual de incentivos perversos que nos ha llevado a los resultados que tenemos hoy.

Estamos convencidos de que para resolver los problemas hay que ir a las raíces, a las causas, y no contentarnos con “podar” las ramas. Por ello es que proponemos estas reformas a la Constitución, con el fin de acercarnos a un verdadero estado de Derecho a través de fortalecer los derechos de todos los habitantes de Guatemala, que todos vivamos bajo las mismas reglas, y establecer los incentivos correctos para que, en el mediano plazo, las instituciones encargadas de velar por la seguridad y porque se imparta justicia funcionen mejor de lo que lo hacen en la actualidad. ¿Es eso mucho pedir?

Sin embargo la propuesta ha encontrado oposición, principalmente de grupos y personas interesados en mantener el status quo, quizá porque son muy conscientes de que si pasa ProReforma se les reducirán considerablemente las posibilidades de maximizar la frase de Frederic Bastiat: “El Estado es esa ficción por medio de la cual, todos buscan vivir a expensas de todos los demás”. Pero también hay gente que se opone porque sinceramente cree que los cambios propuestos no van a mejorar la situación.

A quienes se oponen les pregunto: ¿No es mejor dejar que sea la ciudadanía quien decida? ¿No es una de las partes medulares de la “democracia” el que los ciudadanos puedan participar y decidir lo que mejor les conviene como sociedad? ¿O acaso no creen en ese método de hacer gobierno? ¿Cuál es el problema de preguntarle al pueblo?

Los diputados tienen en sus manos una gran responsabilidad. Si en esta ocasión que se están siguiendo todos los pasos que establece la Constitución, que no se viola ninguna de las normas que la misma establece, que no se intenta cambiar ningún artículo que la Constitución lo impida y todo se hace de manera correcta, legal, pacíficamente, sin recurrir a la fuerza ni a las amenazas, ellos se oponen e impiden que esta propuesta sea puesta a disposición de la ciudadanía y que sea esta quien decida, el mensaje que estarán dando es que en Guatemala, en efecto, lo que vale son las “medidas de hecho” y que lo que hay que hacer son bochinches, paralizar el tránsito y que entonces así sí lo oirán los diputados. ¿Es eso lo que queremos?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 4 de febrero de 2,010.

Foto: Luis Soto, elPeriodico

jueves, 28 de enero de 2010

Pollo Enchachado

Se sienta un buen precedente, que quizá servirá de disuasivo para algunos...


La noticia de la semana, sin dudar, es la fuga y posterior captura del ex presidente Alfonso Portillo. Indistintamente de todas las aristas que tiene el caso, creo que lo más importante es que se sienta un precedente muy importante de que hasta los presidentes pueden ir a la cárcel a pagar las consecuencias de algunas de las decisiones que tomaron durante su administración. Estamos claros de que este apenas es el inicio de este caso, pero el solo hecho de que ya esté en la cárcel y deba enfrentar la justicia ya es un gran adelanto.

Los rumores y las versiones sobre la captura del Pollo Ronco son muchas. Uno cuenta que los gobernantes “negociaron” la caída de Portillo, a cambio de que se les exculpara en los casos en los que se les investiga actualmente. Esa versión ya circulaba desde hace un par de semanas, solo que en ese momento solo se decía que se había negociado la caída de una “cabeza alta”. ¿Será cierta? Solo Dios sabrá.

Otra versión cuenta que en esa negociación participaron “altas autoridades” del norte, bajo la premisa de que “mejor lo extraditamos ahora y no más tarde”, en el supuesto de que el Pollo Ronco, tarde o temprano, regresaría a las mieles del poder —yo siempre dije que por lo menos a presidente del Congreso llegaba, si lo dejaban— y que desde allí utilizaría sus influencias para convertir a Guatemala en el paraíso para los narcotraficantes.

Por supuesto que esas son las razones y rumores de Guatebolas. Lo cierto es que la dichosa “Fuerza de Tarea” (Task Force) investigó la pista del dinero durante siete años y encontró, por lo menos, US$70 millones que pasaron por bancos gringos hacia cuentas de Portillo, sus familiares y amigos. Hay que hacer la salvedad que esa cifra es mucho mayor que la del caso por el que se le “juzga” actualmente en Guatemala, lo que confirma lo que hemos dicho siempre: los ciudadanos apenas nos llegamos a enterar de la punta del iceberg de la corrupción.

Indistintamente de cuáles sean las verdaderas razones, cuáles las negociaciones y quiénes los involucrados, lo cierto es que el caso Pollo Ronco sienta un precedente muy importante para los actuales y futuros politiqueros, no solo de Guatemala sino de muchas otras partes. El mensaje es claro: cada vez será más difícil ocultar el dinero robado de las arcas públicas.

Y aún si es cierta la versión de las negociaciones, hasta ese precedente queda: ningún ex gobernante va a estar libre de que los que vienen atrás los negocien a ellos para salvar su propio pellejo. O lo que es igual: nadie estará libre de que le pase lo mismo. El poder es efímero y ahora ni siquiera el dinero que se roben les garantizará que podrán vivir tranquilamente el resto de sus días. Ojalá que eso sirva, por lo menos, para moderar la voracidad de los muchos que buscan el poder como medio para pasar a “mejor vida”.

Que conste que también hay otras lecciones que aprender. ¿Será que las “autoridades del norte” estarán realmente interesadas en perseguir la corrupción, o simplemente utilizan ese látigo para castigar a gobernantes que no se pliegan a sus designios, especialmente en lo que tiene que ver con el narcotráfico y el terrorismo?

En cualquier caso, creo que es preferible que a Portillo se le juzgue en Estados Unidos que aquí. Aunque sea porque las estadísticas nos indican que hay muchas más posibilidades de que allá sí tenga que pagar las consecuencias de sus acciones. ¿Y los demás? Ojalá que aprendan la lección.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 28 de enero de 2,010.

Foto: elperiodico.com.gt

jueves, 21 de enero de 2010

Génesis

Aunque muchos ya dan por cerrado el caso Rosenberg, no hay que olvidar que apenas es la punta del Iceberg










Como era de esperarse, lamentablemente ya muchos dieron por cerrado el caso Rosenberg, y aunque el mismo Castresana dijo que solo era su verdad “interina” y que todavía debía irse a juicio, ya bastantes quieren sepultar el caso y seguir como si nada hubiera pasado. Pero la realidad es muy distinta, el caso Rosenberg, que todavía no está cerrado ni juzgado, no es más que la punta del iceberg de esta trama, la que a la vez es apenas un caso de los muchos que habría que investigar en el país.

Aun en la versión de la Cicig, Rodrigo era una persona honorable, que creía sinceramente lo que decía y, si se “inventó” su asesinato, fue ante la desesperanza e impotencia que le causaba creer que no lograría que se hiciese justicia. Lo que implica que el meollo del asunto hay que buscarlo, no en el asesinato de Rodrigo, sino en las acusaciones que hizo en el video, sobre la muerte de los Musa.

Y si revisamos nuevamente el video veremos que, aunque lo que más sensación causó fue la advertencia sobre su propia muerte, la mayoría del mensaje alude a acusaciones de corrupción en la cosa pública que serían la causa del asesinato de los Musa. Y es allí donde deben dirigirse las investigaciones.

Castresana terminó su conferencia sobre el caso con un resumen de dichas acusaciones. Mencionó específicamente una investigación sobre Banrural, los fideicomisos del sector caficultor, los proyectos de Cohesión Social, Anacafé, Fedecocagua. En cuanto a las personas mencionadas en el video, se limitó a decir “Gregorio Valdés y otros”. En todos los casos indicó que las investigaciones continúan.

Castresana también indicó que ahora que ellos ya terminaron su parte en el caso Rosenberg dedicarán más recursos a investigar el asesinato de los Musa y tratar de dar con los asesinos.

Si van a ser tan exhaustivos con cada una de estas líneas de investigación como lo fueron con el asesinato de Rodrigo, creería que más de alguien estará empezando a sudar frío en los círculos de poder.

Quisiera creer eso, pero también tengo que decir que no me dejó muy satisfecho el hecho de que todo lo que tenía que ver con funcionarios públicos fue tocado con pinzas y hasta en un momento, con relación a la acusación que hizo contra Gándara, dijo que eso no era tan importante y que no les tocaba a ellos ese tema.

Castresana debe entender que la corrupción es uno de los principales ejes de la impunidad en un sistema como el guatemalteco, por lo cual, sí tiene que ver con su “mandato”. Ya que, en última instancia, una de las principales razones de ser de los famosos “grupos” incrustados en la administración pública que ellos dicen perseguir es precisamente el valerse del poder y la impunidad que este les brinda para apropiarse de los recursos de los tributarios.

Creo que ahora es cuando más presión debemos poner los ciudadanos para que se continúe esta investigación, se encuentre a los culpables del asesinato de los Musa y se aclaren las acusaciones de corrupción. Si ahorita bajamos la guardia y nos quedamos cruzados de brazos, no habrá servido de nada todo lo que pasó en los últimos meses y habremos desperdiciado una oportunidad de oro para por lo menos dejar el mensaje de que ya no nos quedaremos cruzados de brazos viendo cómo algunos llevan al país al despeñadero con pasos presurosos.

Y usted, ¿va a hacer algo?

viernes, 15 de enero de 2010

Al Gore Castresana


Presentar hipótesis como palabra de Dios no las hace automáticamente la verdad absoluta.

Aunque don Castresana indicó en varias ocasiones durante la presentación de los hallazgos de la Cicig en el asesinato de Rodrigo Rosenberg que esta es apenas su hipótesis, su verdad “interina”, y que todavía debe ser puesta a juicio, durante la presentación tomó una actitud a lo Al Gore (“El debate se ha terminado”) y presentó varias especulaciones como verdades irrefutables. Por lo visto le funcionó, porque muchas personas ya dan la hipótesis como palabra de Dios.

Como suelo ser escéptico cuando alguien asegura tener la verdad verdadera, encuentro varios detalles que no me cuadran.

Primero y creo que muy importante, si supuestamente esta conferencia de prensa era para revelar “todo” lo que saben acerca del caso Rosenberg, ¿cómo es que la inician escondiendo información? Castresana explicó que pudieron “resolver” el caso Rosenberg porque estuvieron rápido en la escena del crimen, lo que les permitió recabar evidencia. Y solo mencionó, como algo irrelevante, el que “alguien” les dijo el día del asesinato de Rodrigo que “ese caso puede ser relevante”.

Si estuviéramos en alguna ciudad canadiense, en donde un asesinato como este sucede una vez cada cinco años, sería creíble y entendible esa reacción. Pero en Guatemala, en donde ese mismo día han de haber matado a otras 16 personas, resulta poco creíble. Alternativamente, ¿a cuántos de los aproximadamente cuatro mil 365 asesinatos que se dieron en Guatemala desde el de Rosenberg investigaron porque “podía ser relevante”? ¿Quién les puso sobre aviso? ¿Cómo sabían que “sería relevante” antes de conocerse el video? Pero, principalmente, ¿por qué la Cicig le dio credibilidad a ese informante?

La Cicig da como hecho que su investigación tiene una sola conclusión posible, que Rodrigo preparó su asesinato, y desechó todas las demás posibilidades. Pero a mí se me ocurren varias otras versiones que podrían “ajustarse” también a esas evidencias. Por ejemplo, ¿alguna vez cuestionaron la participación de Luis López, el chofer de Rodrigo? Digo, ¿y si él trabajaba para los asesinos? Alguien podrá decir que eso es muy remoto pero, como sabe cualquiera que se dedica a la seguridad, en los secuestros casi siempre participa alguien cercano y, generalmente, de confianza de las víctimas.

Siguiendo en esta línea, la información de las llamadas indica que podría estar en el apartamento de Rodrigo, pero no dicen que también podría estar en otro apartamento en el mismo edificio, en otro edificio o casa cercana o incluso en un carro que lo vigilara, cosa que, por cierto, también es “procedimiento estándar”.

Luego vienen las afirmaciones categóricas sobre especulaciones. Me refiero, por ejemplo, a que varias de las acciones que hizo Rodrigo antes de ser asesinado corresponden al perfil de un suicida, como preparar su testamento, pero también corresponden a la actitud de una persona responsable que está convencida de que la pueden matar.

Yo no me atrevería a asegurar categóricamente, tampoco, que Rosenberg no tenía pruebas de las acusaciones que hacía. Que no las haya encontrado la Cicig es una cosa, que no existan o no las haya tenido es otra muy distinta.

Y así como esas hay varias “verdades evidentes” que deberán comprobarse en el juicio. En última instancia, indistintamente de si lo asesinaron o se suicidó, la muerte de Rosenberg tiene su génesis en el asesinato de los Musa. ¿Será que algún día conoceremos quién y por qué los mataron a ellos?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 14 de enero de 2,010.

Foto: elPeriódico.com.gt

Quince


Nos guste o no, el tiempo pasa volando...


El año para mí siempre empieza con buen pie desde hace 15 años, porque fue apenas el segundo día de ese año, 1995, cuando nació esa mujer que me cambió la vida: mi hija. De ahí para acá todo ha sido diferente. Definitivamente, uno no puede comprender el amor que se puede tener por un hijo y los cambios que ellos pueden representar en la vida, hasta que se experimenta de primera mano.

Lo recuerdo como si fuera apenas ayer. Esa noche, cuando la vi por primera vez. Le costó y le llevó casi todo el día para hacer su entrada triunfal al mundo, pero finalmente llegó. Menuda, de piel delicada, frágil, pero mostrando desde ya su energía y carácter, entró en nuestra vida como torbellino para quedarse.

Desde el principio fue vivaz, curiosa y muy inteligente. Por ser hija única y crecer sola, desde que llegó a su primera experiencia estudiantil, a los dos años y medio, le fascinó la compañía de otros niños, y desde esa época no ha dejado de ser de las más sociables de la clase.

Precisamente por ser no solo hija única sino la única niña en el grupo de los “ajonjolíes” (el grupo de amigos cercanos con quienes hemos compartido muchas aventuras, viajes, fiestas, comidas y tradiciones) ha crecido rodeada de adultos (y qué adultos, dirían algunos del grupo); lo que también ha influido en que para muchas cosas sea mucho más madura que lo que su edad aparentaría.

En su corta edad nos ha dado muchas satisfacciones. Siempre ha destacado en los estudios y tiene una disciplina para cumplir con sus obligaciones que es realmente admirable. Pero también nos hemos divertido a lo grande. Hemos participado de sus cambiantes intereses deportivos, de las muchas competencias en las que ha participado. Derramamos lágrimas de emoción en la final del Mundial pasado, cuando su adorada Italia ganó agónicamente. Hemos disfrutado mucho viendo películas, en la casa y en el cine, especialmente las de terror.

Pero el tiempo pasa rápido. Cuando uno menos lo siente, los hijos crecen, y en mi caso no ha sido diferente. Aún recuerdo como si fuera ayer cuando salíamos los fines de semana a la calle y ella iba adormitada en uno de esos cargadores en que van pegados al pecho de uno, y ahora ya casi ni quiere que la vean caminando a la par nuestra en los centros comerciales. Todo va cambiando. En la primaria era importante que uno llegara a las actividades en el colegio; ahora ya ni le avisan a uno, no vaya a ser que llegue.

Y ahora llegó a esa época especial, cuando dejan de ser niñas y se convierten en señoritas, en kitties dirían los ajonjolíes. Sí, a los 15 años, cuando el mundo parece cambiar y abrirse para la experimentación. Cuando uno ya siente que es mayor, que los padres ya no tienen nada que enseñarle a uno, cuando uno ya siente que está preparado para la vida, que no necesita a los demás, que uno se las puede todas.

Con el tiempo, uno entiende que no es tan así la cosa. Que uno nunca para de aprender y que siempre podrá aprender algo nuevo de los mayores (y también de los menores).

Pero eso vendrá más adelante. Ahorita hay que disfrutar los teens porque, como uno llega a entender muy tarde, es una época que no se repetirá y que hay que aprovechar. Así que, querida hija, aprovecha al máximo el tiempo.

Y a usted que me lee, aproveche también el tiempo con sus hijos o nietos, porque se pasa volando, y cuando sienta emprenderán el vuelo y se irán. ¡Felices Quince, Nicolle!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 7 de enero de 2,010.

10


El 2,010 será muy especial, de usted depende...


Hoy se cierra un nuevo ciclo de nuestra vida, el año 2009. Ha sido un año difícil en muchos sentidos, que nos ha dejado muchas lecciones, en el que tuvimos que enfrentar muchos retos, pero que a la vez también nos trajo muchas satisfacciones. Pero como toda conclusión de ciclo, a la vez es el inicio de uno nuevo, en este caso del año 2010.

Este año será muy especial. Primero por esa magia que encierra el número 10, que para algunos es símbolo de perfección, de lo más alto o del número de camisola preferido… lo cierto es que es un número con significado especial. Pero no es sólo el número.

En el plano internacional se espera que sea el año del reinicio de otro ciclo, este no de años, sino de la economía, luego de la crisis reciente. Quizá no sea un despegue tipo transbordador espacial, sino más bien uno tipo “Arabá” (para quienes se recuerdan qué es eso…), pero despegue al fin. Que no implica que no haya nuevas crisis, ya que, mientras no se cambie también este sistema de bancas centrales, siempre tendremos esos ciclos de altas y bajas, tomando en cuenta que el mismo “remedio” que le aplicaron a la crisis es la semilla de la próxima. Pero mientras dure, aprovechemos este nuevo ciclo.

En el plano local, pues nos espera un año duro, dado que será el año preelectoral, en donde casi todos se reacomodan para el banderazo final y otros muchos empiezan a ver cómo se les acaban sus días del chorro y empiezan a desesperarse por jalar cuanta agua para su molino se pueda… Será también el año de un nuevo intento de paquetazo fiscal, donde quizá se empiecen a conocer las realidades que tanto tratan de esconder en los programas de la solidaridad. Pero también será un nuevo año en donde la violencia será el común denominador, ya que no se ve que las instituciones encargadas de velar porque haya seguridad y se imparta justicia vayan a ser muy distintas de lo que lo han sido hasta la fecha. Será también un año crítico porque se elegirá la nueva Corte de Constitucionalidad.

Pero también será un año de esperanza porque el Congreso tendrá que decidir que la propuesta de reformas a la Constitución planteadas por ProReforma sea consultada a la ciudadanía. Este, sin lugar a dudas, puede llegar a ser el mejor momento del 2010 para Guatemala.

Y en el plano personal, creo que también puede llegar a ser un muy buen año para todos nosotros. Las circunstancias nos pueden ser adversas, pero de nosotros depende qué decisiones vamos a tomar frente a esas circunstancias. Así que le propongo que desde hoy se prepare para ese nuevo año, para ese nuevo ciclo. Y aunque algunos digan que es la mentira más grande, le propongo que reflexione sobre las metas que debería cumplir en el 2010, las ponga por escrito y se comprometa consigo mismo a darles seguimiento durante todo el año.

El problema usual con los “propósitos de año nuevo” es que la mayoría lo hacemos simplemente del diente al labio, como un simple capricho, pero sin proponernos realmente cumplirlos. Si nos enfocamos y realmente nos ocupamos en ellos, por supuesto que los podemos cumplir.

No pierda más el tiempo. Póngase una meta en cinco áreas vitales: la económica, la salud, su desarrollo personal, sus relaciones y el área espiritual. Con eso es más que suficiente. Escríbalas, póngalas donde las pueda ver y enfóquese en ellas durante todo el año. Si no lo logra todo, aún así le garantizo que estará mejor que si no hubiera hecho nada. ¡Feliz Año 2010!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 3 de diciembre de 2,009.

Grinch

Ahora sí tenía razones para estar triste, molesto, enojado.

Nunca le gustó la celebración de la Navidad. De seguro era resultado de las malas experiencias que tuvo de pequeño. Su papá los abandonó cuando él era todavía muy pequeño. Así que las primeras las pasó sólo con su mamá en la pequeña covacha en la que vivían. Ya un poco más grande, cada año tenía "padrastro" distinto. Lo único que tenían de común entre sí era lo borracho.

Siempre era lo mismo. Llegaban dando tumbos, a pegarle a su mamá y a veces hasta él cachaba golpes, al principio por no esconderse bien, luego por defender a su madre. Generalmente, por esas fechas su mamá terminaba la "relación", así que el desencanto era doble. Por lo mismo, el "año nuevo" era muy significativo porque implicaba, de manera muy literal, volver a empezar.

Afortunadamente, gracias al mucho esfuerzo y trabajo de su mamá, logró superarse, estudiar, sacar una carrera y prosperar. Pero cada año, al acercarse la Navidad, nuevamente se sentía extraño, como que no encajaba en el "espíritu navideño" del que todos se imbuían.

Ni su casamiento, ni los hijos y las consiguientes celebraciones podían alejar de él ese rechazo. En el trabajo, en la casa y con las amistades, era conocido como el "Grinch". Detestaba escuchar la música navideña. A veces hasta se molestaba consigo mismo por esa actitud, por ese sentimiento. Pero no lo podía cambiar. Diciembre, que para muchos era el mejor mes del año, para él era uno de los peores.

Repetidas veces intentó cambiar. Intentó celebrar con sus hijos, con los amigos, iba a los convivios, pero no importaba qué hiciera, no podía alejar de sí ese sentimiento. Una vez hasta intentó yendo con el sicólogo, pero también fue en vano.

Pero este año era diferente. Ahora sí tenía razones para estar triste, molesto, enojado. Su madre había fallecido. A él lo asaltaron en varias ocasiones, una por robarle el carro y las otras para robarle el celular. Criminales se metieron a su casa y poco faltó para que mataran a su esposa e hijos. Por si todo eso no fuera suficiente, la famosa "crisis" le había pegado duro a la empresa y se rumoraba que el año se iniciaría con recortes de personal. No sabía si en enero tendría trabajo.

Durante la mayor parte de su vida no había sido para nada religioso. A pesar de que su mamá cuando niño lo llevaba a la escuela dominical de la iglesia cercana, conforme pasó el tiempo el concepto de Dios se fue haciendo cada vez más lejano y borroso.

Pero esta noche no se pudo aguantar más, se encerró en una habitación y, alejado del bullicio típico de la Nochebuena, se enfrascó en un alegato con Dios. Le reclamó todo lo malo que le había sucedido en el año. Aprovechó para sacar también todo aquello en que le parecía que la vida, o Dios mismo, habían sido injustos con él. Conforme más se recordaba todas las aparentes injusticias que le habían acontecido más rabia le daba, más recuerdos le venían a la mente. La emoción, el enojo reprimido, eran tan fuertes que sin darse cuenta, empezó a llorar. Al principio fue de rabia y amargura, pero poco a poco fue sintiendo que ésta se acababa, como si los ríos de lágrimas sirvieran para lavar su corazón.

Varias horas habían pasado. De repente escuchó los ruidos de cohetes y juegos artificiales. Eran las 12. En su alma había paz. Le costaba entender lo que le pasó. Lo cierto es que la amargura, el rencor y el enojo parecían haber desaparecido. Se sentía un hombre nuevo. Salió a compartir esa nueva sensación con su familia.

¡Feliz Navidad!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 24 de diciembre de 2,009.

Cop15

Cop15: A quién le quitan más, quién se deja quitar menos y cómo se reparten los demás el botín...

A punto de terminar la reunión Cop15 en Copenhague (la 15 reunión de la ONU sobre el cambio climático), los puntos de la agenda de la burocracia internacional “sin resolver” todavía son muchos, pero lo interesante es que se han ido destapando las verdaderas intenciones de muchos de los participantes. No nos engañemos, allí lo que están decidiendo es a quién le quitan más, quién se deja quitar menos y cómo se reparten los demás el botín. No se distingue en mucho de los chantajes tributarios en la política local.

Si alguien esperaba ver algo de “ciencia” en esta cumbre, es de lo que menos ha habido. A juzgar por las discusiones y las noticias, lo que ha abundado es la política y los intereses de los grupos de presión. El primer botín fue para las ONG del mundo que obtuvieron el ofrecimiento de la Unión Europea de unos €2 mil 400 millones anuales durante los próximos tres años para “contribuir” a reducir el calentamiento global en los países en vías de desarrollo.

Pero eso es solo una pequeña parte de lo que está en “juego”. Los representantes de los países en “vías de desarrollo” (pobres, pues) están pidiendo que los países “desarrollados” (ricos) les den US$100 mil millones anuales para paliar el cambio climático, a la vez que exigen que reduzcan considerablemente la emisión de dióxido de carbono (CO2). Sin embargo, conscientes de la relación directa que existe con la tecnología actual —entre el desarrollo y esas emisiones— tratan ellos a su vez de no tener las mismas restricciones que le quieren imponer a los “ricos”.

Por su parte, los países “ricos” están haciendo todo lo posible para librarse del chantaje y ya ofrecieron US$3 mil 500 millones de ayuda a los pobres, pero que no les reduzcan tanto los límites en las emisiones.

¿Y de ciencia? No mucho. Especialmente después del escándalo que precedió a la Cop15 cuando un grupo de hackers publicó en Internet archivos y correos electrónicos de investigadores de uno de los principales centros de investigación climática en algunos de los cuales se revelaban “maquillajes” en los datos para aparentar cambios más drásticos que los medidos.

Lo peor de todo es que, digan lo que digan, y aunque el soberbio y nada científico Gore diga que “ya se acabó el debate”, la realidad es que no hay todavía suficiente evidencia científica para asegurar categóricamente que los cambios climáticos (recordemos que ahora ya no le dicen “calentamiento global” porque ya ni ellos están seguros si el planeta se está calentando o enfriando) tienen una raíz antropogénica (que es culpa del hombre). Por lo que aunque todo el debate en Cop15 podría estar basado en mitos, no importa, porque ya vimos que lo que les interesa a la mayoría (al igual que a cualquier político, incluidos los guatemaltecos) es ponerle la mano encima al dinero de los demás.

No nos engañemos, la Cop15 es solamente sobre dinero. La supuesta ciencia es solo la excusa.

No me malinterprete. De que las actividades del ser humano contaminan, no hay duda; pero de eso a que somos los responsables de los cambios climáticos, hay un gran vacío de conocimiento de diferencia. Y el hecho de que utilicen ese vacío de conocimiento para asustar con el petate del muerto con el fin de sacar plata, no abona a su cada vez menor credibilidad.

Definitivamente, reuniones de burócratas como la Cop15 no hacen más que alimentar mi escepticismo sobre las teorías del “calentamiento global”.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 17 de diciembre de 2,009.

El Show

La coreografía mágica está preparada para obtener el verdadero objetivo, mientras la gente ve para otro lado...

Luego de todo el show montado alrededor del presupuesto, ahora el partido oficial está montando el show del paquetazo fiscal. Parece ser que el propósito principal de ambos shows es lograr poner las manos sobre una cantidad cada vez más grande de dinero, con cada vez menos restricciones. Hasta ahora, va ganando la estrategia y la han coreografiado al estilo del mejor ilusionista.

Durante el primer acto —el del presupuesto—, el Gobierno se montó en el caballito de la austeridad y se presentó como la primera administración en la historia en plantear un presupuesto menor al del año anterior. Se rasgaron las vestiduras y le echaron la culpa a los “politiqueros" de la competencia —que no oposición— de obstaculizar la aprobación de su “pequeño” presupuesto. El ministro de Finanzas actuó tan bien su parte que hasta amenazó con renunciar al puesto si el Congreso no le aprobaba el presupuesto.

Al final, lograron su objetivo: el presupuesto no se aprobó, se quedaron con el presupuesto anterior, mayor y con menos candados, y se pudieron dar el lujo de echarle la culpa a los otros. La conclusión del primer acto fue aceptar que se van a ver “obligados” a gastar más, pero eso no era lo que querían. Sí, como no. ¿Y la renuncia del ministro? Ya se le olvidó, o lo que es lo mismo, era pura promesa de político.

Pero ya tenían preparado el segundo acto —el del paquetazo—, y el intermedio casi ni se sintió. Ni lentos ni perezosos, utilizaron la falta de aprobación del presupuesto “pequeño” como palanca para apuntalar su paquetazo fiscal. “Ahora que nos obligaron a gastar más”, dicen, “dennos los fondos para gastarlos”. Y así como quien dice nada, se recetaron un incremento de impuestos que, en algunos casos, llega al 900 por ciento y se les ocurrió la brillante idea de ponerle un impuesto del 50 por ciento al minuto de comunicación por celular.

Durante la semana han estado preparando el montaje para el clímax del segundo acto, que esperan sea hoy. Organizaron una manifestación “espontánea”, programada para hoy, con el fin de presionar a los diputados a que aprueben el paquetazo. El guión del segundo acto demandaba crear la apariencia de “espontaneidad”, por lo que el presidente ha negado cualquier involucramiento en la “voluntad” de las personas por apoyar el paquetazo.

Por supuesto, no contaban con que algunos actores independientes se les salieran del guacal, como por ejemplo, la diputada que publicó el análisis de las cifras de los proyectos de Cohesión Social, en donde claramente se ve que el argumento que han utilizado para justificar el paquetazo, a saber, que hacen falta recursos para la seguridad, la salud y la educación, es engañoso —por no decir mentiroso y malintencionado—, ya que es precisamente a esas tres áreas a las que más recursos le quitaron este año para alimentar al monstruito insaciable.

Y tampoco contaban con que otros actores independientes, entre ellos algunos de mucho peso local y el de más peso internacional, les darían un ultimátum.

Así que, el escenario está montado para el clímax de la obra. Las presiones y los intereses son muchos. El desenlace de la obra todavía es de pronóstico reservado. ¿Qué pasará? ¿Quién tendrá más fuerza en el pulso?

Si no fuera porque las consecuencias del final del segundo acto nos atañen a todos, le diría que no hay más que sentarnos a presenciar el final de la obra. Pero en este caso, todos jugamos una parte de la obra. ¿Cuál parte jugará usted?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 10 de diciembre de 2,009.

Foto: Comisión de Finanzas del Congreso

El Dilema Catracho


Reconocer o no reconocer las elecciones... ésa es la pregunta...

Luego de las elecciones de este domingo reciente, el panorama parece empezar a aclararse para los hondureños. Luego de medio año de incertidumbre, las elecciones se llevaron a cabo de manera pacífica, ordenada y con bastante afluencia; y a los políticos alrededor del mundo no les ha quedado otra que empezar a ver cómo se comen sus anteriores palabras y darle la vuelta a esta hoja. Mis respetos para los hondureños.

Este caso en particular para mí es muy importante, debido a los lazos que me unen a muchísimos hondureños que por casi un cuarto de siglo cobijaron a mis papás en su país. No tengo palabras cómo expresar la gratitud hacia ellos, por todas las atenciones, cariños y cuidados con que los trataron durante tanto tiempo, y aún ahora, que ya se regresaron a Guatemala, siguen demostrándoles su cariño y atención.

Aunque a la “comunidad internacional” nunca le cayó el norte de que la Constitución de Honduras es muy estricta con el tema de la reelección (su historia y razones tendrá), el hecho es que esta en efecto es muy tajante sobre este tema, y Mel se había pasado no solo sobre lo que dice la Constitución explícitamente, sino sobre órdenes judiciales dictadas en su contra, lo que validaba el que fuere removido de su cargo. El grave error que cometieron los militares, y ya ellos mismos lo han reconocido (aunque todavía no han deducido responsabilidad a quienes tomaron esa decisión), fue no acatar la orden de la Corte Suprema, de llevarlo a los tribunales, sino sacarlo del país, lo que también viola la Constitución de aquel país.

Pero ese capítulo parece quedar ya atrás. Las elecciones del domingo son un gran ejemplo del valor y determinación del pueblo catracho de volver a la normalidad. Una de las personas que viajó como observadora a las elecciones contaba ayer en nuestro programa de radio que presenció una situación en la que un reportero de televisión entrevistaba a una señora hondureña al llegar al centro de votación y le preguntaba por quién iba a votar (cosa que es ilegal hacer en Honduras el día de las elecciones), sin embargo, la señora no se inmutó y le respondió al reportero que “ella votaba por la democracia”.

Y, en efecto, ese parece ser el sentir de la mayoría de los hondureños. Lo que quieren es ya volver a la normalidad y olvidar este absurdo capítulo de su historia.

A los políticos foráneos que rápido saltaron a defender a Mel sin siquiera detenerse un momento a averiguar qué realmente estaba pasando en Honduras y lo que establece su Constitución, ahora no parece quedarles otra que hacerse los desentendidos un tiempo y luego reconocer al nuevo presidente y gobierno de Honduras.

Esta semana ni Cantinflas podría haberse imaginado todas las declaraciones que se han echado muchos políticos. Que si reconocen pero no reconocen las elecciones; que es un proceso democrático pero no es democrático, y así por el estilo.

Cuando escribo este artículo todavía están en el Congreso Nacional de Honduras discutiendo si se puede o no regresar a Mel a la presidencia. Las opiniones legales de todas las instituciones a que el Congreso se las solicitó, indican que no hay forma legal de regresarlo. Lo más probable es que así voten y, como dijo el mismo Lobo, “Zelaya ya es historia”.

Cómo va a terminar todo esto, no lo sé. Lo único que sé es que los hondureños le dieron una gran lección al mundo de que por lo menos allí, los gobernantes no están por encima de la ley.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 3 de diciembre de 2,009.

jueves, 14 de enero de 2010

Sólo dar y dar

La "solidaridad" del gobierno se ha convertido en realidad en "sólo dar y dar" de los tributarios...

El lunes por la noche nos cayó de sorpresa el nuevo paquetazo fiscal. La celeridad de la presentación, aunado a la conveniencia de que Joviel ya tenía organizada e incluso anunciada su manifestación en “apoyo a la Reforma Tributaria” para el día siguiente, y varias declaraciones de diputados dejan entrever esta como una estrategia bien planificada para que todo pase y no pase nada.

Hay que entender este paquetazo en el contexto de la aprobación del presupuesto de malgasto de los funcionarios públicos. Normalmente, el presupuesto sube año con año; sin embargo, en esta ocasión, debido a un tardío reconocimiento de la crisis mundial (no debemos olvidar que el año pasado la excusa para aprobar el presupuesto fue la declaración del ministro de Finanzas de que “a Guatemala no le iba a afectar la crisis”), el Ejecutivo presentó al Congreso un presupuesto menor al del año pasado.

Ahora bien, si el presupuesto no es aprobado antes del martes entrante, se quedaría vigente el del año pasado, que es mayor que el propuesto y no contaría con limitaciones para transferencias. El ejecutivo ha estado haciendo una gran campaña mediática en apoyo del nuevo presupuesto; sin embargo, a mí me ha quedado la duda de si ese supuesto apoyo no es más que una cortina de humo para luego argumentar que hicieron todo lo que pudieron por el presupuesto menor, pero los diputados no lo aprobaron, con lo cual se podrían fácilmente lavar las manos.

Luego, salieron esta semana con su paquetazo, que dicen debe aprobarse esta semana junto con el presupuesto, porque, si no, no van a tener fondos para ejecutarlo. Ya unos diputados, incluso oficiales, declararon de manera “no oficial” que esto no es más que una estrategia para entrampar el presupuesto y que este no se apruebe, lo que les dejaría las manos libres para gastarse a su sabor y antojo los dineros de los tributarios. Yo me inclino porque este es el tiro de los gobernantes. El tiempo lo dirá.

En cuanto al paquetazo en sí es una propuesta absurda que demuestra que los gobernantes no han entendido que ya no pueden seguir explotando a la gallina de los huevos de oro y lo que deben hacer es conseguirse más gallinas.

Siempre que presentan aumentos a los impuestos tratan mañósamente de esconder los efectos diciendo que “solo es un aumento de 1 a 2 por ciento”, cuando lo que realmente están haciendo es aumentar en cien por cien, o lo que es lo mismo, duplicando los impuestos. Este es el caso del ISO y del Impuesto de Timbre. En el caso de la tarifa del ISR, la están subiendo 20 por ciento. ¡En el impuesto al papel sellado el incremento es de 900 por ciento!

Lo peor de todo es el caso del impuesto a las llamadas telefónicas. Dicen ellos que apenas son 15 centavos por minuto. Lo que no dicen es que la tasa promedio actual es alrededor de los 30 centavos, con lo que ¡el impuesto incrementaría el costo de las llamadas 50 por ciento! Puesto en términos más entendibles, si usted ahorita gasta Q200 mensuales en celular, ahora gastará Q300, asumiendo que continúa gastando lo mismo, que es lo que los ingenuos del gobierno creen. Lo más probable es que usted ahora trate de hablar menos por el teléfono, para seguir gastando los Q200.

Lo que más molesta es que se den el lujo de hacer estos planteamientos cuando no han hecho nada por resolver ni los problemas de la violencia, ni mucho menos los escándalos de corrupción que a diario y casi por docena salen a luz. ¡Qué de al pelo!

Publicado en Prensa Libre el jueves 25 de Noviembre de 2,009.

CEES


Las ideas tienen consecuencias...

Ayer se cumplieron 50 años de la fundación del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES). Esta institución ha sido de vital importancia para Guatemala. Ha sido un faro de libertad que ha permitido que en nuestro país se conozcan y aprecien los principios de una sociedad de personas libres y responsables como en pocos lugares del mundo. Para mí, es una institución muy querida y respetada.

Recuerdo muy bien la primera vez que llegué. Fue hace más de 16 años. En ese tiempo estaba en una casa antigua de la zona 4. Me invitaron al almuerzo de los lunes. Hasta donde sé, esa reunión de los lunes ha sido una tradición casi inamovible durante los 50 años de vida de la institución. Nunca imaginé, esa primera vez, que mi vida, de allí en adelante, estaría vinculada al CEES y a los almuerzos de los lunes.

De esa reunión, y de las muchas que siguieron, surgieron amistades entrañables que hasta la fecha aprecio y me enorgullecen sobremanera. La amistad se ha ido fortaleciendo a medida que hemos recorrido el camino de las ideas, lleno de mucho aprendizaje, de muchas aventuras, de muchas batallas, de muchas alegrías y tristezas, pero siempre con mucho ánimo, convencidos todos de que trabajamos por un futuro mejor para los guatemaltecos.

El amor y la pasión por la libertad, que ya era incipiente en mi corazón y mente cuando llegué al CEES, se fortalecieron gracias al apoyo, las enseñanzas, las discusiones, con un grupo de personas verdaderamente comprometidas, de ánimo y principios inquebrantables, que han sido un verdadero ejemplo para mi vida y para la de muchos otros.

De los fundadores, sólo conocí a Manuel Ayau, Félix Montes y Estuardo Payo Samayoa. De lo que conozco de la historia, un grupo de amigos, liderados por el doctor Ayau, inconformes con las teorías económicas que en aquellas épocas prevalecían, se empezaron a reunir para estudiar economía. Conforme avanzaron en su estudio fueron decantándose por el liberalismo clásico y la escuela austríaca de economía. Luego, decidieron fundar el CEES, para dar a conocer lo que estaban aprendiendo.

Más adelante, convencidos de la necesidad de educar a las generaciones venideras en los principios de la libertad, se dedicaron a la tarea de fundar una universidad, la que ahora conocemos como Francisco Marroquín.

Mucho ha sucedido en 50 años. En Guatemala pasó el conflicto armado, en el mundo pasó la Guerra Fría. Pero los principios que llevaron a ese grupo de amigos a fundar el CEES se mantienen. La batalla de las ideas continúa y seguirá por siempre. Que “el precio de la libertad es una eterna vigilancia” sigue siendo tan válido ahora en el siglo XXI como cuando se planteó hace varios siglos. Y esa es una labor que, en Guatemala, el CEES ha sabido sobrellevar con mucho éxito.

Nos pueden tildar de extremistas, de intransigentes, de retrógrados, y de cuanto otro épiteto se le pueda ocurrir a los enemigos de la libertad, pero de lo que nadie nos puede acusar es de flaquear en la defensa de los principios de la libertad.

Estamos claros de qué es lo que se necesita en Guatemala y el mundo: más libertad. Y seguiremos, mientras Dios nos de la vida, defendiendo el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de todas las personas, porque estamos convencidos de que ese es el camino hacia la paz y el desarrollo.

Me considero muy dichoso de haberme topado con el CEES y sus miembros. ¡Brindo por los siguientes 50 años!

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 19 de noviembre de 2,009.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El Muro


Prefirió morir libre y con dignidad, que vivir esclavo...

Mi nombre es… no, no importa cómo me llamaba, al fin y al cabo fui uno más de los muertos anónimos tratando de escapar de la dictadura en la otrora Alemania Oriental. Lamentablemente, yo no lo logré. Pero mi historia es como la de tantos miles y millones de personas que cayeron víctimas de la utopía de la “igualdad para todos”. Desde este lado del Aqueronte, cuento mi historia, por si le puede servir a quienes todavía no lo han cruzado.

Crecí en la Alemania de la posguerra, viendo cómo muchos de nuestros familiares y conocidos un día desaparecían y luego nos enterábamos que habían huido hacia Occidente. Yo no entendía mucho lo que pasaba, y cuando le preguntaba a mis padres por qué nosotros no nos íbamos, siempre me decían que había que esperar un poco, que la decisión era muy difícil, muy arriesgado, que era dejar atrás lo poco que todavía teníamos; en fin, siempre tuvieron alguna excusa para no tomar la decisión de dejarlo todo atrás y escapar hacia la libertad.

Cuando finalmente tuve la edad para decidir por mí mismo si quería seguir bajo la dictadura o huir, el destino pareció jugarme una mala pasada. Un día antes de mi cumpleaños nos enteramos que algo estaba pasando en el área de Berlín donde se unían el sector occidental con el oriental. Tratamos de acercarnos, pero nos lo impidió una multitud de soldados y policías. Poco a poco, los rumores nos alcanzaron: los rusos decidieron cerrar Berlín, ya nadie podría escapar por allí. Empezó la construcción de lo que luego sería conocido como el Muro de Berlín o, más adecuadamente, el Muro de la Vergüenza.

Durante mucho tiempo intenté adaptarme al sistema, pero cada vez me sentía más miserable. Ya no podía soportar el tener que fingir todo el tiempo estar satisfecho con nuestra forma de vida, cuando mi interior clamaba por la libertad. Era insufrible el ir cada día a la fábrica donde todos hacíamos como que trabajábamos, no porque nos agradara ni porque estuviéramos contentos o motivados, sino por temor a que algún compañero nos denunciara y nos quitaran las tarjetas de racionamiento o, peor aún, que nos consideraran una “amenaza” para el sistema y nos llegaran a sacar a medianoche de nuestras casas, para perdernos en el laberinto de prisiones y campos de concentración que cubrían la tierra.

Eran pocos los amigos que tenía, y realmente no podía confiar ni siquiera en ellos, porque todos teníamos más de algo que esconder y que podía ser usado por los de la Stasi para obligar a cualquiera a denunciar incluso a sus familiares. Así que no es que fueran malas personas mis amigos, pero el instinto de sobrevivencia puede traicionar a cualquiera. Así que todos vivíamos en la más terrible soledad.

Llegó el momento en que, simplemente, ya no podía soportar más. Nunca leí a los grandes escritores liberales del pasado (aunque ahora me he topado con algunos de ellos, de este lado del Aqueronte), pero algo en mí me llevaba a rebelarme contra toda esta farsa. Así que un día tomé la decisión: cruzaría el Muro.

Sabía que las posibilidades de éxito eran muy escasas. Los guardias, las ametralladoras, los perros, el alambre de púas, todo estaba en mi contra. Sabía que era prácticamente un suicidio, pero prefería morir libre y con dignidad, que vivir esclavo. Y así lo hice. La metralla me alcanzó. Los guardias me veían impávidamente mientras la vida se me escapaba por las heridas. Caronte también. Espero que ustedes corran mejor suerte.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 12 de Noviembre de 2,009.

Astrología Tributaria




















En Guatemala se intenta desarrollar una nueva rama de la ciencia económica…

Nuestros gobernantes ahora nos han impresionado, intentando extender los dominios de la ciencia económica al nivel de la astrología, basando sus decisiones presupuestarias en predicciones como salidas de una bola de cristal, al mejor estilo de los astrólogos charlatanes.

¿Será que pronto engrosarán las filas de los candidatos al Nobel de Economía?

“Hay algunos indicadores, incluso en Guatemala, de que comenzamos a salir de la crisis, y aunque puede ser lenta la recuperación, la crisis ya no es excusa para no mejorar la situación tributaria”, expresó el ministro de Finanzas Públicas de Guatemala en una entrevista reciente a Prensa Libre, justificando así un incremento en los impuestos anunciado por el presidente.

Este es el mismo ministro que hace un año declaró tajantemente que por Guatemala no pasaría la crisis. ¿Se recuerda? Utilizó esta afirmación para justificar un incremento en el presupuesto gubernamental para el 2009, el cual casi todos cuestionamos precisamente porque era más que obvio que nos encaminábamos hacia una crisis.

Pues bien, la bola de cristal del ministro no funcionó y este año nos dimos de frente con la crisis. Y, como era de esperarse, la crisis tuvo repercusiones en la recaudación fiscal, lo que obligó a los gobernantes, muy a su pesar, a recortar los gastos (por supuesto que no en “sus” proyectos). Todo el año se la han dado a quejarse de la baja en la recaudación por causa de la crisis y la han utilizado para justificar su incompetencia en resolver muchos de los problemas que aquejan al país.

De nuevo estamos ante la aprobación del presupuesto y las expectativas no son muy buenas, al grado que hasta ellos mismos se vieron obligados a presentar un presupuesto menor al de este año (cosa que no se había visto en décadas). Por supuesto que las malas lenguas indican que esta es solo una estrategia para decir que están preocupados por la “realidad”, pero que su verdadero propósito es que el proyecto de presupuesto no se apruebe, para operar el año entrante con el presupuesto actual.

Lo risible del caso es que el ministro nuevamente ha desempolvado su bola de cristal y ya pronosticó que la crisis pronto se va a acabar, así que no hay razón ni excusa para retrasar una reforma fiscal que le saque más dinero a los tributarios.

Considero que aun si fuera cierta la supuesta “salida de la crisis”, este es el peor momento para elevar las tasas de los impuestos. Como muy bien lo han visto en Alemania, donde representantes de los principales partidos políticos se han puesto de acuerdo en reducir los impuestos para de esa manera incentivar la economía y lograr una sólida recuperación, la situación todavía es precaria y lo que se necesita es incentivar la economía, no frenarla.

Pero no, a nuestros tecnócratas locales no les pasa nunca por la cabeza que lo que se necesita es reducir las tasas de los impuestos para incentivar a los consumidores a consumir más, a los productores que ya están en la economía formal a producir más y a los que no lo están a ingresar en ella. En sus absurdos análisis “ceteris paribus”, consideran que si suben las tasas, la recaudación se elevará proporcionalmente, sin siquiera percatarse de las consecuencias nefastas que ello tiene para la economía y, en última instancia, también para su sagrada recaudación. ¿Tan chueca estará su bola de cristal que ni eso les puede mostrar bien?

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 5 de Noviembre de 2,009.

viernes, 30 de octubre de 2009

La noche anterior...







Foto: Prensa Libre, Danilo López.







El nuevo enemigo es ProReforma.

“Compañeros, tenemos que ponernos de acuerdo para la manifestación pacífica que realizaremos mañana”, dijo uno de los líderes del grupo. Los trabajos de preparación para la actividad del día siguiente estaban casi concluidos. Se habían preparado las mantas con los mensajes que se quería plantear, las bolsas con alimentos, los palos, los machetes, los gorgoritos. Aunque no eran tantos los que estaban, los ánimos estaban desbordados.

“Dijimos que serían cien mil personas, pero la verdad es que no logramos que los que siempre nos financian nos dieran suficientes fondos para contratarlos a todos, dicen que porque la crisis internacional los ha afectado también a ellos, así que tendremos que hacer las manifestaciones con los que estamos, pero no hay problema, siempre nos pasa lo mismo, lo importante es el efecto mediático que tendremos, y para eso no importa cuántos somos, sino a cuánta gente logramos fregarle su día”, dijo otro de los dirigentes.

“Lo mejor de mañana es que tendremos dos oportunidades que no se presentan tan seguido. La primera es que nuestra manifestación pacífica aparecerá hasta en las crónicas deportivas, no sólo nacionales sino internacionales, gracias a la Vuelta Ciclística que a puro tubo tendrá que pasar cerca de uno de nuestros bloqueos. Lo que no hemos decidido todavía es si nos portamos masacres y no los dejamos pasar ni siquiera a ellos, o nos portamos magnánimos y hacemos un alto en nuestra manifestación pacífica para que pasen los compañeros ciclistas. Al fin y al cabo, los compañeros ciclistas también son del pueblo como nosotros, que los explotan las empresas esas que dizque los financian…”, prosiguió el dirigente.

“La segunda oportunidad de trascender también a los medios internacionales es por la visita del presidente de México. Pero para que nos tomen en cuenta los noticieros internacionales, especialmente los mexicanos, tenemos que ser ‘relevantes’, así que en esta ocasión manifestaremos no solamente por temas nacionales, sino que también vamos a hacerlo para solidarizarnos con nuestros compañeros del sindicato de la Luz y Fuerza del Centro. A esos pobres cuates el Calderón los puso de patitas en la calle de la noche a la mañana y ni tiempo les dio de reaccionar. ¡Tenemos que apoyarlos!”, increpó el dirigente.

“Ahora tenemos también un nuevo enemigo: ProReforma. Esos oligarcas se quieren recetar el poder con cucharón y nos quieren quitar nuestros logros. No se dejen engañar. Hablan palabras bonitas, dicen ellos que lo que quieren es que todos seamos iguales ante la ley, pero esa es la estratagema para que caigamos de babosos. Lo que quieren es quitarnos todas nuestras conquistas que tanto nos ha costado ir ganando a base de mucho sudor, lágrimas, manifestaciones, bloqueos, quemas de llantas y negociaciones con los políticos. ¡No podemos permitir que eso suceda! ¡Defenderemos nuestras conquistas a toda costa!” Y todos los presentes apoyaron animadamente esta moción.

“Y si les preguntan los periodistas, digan que también manifestamos porque nos den tierras, porque se nacionalice la electricidad, porque den más presupuesto para salud y educación, porque se prohíban las minas y las hidroeléctricas. Gánense bien la paga del día. No le tengan miedo a los policías; ya está pactado que no les van a hacer nada…”, fueron las indicaciones finales del líder. La reunión se dispersó inmediatamente; debían descansar para el día de arduo trabajo que les esperaba.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 29 de Octubre de 2,009.

jueves, 22 de octubre de 2009

Honestidad Intelectual

Las personas intelectualmente honestas son de admirar.

Es tan difícil encontrar honestidad intelectual hoy en día, particularmente entre los “líderes”, que cuando uno encuentra algunos de esos casos lo menos que puede hacerse es reconocerlos y ponerlos como ejemplo. Esta semana, me enviaron un artículo que me llamó poderosamente la atención precisamente por esto.

Robert L. Bernstein, quien fuera uno de los fundadores de la organización Human Rights Watch (HRW), su presidente por más de 20 años y presidente fundador emérito actual, publicó hace un par de días un artículo en el New York Times con el que —dice— lamentablemente se tiene que unir a quienes critican a la organización. Su queja tiene que ver específicamente con la situación en Medio Oriente y el conflicto árabe-israelí, en la que argumenta que la posición de la organización está polarizada en contra de Israel, pero hace un interesante relato de cómo se llegó allí y la diferencia entre las sociedades “abiertas” y las “cerradas”.

Explica Bernstein que la misión original de la organización era abrir las sociedades cerradas, defender las libertades básicas y apoyar a los disidentes. Para su referencia, a continuación transcribo (y traduzco) algunos párrafos de su artículo:

“En HRW siempre reconocimos que las sociedades abiertas, democráticas, tienen fallas y cometen abusos. Pero veíamos que tienen la habilidad de corregirlos, a través de un debate público vigoroso, una prensa adversa y muchos otros mecanismos que fomentan la reforma. Por eso fue que buscamos marcar una línea clara entre los mundos democráticos y los no democráticos, en un esfuerzo para darle claridad a los derechos humanos...

“Cuando dejé la presidencia, en 1998, HRW estaba activa en 70 países, la mayoría de ellos sociedades cerradas. Ahora la organización, con creciente frecuencia, hace a un lado su distinción tan importante entre las sociedades abiertas y las cerradas…

“En ninguna parte es esto tan evidente como en el Medio Oriente. La región está poblada por regímenes autoritarios con historiales de derechos humanos horrorosos. Sin embargo, en los años recientes, HRW ha escrito muchas más condenas por violación a las leyes internacionales contra Israel que contra cualquier otro país en la región…

“A la organización le concierne expresamente cómo se pelean las guerras, y no las motivaciones. Para ser exactos, aún las víctimas de agresión están obligadas por las leyes internacionales de la guerra y deben hacer todo lo posible para evitar víctimas civiles. Sin embargo, existe una gran diferencia entre males cometidos en defensa propia y los perpetrados intencionalmente…

“Solo retornando a su misión con que fue fundada y al espíritu de humildad que la animó puede HRW resurgir como una fuerza moral en el Medio Oriente y el resto del mundo. Si no lo hace, su credibilidad sufrirá y su importante papel en el mundo disminuirá significativamente”.

Para comprender mejor la importancia de las declaraciones de Bernstein, solo hay que compararlas con unas más cercanas, como las de Manuel Zelaya, quien hace también un par de días indicó que “bajo un régimen totalitario, los procesos electorales se vuelven un fraude”. Estamos de acuerdo, don Manuel, la pregunta es ¿por qué lo aplica sólo cuando le conviene? Y la pregunta a la “comunidad internacional” es la misma.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 22 de Octubre de 2,009.

Justicia

Hemos avanzado, pero podemos hacerlo mucho más.

La elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y los magistrados de las Cortes de Apelaciones ha representado un gran cambio en la participación de la ciudadanía en temas que nos son comunes a todos y que tienen gran impacto en nuestras vidas. También nos ha mostrado los males que tiene el sistema y la necesidad de cambiarlo. Precisamente por eso es tan necesario el cambio que propone ProReforma.

Ahora que muchos han conocido más de cerca las complicaciones que tiene nuestro sistema político actual, es más relevante revisar lo que propone ProReforma para mejorar la administración de justicia, a través de reducir lo más que se pueda la injerencia política. Para ello propone varios cambios, entre los que destacan el carácter vitalicio de los magistrados, la conformación de las comisiones de postulación y la elección por sorteo en el Senado.

El carácter vitalicio es muy importante, por más razones de las que parecen aparentes. Primero, se les quita a los magistrados la necesidad de “quedar bien” con los políticos si desean continuar en los cargos. En el sistema actual, debido a que el plazo es de cinco años y se pueden reelegir, los magistrados con intenciones de ser reelectos tienen todos los incentivos para ser y dejarse manipular por los diputados, de quienes dependerán para que les “permitan” continuar. El carácter vitalicio les da independencia de los políticos.

Otra ventaja del carácter vitalicio es que solo la primera vez se va a elegir a todos los magistrados. Después, casi todas las demás elecciones de magistrados serán individuales (a menos que se murieran juntos varios en algún accidente o algo similar) lo que permitiría que se haga un mejor escrutinio de los candidatos por parte de la ciudadanía y la comisión de postulación. Pero adicionalmente, esto permite continuidad en la labor de la Corte, y no el borrón y cuenta nueva de cada cinco años con el sistema actual.

Algunos podrán creer que el carácter vitalicio de los magistrados sería un gran mal, porque si son corruptos, negligentes o incompetentes, se les tendría que aguantar durante mucho tiempo sin poder cambiarlos. Primero, no es que sean irremovibles; sí hay forma de removerlos del cargo, pero solamente si incurrieren en faltas que lo ameriten. Eso, añadido al proceso de selección, reduciría considerablemente ese riesgo.

Y en el proceso de elección, se reduce la injerencia política a través de dos cambios: la conformación de la comisión de postulación y la forma en que se eligen. La comisión de postulación estaría integrada solo por los decanos de las facultades de Derecho, más el presidente del Colegio de Abogados y el presidente del Tribunal de Honor de ese mismo Colegio. Todo el proceso de selección de los candidatos se debe hacer a través de audiencias públicas (como lo estableció también la Ley de Comisiones Postuladoras aprobada recientemente).

Por último, de entre los candidatos seleccionados por la Comisión Postuladora, los magistrados serían electos en el Senado por sorteo. Este último detalle busca, por un lado, evitar las componendas políticas, ya que ni los diputados ni los Senadores serían quienes los elegirían finalmente, y por el otro, se evita también el que los magistrados les “deban” el puesto a los políticos, como un diputado les indicó claramente a los magistrados recién electos.

¿Es perfecto el sistema que propone ProReforma? No. Pero de seguro es muchísimo mejor y menos político que el que tenemos actualmente.

Artículo publicado en Prensa Libre el jueves 15 de Octubre de 2,009.